<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520</id><updated>2011-04-22T04:29:33.698+02:00</updated><category term='Otros relatos'/><category term='Leona Furiosa parte 1'/><category term='L5A'/><category term='Leona Furiosa'/><category term='Blog'/><title type='text'>El escritorio de Fëadraug</title><subtitle type='html'>Éste será un blog para colgar relatos diversos que salgan de mi desquiciada mente. ;P</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-8921406338168063558</id><published>2007-04-16T14:20:00.000+02:00</published><updated>2007-04-16T14:24:49.657+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='L5A'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros relatos'/><title type='text'>Cobardía (L5A)</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno, dentro de poco volveré con "La Leona Furiosa" y, esta vez, espero no tardar meses para poner un capítulo nuevo. &lt;span style="font-family: arial;"&gt;xD&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mientras tanto, os dejo el relato que envié para el 5º concurso de relatos cortos de &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://www.lavozakasha.org/" target="_blank"&gt;La Voz Akasha&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. Sí, ahí tenéis otro relato ambientado en "La Leyenda de los Cinco Anillos", pero en vez de centrarme en las Tierras Sombrías o el futuro Clan Araña me he decidido a hacer un relato con samurais del Clan León, por eso de que el tema del concurso era el honor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este relato tuvo el honor hasta ayer de ser el único que no recibió ni un voto. xD Si tenéis interés por leer el resto de relatos, visitad esta &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=193705" target="_blank"&gt;sección del foro de La Voz Akasha&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: times new roman;"&gt;Cobardía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Akodo Masao confiaba en que nadie le encontraría, pero en cuanto había visto a aquellas dos figuras seguirle por el camino, sabía que su suerte se había acabado. Rápidamente se desvió del camino principal, yendo por entre los árboles en el lado izquierdo del mismo. Tras apenas un par de minutos avanzando rápidamente entre los árboles, se detuvo en un pequeño claro, volviéndose para ver dónde se encontraban sus perseguidores. Esperaba haberlos perdido, pero no era así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;En pocos segundos, apareció una mujer vestida con sencillas ropas de viaje de tonos marrones, tanto el kimono como la hakama, y un obi de color crudo. El mon Matsu se encontraba en la manga derecha del kimono de la samurai-ko y el del clan León era claramente visible sobre el lado izquierdo del pecho. Masao se llevó la mano al mismo lugar y apretó sus ropas con fuerza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;La recién llegada se llevó la mano izquierda al daisho y su mano derecha se acercaba lentamente a la empuñadura de la katana. Masao la miraba nervioso, pero trataba de ocultarlo a ojos de la Matsu. Sus ojos se desviaron de nuevo hacia los árboles cuando la segunda mujer, también una Matsu, llegó y se quedó a unos pocos metros de la primera. Masao volvió a mirar a la primera Matsu.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“Así que traes una testigo, Kaori-san,” dijo Masao, visiblemente más tranquilo, apartando la mano de su mon.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“Si no hubiese testigo alguno, tu afrenta quedaría impune, Masao,” Kaori asió con fuerza la empuñadura de su katana. “Cada segundo que pasa,  la vergüenza que ha caído sobre tu familia y sobre todo el clan no hace más que aumentar…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“¿Consideras salvar la vida una vergüenza?” Masao también llevó la mano a su katana. “Las fuerzas del Khan nos superaban, la muerte me rodeaba. En aquel momento no sabía qué hacer, pero valoraba mi vida, y…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“Un León lucha hasta la muerte,” interrumpió Kaori, sacando finalmente la espada de la vaina. “Un León nunca duda, y menos cuando hay que luchar por defender el trono…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“Un trono vacío,” apuntó Masao. “¿Piensas defender un trono vacío? Pero dime, Kaori-san… Si un León lucha hasta la muerte, tú que estuviste en la misma batalla, en el mismo campo de muerte, ¿cómo es que sigues con vida?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Kaori había entendido perfectamente aquellas palabras y sus rasgos se endurecieron.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;“Ésa es una acusación muy grave por tu parte.” Kaori se había puesto en posición mientras hablaba. “Mientras tú huías como el cobarde que eres, fui herida en batalla, pero seguí luchando hasta el final. Sobreviví, sí, porque los Kami querían darme la oportunidad de limpiar la mancha que has dejado en el clan. Y esa oportunidad ha llegado.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Masao no dijo nada, desenvainó su espada y se preparó para lo que estaba por venir. Ella le acusaba de ser un cobarde que no era capaz de luchar dando su vida. Él pensaba dejarle claro que se equivocaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Ambos se miraron a los ojos directamente, sin vacilar. Sólo habían pasado unos segundos, pero parecían minutos antes de que se lanzaran el uno contra el otro. Y en pocos segundos ambos filos quedaron bañados en sangre. Pero sólo uno de los contendientes seguía respirando después de aquello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;La punzada de dolor hizo que Matsu Kaori soltara la katana llena de sangre. Se llevó la mano derecha al costado, cayendo de rodillas. Su compañera se acercó rápidamente y se inclinó a su lado. Kaori hizo un gesto para que no se preocupara por su herida e inclinó un poco la cabeza hacia atrás. Akodo Masao yacía en el suelo bocabajo, en un creciente charco de su propia sangre. Kaori suspiró aliviada al comprobar que había cumplido su cometido.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-8921406338168063558?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/8921406338168063558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=8921406338168063558&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/8921406338168063558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/8921406338168063558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2007/04/cobarda-l5a.html' title='Cobardía (L5A)'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-2545070472642562136</id><published>2006-12-29T17:51:00.001+01:00</published><updated>2008-05-09T04:19:04.345+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 11</title><content type='html'>Aunque parezca increíble... ¡Esto ha vuelto a la vida! xD Espero que esto tire p'alante finalmente... y tengo el gusto de decir que ya tengo mi primer troll. Lástima que sea un simple anónimo. :P&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, a lo que vamos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;Capítulo 11: La derrota del sabio elefante&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Esto es cosa mía ahora, chiquilla. Tú mejor vete.