viernes, agosto 10, 2018

Relatos de la Ascendencia - Hanshaks

¿Qué movió a los Hanshaks a desmantelar toda su tecnología y abandonar todos los avances que habían logrado? Algo despertó en sus mentes cuando alcanzaron la cúspide de su progreso, como si todo lo que hubieran logrado hubiese sido poco más que un camino a recorrer y, una vez habían llegado a su destino, ¿por qué volver a recorrerlo?  
Pero seguramente lo que despertó en las mentes de los Hanshaks no fue fruto del progreso, sino más bien del azar. Ni siquiera pensaron en que hubiese sido la casualidad lo que despertara su don latente en sus mentes, volviéndolas más sensibles a los pensamientos propios y ajenos. Ellos atribuían aquella iluminación a unos avances que ya no les eran necesarios.  
Con el paso de los ciclos, los Hanshaks se convirtieron en los líderes espirituales de su mundo. La naturaleza volvió a ocupar su lugar en el planeta, y todas las especies escuchaban, en sus cabezas, las voces de aquellos seres toroidales que habían visto algo más allá de la simple materia. Y escuchaban con atención, dejándose guiar, y viviendo en armonía.  
Y nunca pensaron que, tal vez, algún día, deberían volver al progreso del que habían renegado.

miércoles, agosto 08, 2018

Relatos de la Ascendencia - Govorom

La existencia de los Govorom era tranquila, paciente, como lo era el cuidado de su mundo natal. Habían nacido en un planeta cubierto por grandes desiertos, por salinas inertes y por tundras yermas. El hecho de que siguieran con vida pese a aquellas condiciones decía mucho de esta especie; pero más decía de su pueblo la dedicación por transformar su entorno.  
Habían atesorado los pocos recursos que podían encontrar. La flora y la fauna que resistía a las temperaturas extremas y a los suelos que no permitían que nada más creciera fueron el comienzo de un cambio que los Govorom orquestaron con toda la calma de que disponían. Repartieron su gran mundo yermo entre todas las poblaciones, y estas, a su vez, entre sus habitantes. Todo Govorom conocía los límites de su región por puro instinto, y solían vivir separados. Pero la socialización llevaba a que crearan familias, y cuando estas crecían, hacían un nuevo reparto, equitativo. Todos los miembros de la sociedad participaban del gran proyecto planetario.  
La vida Govorom era larga, serena y dedicada. Las nuevas generaciones convivían con las antiguas, aprendían de su labor e incluso la mejoraban. No solo preservaban y expandían la vida tal y como la conocían, ayudaban a que esta se diversificara, acelerando la evolución de muchas especies pese a la, en comparación, lenta dedicación de los Govorom.  
Con el tiempo y el paso de las generaciones, el mundo muerto florecía con nueva vida.  

lunes, agosto 06, 2018

Relatos de la Ascendencia - Frutmaka

Graveesha…  
El Gran Templo de Graveesha era una estructura gigantesca, un pilar hueco, recorrido por innumerables galerías y salas, hecho de pura obsidiana. Se alzaba decenas de metros sobre lo que antiguamente era un yermo, pero que, con el tiempo, se convirtió en el centro de la vida de los Frutmaka. Las pequeñas comunidades de los Frutmaka se habían agrupado durante generaciones alrededor del templo, pues la creencia decía que fue aquí, en este mismo lugar, donde su especie mostró por primera vez su poder al resto de habitantes de este mundo. Este era el lugar donde fueron los Frutmaka fueron tocados por la gracia de Graveesha.  
Graveesha…  
La vida de la especie Frutmaka había estado enteramente dedicada a la gloria de su dios. Su fascinación por Graveesha había empezado antes incluso de convertirse en los amos y señores de este planeta. La singularidad del enorme agujero negro que absorbía la luz y la energía de su estrella hermana era una visión que llenaba a estos seres casi inmóviles con una devoción sin igual. Veían en Graveesha, en el gran agujero negro devorador, el poder de la quietud y, a la vez, y de forma contradictoria, el poder de manipular lo que hubiera a su alrededor.  
Graveesha…  
Poco sabían que sus mentes habían ido desarrollándose mucho más allá de lo que otras especies podían alcanzar, pero sus cuerpos fungosos no podían igualar aquella evolución. Eran presas fáciles, perfectamente conscientes de lo que era morir a manos de sus depredadores, y que otros experimentaran su dolor por el vínculo que unía sus mentes. Hasta que, un día, algo despertó en ellos. Algo que les dio la ventaja que anhelaban.  

viernes, agosto 03, 2018

Relatos de la Ascendencia - Fludentri

El arte de la guerra se cultiva en muchas formas y en muchos lugares. Desde las más altas montañas hasta los más recónditos valles… e incluso las mismas profundidades del océano pueden albergar a los más mortíferos guerreros.  

En un mundo cubierto por las aguas y el hielo, existía una especie que había sobrevivido siendo la más fuerte y la más hábil. Muchos habían infravalorado a aquellos luchadores natos, nacidos de la misma esencia del océano, y habían pagado el precio. En un mundo donde la diferencia entre vivir y morir era tan determinante, los Fludentri se convirtieron en los señores de la guerra.  
Aquellas criaturas fluían como las propias aguas, con sus cuerpos líquidos y sin forma de los que, a veces, surgían sinuosos tentáculos. El conocimiento de su propio cuerpo y su espíritu de lucha los llevaron a ir más allá, y descubrieron que podían solidificarse hasta volverse tan resistentes que ni las armas más poderosas podrían herirles. Y si alguna vez eran heridos, no tardaban en sanarse y asestar el golpe definitivo. Puesto que un Fludentri rara vez moría, y siempre mataba a sus enemigos.  

miércoles, agosto 01, 2018

Relatos de la Ascendencia - Dubtaks

Los Dubtaks habían vivido por y para la tecnología durante generaciones. Pese a su aspecto pequeño y aplanado, eso nunca fue impedimento para avanzar más allá de lo que las especies rivales eran capaces de lograr… Claro que también les ayudaba tener ese aspecto a la hora de camuflarse, infiltrarse y robar toda la tecnología que estuviera su alcance. Así era como los Dubtaks se habían alzado como la especie dominante de su mundo: robando a sus enemigos y usando lo que sustraían contra ellos.  
Y cuando las demás especies ya habían sido doblegadas, solo quedaban los rivales definitivos: el resto de los Dubtaks. Y las guerras entre los Dubtaks, las más sigilosas, pero a la vez las más dañinas, llevaban siglos sin terminar. Solo hasta que, al fin, una de las tribus se alzara victoriosa frente a las demás, pero eso no había ocurrido aún: la ventaja que una tribu conseguía, al poco otra se la quitaba.  
Una de estas tribus, sin embargo, había dedicado todos sus esfuerzos en poner fin al conflicto de operaciones encubiertas. Habían planeado un golpe maestro, el robo de robos.