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El gran cuerpo redondo del Reploid elefante caminó hacia lo que quedaba de aquel ordenador. Conectó su larga trompa mecánica a la terminal de la computadora. Sekhmet sólo observaba cómo Maha Ganeshariff hacía su trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ganeshariff, o simplemente Ganesh, era enorme. Sólo su torso era el doble de la altura de Sekhmet. Y ella prefería no hacer preguntas sobre lo que podría pesar aquel Reploid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con un cuerpo tan grande, de todos modos, Ganeshariff tenía ciertas ventajas sobre sus enemigos. Su cuerpo era tan grueso que incluso los sables de energía no le harían ni el más mínimo rasguño. Era una fortaleza con trompa que hacía temblar el suelo a cada paso que daba y que no dudaría en aplastar a sus enemigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet miraba a su alrededor. Aún recordaba aquel lugar… el lugar de donde surgió aquel Reploid, Zero. Aún estaban los cuerpos de los Pantheons flotando en las aguas verdosas que inundaban la sala. Incluso estaba el Reploid rebelde que había caído en combate tras aguantar tantos impactos de bala, tal vez protegiendo a Ciel hasta que de pronto surgió Zero…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Zero…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Recordando aquel nombre, Sekhmet se quedó observando el lugar donde había estado flotando el cuerpo de Xenirr durante aquel incidente. Aquél era el único cuerpo que no permanecía en aquel lugar, puesto que Sekhmet trató de llevarlo a Neo Arcadia en un vano intento de devolver a su amiga a la vida. No había tenido éxito…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La ronca voz de Ganeshariff sacó a Sekhmet de sus pensamientos y de vuelta al presente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Te dije que te marcharas, niña! ¿Por qué sigues aquí?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Hay algo que no me gusta, Ganesh… - Sekhmet se quedó mirando la entrada -. Zero… vendrá…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Zero? – Ganeshariff miró con sorpresa a Sekhmet y de repente empezó a reír -. Si ese tipo viene, lo aplastaré. Ahora no me interrumpas, ¿entendido? Tengo que procesar estos datos y lo menos que necesito ahora es que me vengas con tus estúpidas preocupaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí… pero ¿qué pasaría si estuvieses equivocado y és el quien acaba contigo? Eres un estúpido si crees que…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Calla! – Ganesh interrumpió a Sekhmet, molesto por su comentario -. ¡Vete de una vez, no te necesito para nada!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no respondió, pero tenía claro qué por mucho que dijeran de Ganeshariff que fuese un “sabio”, no sabía nada sobre la paciencia. Se dio la vuelta y miró al agua, pero no se movía de su lugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aunque Ganeshariff no considerara a Zero una amenaza, Sekhmet sabía que los pocos Pantheons que se encontraban guardando la entrada a la sala no serían suficientes ni tan siquiera para detener un grupo de la Resistencia. Así que no podía imaginarse lo poco que durarían esos androides frente a un monstruo como Zero. Sekhmet sólo esperaba que su presentimiento de que Zero llegar a las ruinas no llegara a convertirse en una realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin embargo, Maha Ganeshariff tenía demasiada confianza en sí mismo. Era un guerrero fuerte, pero también muy inteligente. No sólo su cuerpo era robusto y grueso, sino que también poseía una mente privilegiada, un cerebro electrónico lleno de ingentes cantidades de información en general y de tácticas de combate en particular. Su cerebro era rápido a la hora de observar las técnicas de sus rivales. Incluso si sólo veía combates en vídeo, era capaz de memorizar aquellas rutinas de combate, creando un contraataque para cada una en cuestión de milisegundos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras lo que se conocía como “el despertar de Zero”, Ganeshariff había estado viendo los vídeos de las últimas intervenciones de Zero, como aquel combate en la ahora destruida planta de retiro entre el Reploid escarlata y Aztec Falcon.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ganeshariff había estudiado todos los movimientos y las rutinas de Zero que aparecían en aquellos vídeos. El Reploid elefante estaba seguro de que Zero no le sorprendería en lo más absoluto… y que sabría como contrarrestar al Reploid escarlata sin problemas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien, ya he terminado. Tengo todo los datos que necesitábamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ganeshariff desconectó la trompa del terminal y se dio la vuelta. Miró en la dirección donde se suponía que estaba Sekhmet, pero no había nadie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mira, al fin se ha marchado. Ya pensaba que esa boba no se iría nunca… Bien, ahora debo volver al cuartel general con los datos y…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero en ese momento, una figura solitaria se abrió paso entre las ruinas. Ganeshariff observó a este misterioso personaje. Pronto lo reconoció: pelo largo y rubio, armadura roja… también observó que un líquido parecido a la sangre cubría partes de su armadura. El Reploid llevaba una pistola buster en su mano y se quedó mirando a Ganeshariff.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así que eres el infame Zero – Ganeshariff hablaba tranquilamente -. Yo soy Maha Ganeshariff. Estoy al cargo del procesamiento de datos y manejo de información.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No me interesa tu trabajo – respondió tajantemente Zero mientras apuntaba a Ganeshariff -. Sólo busco ciertos datos y seguramente tú los tienes. Dámelos y márchate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Qué lástima, pequeño! Tus preciados datos están almacenados en mi memoria – Ganeshariff se dio pequeños golpes en la sien con su grueso dedo -. Así que si los quieres, tendrás que derrotarme y extraer la información de mi cerebro… eso si no me destruyes, claro. ¿Eres lo suficientemente valiente?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ya lo estaba esperando – y con estas palabras, Zero disparó su arma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ganeshariff no se movió un ápice y dejó que le impactara el proyectil. El Reploid elefante miró el pequeño punto humeante de su gran barriga. Luego miró a Zero, quien se preparaba para disparar de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Crees que esa pistolita me va a hacer daño? – se burlaba Ganeshariff y alzó su brazo derecho -. Pequeño idiota… ¡ahora te mostraré el auténtico dolor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La mano de Ganeshariff se empezó a mover a gran velocidad mientras el enorme Reploid elefante se acercaba lentamente a Zero. El Reploid escarlata volvió a disparar, pero la bala fue detenida por la mano de Ganeshariff antes de que abofeteara a Zero. El Reploid escarlata cayó a unos cinco metros de Ganeshariff. Zero rápidamente se levantó y sacó otra arma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por su apariencia, era la empuñadura de alguna espada… una espada de energía que apareció nada más ser activada. Con su Sable Z listo, Zero se dispuso a buscar los puntos débiles de su rival. Pero contra un Reploid como Ganeshariff, uan auténtica fortaleza ambulante, eso era muy difícil. Además, la mano de Ganeshariff seguía moviéndose velozmente, con lo que atacar era casi imposible… si se hacía desde el frente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Zero se deslizó a su izquierda, evitando por poco la gran mano del Reploid elefante. Ganeshariff podía ser lento, pero sus brazos eran una clarísima excepción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ya que su estrategia principal tenía que ser desechada, Zero desactivó el Sable Z y sacó otra arma, algo parecido a una pequeña lanza de energía. Zero aprovechó que Ganeshariff se volvía hacia él  para atacar. El Reploid rubio saltó y atacó con la lanza, que comenzó a alargarse tres veces su tamaño original. Zero consiguió alcanzar a Ganeshariff, justo debajo de su brazo derecho, pero para el enorme Reploid no era más que una herida superficial. Pero al menos Zero sabía que era posible herirle…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid elefante apartó a Zero de un empujón. Estaba realmente enfadado, más incluso de lo que Zero podría imaginar. Ganeshariff movió el brazo derecho. Aparte de la pequeña herida, estaba bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡No dejaré que vuelvas a utilizar esos trucos tan rastreros! – gritó Ganeshariff al tiempo que sus brazos, piernas y cabeza se introdujeron en su gran cuerpo, convirtiéndose en una gigantesca bola de metal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Mierda! – maldijo Zero en voz baja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La trompa de Ganeshariff salió disparada desde la gigantesca bola metálica, estirándose hasta que su extremo quedó enganchado firmemente al techo. La trompa levantó el cuerpo de Ganeshariff y éste comenzó a actuar como un péndulo, moviéndose rápidamente de un lado a otro de la sala. Zero estaba preparado para lo que pudiera ocurrir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Finalmente, la trompa de Ganeshariff volvió a meterse dentro del cuerpo, haciendo que la enorme bola descendiera sobre Zero. Pero el Reploid escarlata se lanzó hacia delante, dejando atrás la gran bola que golpeaba el suelo con un gran estallido. Zero se dio la vuelta, esperando que el Reploid elefante recuperara su forma original… pero no lo hizo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En vez de eso, aún en su forma esférica, Ganeshariff se lanzó rodando hacia Zero. Apoyándose en una piedra, Zero consiguió saltar hacia otra más alta y después sobre el propio Ganeshariff, saltando rápidamente lejos de su alcance. El enorme Reploid golpeó una pared, dejando así de rodar, pero a la vez lanzó dos bombas. Una impactó en el suelo, pero la otra iba directamente hacia Zero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Rápidamente, Zero sacó su última arma. Una pequeña vara blanca apareció sobre el antebrazo izquierdo, teniendo a ambos extremos unas pequeñas puntas de energía verde. La vara giró rápidamente sobre sí misma, mientras las puntas de energía aumentaban de tamaño y creaban un escudo frente a Zero. El escudo de energía pudo contener la explosión de la bomba que acababa de colisionar con él, pero rápidamente se desvaneció tras la explosión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ese escudo te ha salvado la vida… ¡pero sólo esta vez! – gritó Ganeshariff.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid elefante miró fijamente a Zero. Sin que se lo esperara, Zero observó cómo los dos colmillos de Ganeshariff salieron disparados, como dos grandes misiles que iban directos hacia él. Aunque fue una maniobra inesperada, a Zero no le costó esquivar los colmillos… al menos, eso creía. Ambos colmillos volvieron rápidamente, aunque esto no escapó a la vista de Zero. El Reploid rubio se fijó que ninguno de los colmillos volvía a la misma altura que antes. Tras descubrir el truco, Zero volvió a esquivar los colmillos, aunque esta vez le costó algo más. Pero el hecho de que esquivara el ataque dejó sorprendido a Ganeshariff.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¿QUÉ?! ¡Esto no puede estar pasando! Según mis cálculos, ¡esos colmillos-boomerang deberían haber acabado contigo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Pues lo siento si tus predicciones no han ido del todo bien – Zero se volvió hacia Ganeshariff -. Dame los datos y te dejaré vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡NUNCA! ¡Te mataré! Los enemigos de Neo Arcadia… Los enemigos de la Humanidad… ¡DEBEN MORIR!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ya que no aprecias tu propia vida, no me dejas otra elección… - Zero volvió a coger su Sable Z -. Activando chip Trueno…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con estas palabras, la hoja del sable volvió a aparecer, pero esta vez con chispas amarillas rodeándola. El propio sable cambió gradualmente su color verde a un intenso brillo Amarillo. Ganeshariff, visiblemente desesperado, se lanzó a la carga, de nuevo tratando de abofetear a gran velocidad al Reploid escarlata y evitar cualquier ataque de su enemigo. Pero fue inútil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Zero esquivó la mano de Ganeshariff y de nuevo se encontraba en el lado derecho de Ganeshariff. Zero volvió a atacar al gran Reploid elefante justo en el lugar donde le había herido con su lanza, pero esta vez con el Sable Z. La hoja del arma se introducía cada vez más en el interior del cuerpo de Ganeshariff, haciendo que las descargas del sable dañaran seriamente los circuitos del enorme Reploid. El Sable Z liberó toda la electricidad almacenada. Ganeshariff cayó de rodillas, con el cuerpo parcialmente destrozado debido a las descargas, y pronto sintió que no podía moverse. Zero retiró el sable mientras Ganeshariff, inmóvil, seguía sin creer lo que había ocurrido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¿POR QUÉ?! – gritó Ganeshariff -. ¡Se suponía… que yo… era… invencible! ¡¿Cómo has… podido… atacarme… dos veces… en el mismo lugar… y yo no he podido… dete… dete… detenerte?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Zero ni se molestó en escuchar las palabras de Ganeshariff y conectó un pequeño dispositivo a la trompa del Reploid elefante. La transferencia de datos desde el cerebro electrónico de Ganeshariff hacia el dispositivo comenzó casi de inmediato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid moribundo, sin poder hacer nada para evitar que Zero consiguiese la información, miró a Zero por última vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Aunque… me hayas… ganado… es… tarde… Vas a… morir… Zero… Estas ruinas… serán… tu… ¡¡tumba!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras esto, una gran roca cayó sobre Ganeshariff, destrozándolo por completo. La trompa quedó totalmente separada del cuerpo, con lo que la transferencia de datos quedó interrumpida antes de que terminara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Maldición! – exclamó Zero mientras más rocas caían – Espero que los datos que he conseguido descargar sean útiles. Tengo que volver a la base y darle a Ciel lo que he conseguido…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La cámara había sido destruida, junto con el cuerpo de Ganeshariff y gran parte de la sala, antes de que pudiera grabar a Zero abandonando el lugar con los datos que había conseguido. Sekhmet ya se imaginaba que el Reploid escarlata había escapado con vida. Apagó el monitor y suspiró.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ya le dije que no tendría posibilidad alguna frente a ese demonio – murmuraba -. En fin, al menos la cámara que puse antes de salir ha servido para algo; ya he visto que Zero es un gran guerrero, y está lleno de sorpresas. Será un honor luchar contra él… cuando estuviese lista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Reploid envió el informe de la misión a Phantom, describiendo la batalla que había visto a través de la cámara y cómo Zero había conseguido parte de la información que estaba en el laboratorio y en la cabeza de Ganeshariff. Esto no alegraría a Phantom, pero la descripción detallada del informe que había redactado Sekhmet cargaba toda la responsabilidad de la misión en Ganeshariff. Lo cual era cierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Además, se le había ordenado que ella no luchara contra Zero hasta que estuviese lista, así que aunque hubiese ayudado a Ganeshariff, el resultado de la lucha habría sido el mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras mandar el informe, Sekhmet volvió a casa. Era una noche tranquila e incluso el centro de la ciudad principal de Neo Arcadia estaba silencioso. Sólo unas pocas personas paseaban por sus calles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet tomó el transporte que la llevaría a la zona residencial donde vivía con su creador y ‘padre’, Sergeus Grant. El tiempo en el que volvía a casa era el mejor de toda su jornada. Siempre tenía muchas cosas que contra al doctor y Grant también tenía cosas de las que hablar con Sekhmet, excepto los días en que el científico estaba muy ocupado y o bien estaba muy cansado o tenía que trabajar en el laboratorio hasta muy tarde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aquel día, antes de que Sekhmet fuese a aquella misión con Ganeshariff, Sergeus le comentó que podrían visitar a su padre, Albert Grant, después de que acabara con su misión. Sekhmet no sabía si sería muy tarde para hacerle una visita y no estaba segura de tener el día siguiente libre, pero la verdad es que Sergeus le había insistido mucho. No había visto al padre del Dr Grant, pero Sergeus ya le había comentado lo interesado que estaba Albert en conocer a Sekhmet. Podía entenderlo: había sido creada hacía solamente seis meses y todavía no había visto al señor Albert en todo este tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El transporte llegó a la zona cuando aún estaba pensando en ello. Sekhmet sólo tuvo que andar un poco hasta llegar al bloque de pisos y entrar en el apartamento. La puerta estaba abierta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No esperaba encontrarse aquella situación. Los muebles estaban tirados por los suelos, destrozada por complete. No se lo pensó dos veces y corrió hacia la habitación de Sergeus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El pequeño perro-robot, Gary, estaba allí y se quedó mirando a Sekhmet cuando ella llegó. La habitación estaba hecha un desastre, como si el científico hubiese estado luchando contra alguien. ¿Con quién? Sólo esperaba estar equivocada y que el desorden no fuese fruto de una lucha que, lo más probable, Sergeus no ganaría jamás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El pequeño Gary saltaba cerca de la cama y parecía señalar algo con su hocico. Sekhmet miró el objeto redondo que había en la cama. Era un disco de datos. Lo cogió y leyó lo que decía en su superficie:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Para Sekhmet”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-2545070472642562136?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/2545070472642562136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=2545070472642562136&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/2545070472642562136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/2545070472642562136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2006/12/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-11.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 11'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-115020229776648528</id><published>2006-06-13T14:36:00.001+02:00</published><updated>2008-05-09T02:37:24.026+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", interludio</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: center;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;Interludio: El Proyecto S&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;Phantom se encontraba de pie en medio de la gran sala circular. Los muros brillaban a su alrededor, recorridos por extrañas luces, al igual que el suelo. El líder de la Unidad Zan’Ei no tenía ojos para aquellas luces, sino para el trono casi en la sombra que se encontraba justo frente a él. Sentado en aquel trono se encontraba un Reploid de apariencia joven, aunque fuese un adulto en sí, vestido con una armadura azul. Se encontraba con las manos entrecruzadas, observando a Phantom con sus ojos rojizos.&lt;br /&gt;El líder de la Unidad Shinobi se inclinó como muestra de cortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Zero… así que lo han devuelto a la vida… - decía el Reploid azul con una voz suave y algo infantil.&lt;br /&gt;- Hai, X-sama. Es un gran luchador, sin lugar a dudas, pero una grave amenaza para Neo Arcadia. Sólo ha pasado una semana desde su resurección y ya se ha convertido en un serio problema. Este Zero ha destruido el centro de retiro de Irregulares y atacó uno de nuestros trenes de suministros. También extrajo del mismo un Ciberelfo de gran importancia.&lt;br /&gt;- Lo sé, lo sé… Se discutió en la última reunión sobre la Crisis Energética – respondió X con aparente tranquilidad, cruzando los brazos y mirando hacia arriba -. Las investigaciones sobre energía alternativa se han paralizado debido a este incidente. Y eso me molesta demasiado… - miró de nuevo a Phantom -. Hacemos lo mejor para Neo Arcadia, encontrar una forma de acabar con la crisis de energía… Pero la Resistencia sigue golpeándonos, retrasando los intentos de terminar con su rebeldía y con la crisis. Y ahora Zero les está ayudando en esto.&lt;br /&gt;- Cierto, X-sama… Pero tras todos estos incidentes, no podemos permitirnos ningún descuido. Hemos de estar preparados.&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir con ‘preparados’, Phantom?&lt;br /&gt;- El mecaniloide Orochi ya ha sido enviado a una de nuestras centrales de energía. Está abandonada, pero aún es operativa. Y nuestros informes la califican como uno de los objetivos prioritarios de los rebeldes.&lt;br /&gt;- Excelente. Como siempre, tu labor es impresionante, Phantom – X sonrió ampliamente y Phantom asintió, aún con expresión seria -. ¿Qué hay de los demás miembros de los Shitennou?&lt;br /&gt;- Tras el fracaso de Aztec Falcon y el incidente del tren, Harpuia está aún más preocupado por las fuerzas aéreas y de seguridad. Algunos de sus agentes están haciendo lo que pueden en los muros exteriores de la ciudad.&lt;br /&gt;- Harpuia siempre está tratando de enmendar sus fallos. Un buen chico, he de admitirlo… tal vez demasiado bueno, pero no debo culparlo de ello. ¿Y qué hay de Fefnir y Leviathan?&lt;br /&gt;- Como sabrá, Fefnir y Anubis se están encargando del desierto cerca de las ruinas de la zona exterior de Neo Arcadia. Hay movimientos sospechosos desde hace varios días en aquella zona y se están encargando de su investigación.&lt;br /&gt;- El desierto esconde muchos secretos… como aquel soldado de la Repliforce que encontraron hace algo más de dos meses…&lt;br /&gt;- Hai, X-sama… Y finalmente, Leviathan ha dejado a Blizzack Staggroff al cargo de la base subterránea mientras ella trata de neutralizar el nuevo servidor informático de la Resistencia.&lt;br /&gt;- Bien… ¿Y qué puedes decirme de nuestra pequeña leona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Phantom no respondió tan rápidamente como antes. Dudó un poco, algo extraño en él, antes de poder contestar finalmente:&lt;br /&gt;- La verdad es que Sekhmet está cumpliendo las expectativas, X-sama. Ella y Maha Ganeshariff han ido a recopilar la información que había en el antiguo laboratorio donde Zero había estado hibernando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X no escuchaba con especial interés lo que decía Phantom. El Reploid ninja podía sentir que su maestro estaba cansado de escuchar cómo Sekhmet se desenvolvía en las misiones mejor como estratega, líder y espía que como guerrera. El hecho de que apenas hubiese ejercido como guerrera se debía a que, desde el comienzo de su segundo entrenamiento con Phantom hasta el despertar de Zero, Sekhmet había estado realizando varias misiones para la Unidad Zan’Ei, especialmente las relacionadas con extracción de datos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el líder de la Unidad Shinobi, Sekhmet era una guerrera formidable. Tal vez no estuviera al nivel de los Shitennou, incluso tal vez estuviese por debajo del tal Zero, pero era de las mejores de Neo Arcadia. Y Phantom consideraba que era mejor que desarrollara otras habilidades aparte de las relacionadas con el combate, para conseguir así una agente equilibrada. Y éste había sido el verdadero propósito de ese segundo entrenamiento.&lt;br /&gt;Pero a X todo eso de “mejorar otras habilidades” no le interesaba lo más mínimo. Desde el principio, el Proyecto S había sido destinado a crear un soldado de gran poder, una máquina de matar que acabara con los rebeldes sin apenas esfuerzo. Pero al final, el resultado fue una Reploid común con bastante poder, no una fuerza destructora que pudiera barrer la Resistencia de la faz de la Tierra. A pesar de la decepción inicial, lo que realmente interesaba a X era la misteriosa furia de la Reploid.&lt;br /&gt;Aún interesado en sus habilidades de guerrera, X esperaba que Sekhmet se cansara de todas aquellas misiones y por fin luchara con auténtica furia frente a los soldados de la Resistencia… pero parecía que ocurriera todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengo cierta información sobre ella que podría interesarle, X-sama...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X abrió los ojos de pronto, sin ocultar la sorpresa ante las inesperadas palabras de Phantom. El Reploid ninja enseñó un pequeño disco. X pulsó un botón del trono cuando vio a Phantom con el disco y un proyector de hologramas salió del suelo, justo frente a Phantom. Insertó el disco en el proyector y procedió a encenderlo.&lt;br /&gt;Un fino rayo de luz surgió del proyector, para luego ensancharse y comenzar a mostrar una imagen rotando sobre su eje. El holograma mostraba una imagen tridimensional de Sekhmet en diversos niveles: superficial, circuitería interna, especificaciones varias… para luego pasar a un holograma similar de su garra. Tras ello, las imágenes tridimensionales desaparecieron y fueron sustituidas por lo que parecían los planos de construcción de un Reploid. X leía con calma los nombres, números y códigos que aparecían.&lt;br /&gt;Una sonrisa confiada apareció en su rostro cuando terminó de leerlo.&lt;br /&gt;- Así que éste es el secreto tras el Proyecto S… - X se levantó del trono y rió -. Es aún más interesante de lo que creía. Lo que Grant ocultaba… era aquel viejo proyecto de los antiguos Irregulares confiscado hace décadas… el Proyecto Definitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X caminó hacia el proyector de hologramas y miró a Phantom. Phantom parecía necesitar alguna explicación sobre lo que decía su maestro. Estaba claro que X sabía más de lo que él incluso, el maestro de los secretos en Neo Arcadia, sabía.&lt;br /&gt;- El Dr Grant, como sabes, era el verdadero responsable del Proyecto S. Y nunca reveló nada sobre sus datos más importantes. Sí… de hecho, yo fui quien lo asignó a este proyecto. Incluso él fue quien le dio nombre. Proyecto S… Sekhmet… Sigma…&lt;br /&gt;- El Proyecto Definitivo… Creía que tanto la versión obtenida por los Maverick Hunters como su segunda versión eran simples leyendas.&lt;br /&gt;- Hay gente que incluso cree que yo soy una leyenda, Phantom… Y ahora ves que esto también es real. Un Proyecto Irregular... El Proyecto Definitivo fue desarrollado por Grigori Wisecloak para encontrar el guerrero Maverick perfecto - X volvió a mirar el proyector -. Esta información fue obtenida por los Maverick Hunters, pero nunca creí que podría ser utilizada. Es una información peligrosa… pero bien visto, provechosa. Sé cómo encargarme de esto, y el Dr Grant ha hecho un trabajo formidable, aunque nunca creería que partiría de esta base…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X sacó el disco del proyector y apagó el aparato. Se quedó mirando unos segundos el disco antes de volverse a Phantom.&lt;br /&gt;- Ya que tengo la información necesaria, el científico nos es inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Phantom sólo asintió, pero no entendía muy bien por qué debían deshacerse de aquel científico. Era cierto que el proyecto era de origen Maverick y eso suponía cierto riesgo, pero si Grant había hecho un gran trabajo para Neo Arcadia y Sekhmet no parecía ser una amenaza en sí, aparte de su ira (algo que Phantom pensaba que podría desaparecer con el tiempo), ¿qué sentido tenía entonces que X dijera aquello? El ninja lo encontraba raro, al igual que las órdenes más recientes de X… al igual de la actitud del líder de Neo Arcadia durante los últimos años, que de ser un pacifista convencido había pasado a dominar la ciudad-estado con mano dura.&lt;br /&gt;Pero la lealtad de Phantom hacia X importaba más que sus propios pensamientos. No tenía más remedio que aceptar la decisión de X, le gustara o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, había una pregunta a la que Phantom no encontraba respuesta:&lt;br /&gt;- ¿Qué pasará con Sekhmet? Si supiera de esto, se rebelaría contra nosotros…&lt;br /&gt;- Es leal a Neo Arcadia, ¡tendrá que aceptarlo! – en el tono de X se veía cierta rabia contenida ante las posibles dudas de Phantom hacia sus palabras -. Tú mismo le enseñaste a ser leal a esta sociedad, que la traición será castigada, ¿cierto? Grant, en cierta manera, es un traidor… Y sabe demasiado. No me gusta que ande suelto alguien que sabe demasiado… Nunca se sabe hacia dónde puede inclinarse su lealtad… Y ella debe comprenderlo. Debe comprender que da igual quien sea, un traidor es un traidor. Y por eso merece ser castigado.&lt;br /&gt;Phantom se arrodilló frente a su maestro.&lt;br /&gt;- No era mi intención dudar de su palabra, X-sama.&lt;br /&gt;X sonrió de nuevo.&lt;br /&gt;- Muy bien… Por cierto, nadie debe saber la relación entre los orígenes de Sekhmet y la “traición” de Grant. El Proyecto S… El Proyecto Definitivo… es un secreto que tú y yo guardaremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Phantom se levantó y volvió a inclinarse antes de abandonar la habitación. X volvió a su trono para seguir contemplando el disco. Dejó finalmente el disco en uno de los brazos del trono, y se sentó, con los brazos cruzados y aún sonriendo.&lt;br /&gt;- Zero ha regresado, los secretos del Proyecto S han sido revelados… Las cosas están poniéndose más interesantes de lo que suponía. Me pregunto qué sera lo siguiente.&lt;br /&gt;El Segundo Proyecto Definitivo… Sacmis… El X original luchó contra ella, pero parece que sobrevivió. ¿Volverá después de todo este tiempo?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-115020229776648528?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/115020229776648528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=115020229776648528&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/115020229776648528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/115020229776648528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2006/06/la-leona-furiosa-el-comienzo.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, interludio'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-115003744485138200</id><published>2006-06-11T16:43:00.001+02:00</published><updated>2008-05-09T02:40:58.878+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 10</title><content type='html'>Bueno, ¡La Leona Furiosa está de vuelta! Siento mucho los retrasos y siento mucho que más de uno haya decidido no seguir con esto y tal... Mea culpa. ^^U&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, los exámenes están acabándose, así que tendré más tiempo libre para mis cosas... incluido este fic. Así que espero que la cosa se normalice y pueda seguir con la historia de nuestra querida/odiada/ignorada Sekhmet. ^^U&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Vamos allá!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold;"&gt;Capítulo 10: El demonio escarlata&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya habían pasado dos meses desde el incidente de la misión de infiltración y desde que Sekhmet comenzó su segundo entrenamiento con Phantom. Durante ese tiempo también había podido poner a prueba sus habilidades de infiltración, satisfaciendo las expectativas de Phantom, y siguió ejerciendo como sargento dentro de las Fuerzas de Tierra. Se había convertido en una luchadora aún más temible. No sólo era bastante fuerte, sino también rápida e inteligente, conocedora del terreno en el que se movía y de a quién se enfrentaría… era una auténtica leona al acecho en las misiones que se le encargaban.&lt;br /&gt;Y en todo momento contó con el apoyo de Xenirr, su única amiga de verdad en el mundo utópico y, en cierta manera, hipócrita de Neo Arcadia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos se encontraban en ese momento en la sala de mandos, mientras el teniente Khano, un Reploid tigre corpulento y de semblante serio, explicaba a los soldados los detalles de la misión que tenían entre manos. Khano era un ser arrogante, pero sabía hacerse respetar entre los soldados. Pero ni Sekhmet ni Xenirr se dejaban intimidar por él. Especialmente Sekhmet: despreciaba en absoluto la forma en que Khano dirigía a sus tropas. Casi parecía que condujera esclavos hacia la muerte en vez de llevar a un grupo de soldados a la batalla, a que den todo lo que tienen por su patria y por la paz. Para Khano, los soldados eran poco más que montones de chatarra; para Sekhmet, eran personas. Ahí radicaba la diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Según la información obtenida por el Departamento de Espionaje, conocemos aún más planes de la Resistencia – decía Khano, con tono marcial, mientras aparecía un mapa en el proyector de hologramas. Señaló un punto en concreto del mismo -. La doctora Ciel, una de los líderes de la Resistencia, y varios soldados rebeldes se encuentran en una expedición en estos bosques.&lt;br /&gt;El mapa se fue ampliando hasta presentar una representación a escala bastante próxima a la realidad de una serie de ruinas antiguas. Por el aspecto, debía ser un antiguo laboratorio abandonado. Khano señaló esa sección.&lt;br /&gt;- Hemos de evitar que lleguen a la puerta principal del complejo. Las Fuerzas de Tierra se encargarán de esto. Vosotros, soldados, daréis apoyo a los Pantheons que enviaremos para capturar a la doctora Ciel. Junto a la fuerza principal, enviaremos un pequeño grupo de Golems. Y recordad: aunque los humanos que apoyen a los rebeldes merecen el mismo trato que los Reploids Irregulares, hemos de capturar a la doctora Ciel con vida. ¡¿Habéis entendido?!&lt;br /&gt;- ¡¡SEÑOR, SÍ, SEÑOR!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde una distancia prudencial, Sekhmet y Xenirr habían escuchado toda la arenga, casi sin inmutarse. Aunque las dos estaban molestas por ver a Khano creerse en la cima del mundo, pero si alguien estaba realmente enfadada con Khano ésa era Xenirr.&lt;br /&gt;- ¡¿Departamento de Espionaje?! ¡¿De qué va?! La Unidad Zan’Ei no es un Departamento de Espionaje. Maldito Khano y su ego de mier…&lt;br /&gt;- Ni caso, Xenirr, ni caso. Khano no va a cambiar en la vida – Sekhmet se apoyó sobre la pared -. Bien, otra vez más comandaré la Escuadra Alfa, así que debo reunirme con los demás. Por cierto… no has olvidado lo que te dijo Phantom, ¿verdad?&lt;br /&gt;- Que sí, que sí, que me acuerdo. Ya te lo he dicho tres veces. Ciel no escapará de mí mientras sus compañeros caen ante nuestras fuerzas.&lt;br /&gt;- Pero no puedo creer que alguien tan joven pueda causar tantos problemas… Es sólo una adolescente… ¿Cuántos años tiene? ¿Catorce? ¿Dieciséis? Es una chica demasiado joven como para liderar un grupo como la Resistencia… como para ser enemiga de Neo Arcadia…&lt;br /&gt;- Lo más importante de Ciel no es su edad – le interrumpió Xenirr -. Tú misma lo has dicho: es de la cúpula de la Resistencia y se ha convertido en una poderosa enemiga de Neo Arcadia. Es nuestro deber capturarla, pues… Y no te preocupes, Sek, que esto va a ser pan comido.&lt;br /&gt;- No cantes victoria, Xenirr. No sabemos qué pueden estar tramando los rebeldes. ¿Por qué querrían ir a esos bosques? Algo me dice que esto no saldrá bien…&lt;br /&gt;- ¿Qué pueden hacer esos rebeldes contra Neo Arcadia? Tú diriges la Escuadra Alfa y yo iré a capturar a Ciel… ¡será sencillo!&lt;br /&gt;- Puede que tengas razón… - Sekhmet se incorporó y dio unos pequeños golpes en la espalda a Xenirr -. Ya lo discutiremos después. No podemos retrasarnos.&lt;br /&gt;- ¡Cierto, tenemos que detener a los rebeldes! – mientras los dos se alejaban, cada una hacia su destino, Xenirr miró hacia atrás -. ¡Ah, Sekhmet! ¡Mucha suerte!&lt;br /&gt;- ¡Gracias… e igualmente!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Sekhmet sabía que iban a necesitar más que suerte en esa ocasión… No podía determinar como lo sabía. Simplemente tenía esa sensación… No podía encontrarle lógica alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet llegó al gran transporte, donde los soldados y los Pantheons de la Escuadra Alfa ya estaban esperándola. La Reploid, vestida con su característico traje marrón y portando su garra, observó la escuadra mientras sus integrantes la saludaban. Sekhmet suspiró levemente antes de entrar.&lt;br /&gt;Todavía estaba preocupada. Sabía que había algo raro en todo esto, pero no podía precisarlo. Necesitaba saber qué era lo que le preocupaba. Tal vez fuese la charla que tuvo con el Dr Grant sobre esta misión. El científico le había comentado algo sobre un secreto oculto en aquellas ruinas. Sekhmet le había pedido detalles, pero Sergeus se había negado a contar nada más… sólo le dijo que lo que allí se encontraba podría jugar un papel de gran importancia en esta guerra.&lt;br /&gt;Tal vez la respuesta no se la tuviera que dar Sergeus… tal vez la respuesta fuese aquello que se encontraba en las ruinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El transporte despegó, siguiendo al resto de naves que ya se habían puesto en marcha. El destino: las ruinas del bosque que habían sido indicadas en la reunión previa. Según el sistema de navegación de las naves, llegarían al lugar en menos de veinte minutos. Entonces sería cuando la misión realmente iba a comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mejor debería relajarme” se decía para sí Sekhmet. “Esto va a ser complicado…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Será mejor que descansemos un rato antes de proseguir – dijo uno de los soldados de verde a sus compañeros.&lt;br /&gt;El pequeño grupo de la Resistencia se detuvo pues, pero ello no impedía a sus integrantes mantenerse alerta. La Resistencia siempre ha vivido con la amenaza de Neo Arcadia acechando en cualquier rincón, tras cualquier puerta e incluso tras cada árbol de un bosque… como aquel bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El soldado de mayor rango se acercó a la supuesta líder del grupo. Era una muchacha joven de cabellos rubios recogidos en una cola de caballo y vestida con un sencillo traje rosa. Se encontraba mirando en una dirección concreta cuando oyó al soldado Reploid llamarla. Ella se volvió, preocupada.&lt;br /&gt;- No me gusta esta idea, Ciel – dijo el soldado -. No me parece prudente detenerse ahora. No sabemos si los tipos de Neo Arcadia ya estarán pisándonos los talones. Si no nos movemos… Cielo santo… no quiero ni imaginármelo…&lt;br /&gt;- Lo sé, Milan, pero no podemos tampoco cansarnos demasiado. Entiende que…&lt;br /&gt;Ciel no había terminado de hablar cuando la pequeña luz rosa se aproximó a ella. De cerca, se podía adivinar en aquella luz una pequeña figura humanoide, vestida de rosa oscuro y parecida a un hada, volando alrededor de Ciel. El Ciberelfo se puso entre Ciel y Milan. La muchacha sonrió al verlo.&lt;br /&gt;- Eres tú, Passy – Ciel se acercó un poco más al Ciberelfo -. ¿Has descubierto algo más sobre él?&lt;br /&gt;- Estamos cerca, puedo sentirlo – respondió Passy -. Pero he visto varias naves acercándose al bosque. Algunas incluso estaban aterrizando. No hay duda: Neo Arcadia sabe que estamos aquí.&lt;br /&gt;- ¡Te lo dije, Ciel! – exclamó Milan -. Hemos de darnos prisa. Hemos de despertarle, él es nuestra única esperanza. ¡No podemos esperar más!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Milan no esperó a la respuesta de Ciel y ordenó al resto de soldados de la Resistencia que retomaran la marcha. Todos los soldados cogieron sus armas y continuaron andando. Ciel y Passy se miraron unos segundos, asintieron y siguieron a Milan, quedando los tres al frente del grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Milan tenía razón: no había tiempo que perder, debían darse prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los transportes habían aterrizado al fin. Las puertas de las aeronaves se abrieron de par en par, dejando que una gran cantidad de Pantheons salieran de ellas y empezaran a tomar posiciones. Tras ellos, bajaron los soldados Reploids, colocándose tras los Pantheons. Los oficiales fueron los últimos en salir, incluyendo a Khano, Xenirr y Sekhmet.&lt;br /&gt;El último transporte, el mayor de todos, había abierto sus puertas, dejando ver lo que se encontraba en su interior. Varios soldados fueron los primeros en observar los veinte enormes robots en una larga fila. Estos impresionantes robots gigantescos, con rostros inexpresivos y casi de piedra, eran los Golems, las unidades de apoyo pesado de Neo Arcadia. Aun estando desactivados, si impresionaban bastante a los propios soldados de Neo Arcadia, nadie podía imaginarse el efecto que provocarían en las tropas rebeldes cuando estuvieran activos. Al menos eso era lo que los soldados de Neo Arcadia se atrevían a pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet volvió a suspirar mientras observaba la Escuadra Alfa. Tantas personas yendo tras un pequeño grupo de la Resistencia. Era ridículo: casi dos mil personas entre todas las escuadras, y eso sin incluir los Golems, irían tras poco más que una docena de rebeldes o incluso menos. Un esfuerzo totalmente desperdiciado.&lt;br /&gt;Pero ya estaban allí, no podia dar media vuelta sin más.&lt;br /&gt;- Bien… ¡Escuadra Alfa, en marcha! – ordenó a sus soldados, disimulando su preocupación inicial.&lt;br /&gt;La escuadra comenzó a internarse lentamente en las profundidades del bosque. Los Pantheons, como la carne de cañón que eran, iban en la primera línea, dejando que los soldados Reploids y algunos pequeños robots arácnidos estuvieran tras ellos. Sekhmet se encontraban entre estos grupos bien diferenciados, asegurándose de dirigir los movimientos de ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Reploid miraba a su alrededor, no perdiendo detalle alguno del bosque en el que se encontraban. Podía ver que algunos de esos árboles eran naturales, pero muchos de ellos resultaban ser artificiales o una mezcla de ambos. Era un bosque extraño, como otros muchos bosques cercanos a Neo Arcadia. Todos ellos eran una curiosa mezcla de naturaleza y tecnología, una mezcla que ahora rodeaba a la escuadra. Ella era la única que se fijaba en ese detalle, pues sus soldados sólo se preocupaban por alcanzar su objetivo. Tal vez estaban acostumbrados a realizar misiones en ambientes así que no prestaban atención a ello, pero para Sekhmet era no novedoso, pues ya había estado en lugares así, pero sí interesante… y raro.&lt;br /&gt;Había algo más que los demás no habían notado. Sekhmet vio los dos ojos dorados que la miraban. La figura a la que pertenecían los ojos asintió y continuó su camino, desapareciendo de la vista de Sekhmet rápidamente. Sabiendo que Xenirr no iba a tener problemas, Sekhmet continuó avanzando junto a su escuadra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado un cuarto de hora y sin encontrar novedad, Sekhmet comenzó a pensar que tal vez estuviesen yendo por el camino equivocado. O tal vez otras escuadras ya estaban encargándose de los rebeldes. Pero si fuese esa segunda opción, debería haber recibido algún mensaje de los demás oficiales. Y eso no había ocurrido durante, precisamente, el cuarto de hora que llevaban caminando. Eso hacía que Sekhmet se inquietara: no podia soportar la idea de que los rebeldes tomaran ventaja del error que habría cometido la escuadra al perderse por ese bosque.&lt;br /&gt;Pero la sorpresa llegó cuando los Cazadores Pantheon comenzaron a correr más rápido que el resto de androides y soldados. Los Pantheons habían alzado sus armas y no dudaron en disparar. Sekhmet se apresuró a adelantarse al resto de la escuadra y observar qué habían encontrado los Cazadores.&lt;br /&gt;No había duda: era el grupo de la Resistencia que habían estado buscando. Al menos eran varios soldados de la Resistencia, pero Ciel no podía estar lejos. Había pensado en lo peor, pero la Dama Fortuna le había sonreído esta vez.&lt;br /&gt;- Ya los tenemos… - Sekhmet sacó el pequeño comunicador y comenzó a informar -: Teniente Khano, aquí la sargento Sekhmet. Hemos encontrado a los rebeldes. Procedemos a abatirlos y a capturar a la doctora Ciel.&lt;br /&gt;- Recibido, sargento – contestó Khano por el comunicador -. Enviaremos refuerzos a la zona.&lt;br /&gt;- ¡No hacen falta refuerzos, teniente! Podemos ocuparnos nosotros…&lt;br /&gt;- ¡Mandaremos las unidades Golem para apoyar a su escuadra, sargento! – la voz de Khano era autoritaria y no dudaba en interrumpir a Sekhmet -. ¡Envíe sus coordenadas, sargento!&lt;br /&gt;- ¡He dicho que no necesitamos refuerzos, teniente!&lt;br /&gt;- ¡¡Sargento Sekhmet, haga lo que le he dicho AHORA!!&lt;br /&gt;Enfadada consigo misma y con Khano, Sekhmet no tuvo más remedio que enviar las coordenadas mientras su escuadra avanzaba cada vez más rápidamente tras el grupo de la Resistencia. Los árboles les obligaban a aminorar la marcha, lo que suponía una ventaja para los rebeldes, que siendo menos numerosos tenían menos problemas con los obstáculos. Sekhmet trataba de encontrar a la líder rebelde, pero la confusión y los Pantheons no le dejaban ver en qué parte del grupo rebelde se encontraba Ciel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos después, el sonido de las unidades Golem aproximándose a la zona anunciaba la llegada de más fuerzas de Neo Arcadia. Los soldados rebeldes más rezagados fueron los primeros en tener que enfrentarse al gran número de soldados Pantheon y Reploid. Esto no les sorprendía en absoluto, ya habían luchado con ellos en otras ocasiones… pero no esperaron el apoyo de las unidades Golem.&lt;br /&gt;El miedo que infundían aquellos enormes robots se fue propagando rápidamente y los soldados rebeldes sólo podían observar horrorizados los rostros inexpresivos de aquellos monstruos. De pronto, la boca de uno de los Golems se abrió y de ella surgió un rayo verdoso que apuntó hacia los rebeldes rezagados. Los cuerpos mutilados de los soldados debido al contacto con el letal láser caían al suelo y los Pantheons pasaron sobre ellos, pisoteándolos sin piedad y acelerando el paso.&lt;br /&gt;Los soldados de Neo Arcadia pronto alcanzaron al grupo de Pantheons. Y cuando llegaron tres nuevos Golems, Sekhmet se había quedado detrás de la Escuadra Alfa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que había detenido a Sekhmet era la masacre de la que había sido testigo.&lt;br /&gt;Pero pronto notó una presencia familiar y dejó de mirar el horror de aquellos cuerpos mutilados. La Reploid lince Xenirr salió de entre los árboles, preocupada por la actitud de su compañera.&lt;br /&gt;- Sek, ¿qué pasa? ¿Por qué te has quedado ahí quieta?&lt;br /&gt;Sekhmet volvió a observar los cuerpos, sin responder. Tras el silencio, por fin habló:&lt;br /&gt;- ¿No lo has visto? El horror… el miedo… aquellos rebeldes tenían miedo. Nos temían… - cerró los ojos y prosiguió -: Son nuestros enemigos, pero ellos son como nosotros… ¿No has…?&lt;br /&gt;- ¡Sekhmet, son Irregulares, son enemigos de Neo Arcadia! Nuestras acciones están justificadas: estamos librando al mundo de esta escoria.&lt;br /&gt;Aquellas palabras no habían conseguido animar a Sekhmet. Es más, parecía que la así llamada Leona Furiosa no se creía lo que su compañera decía. Xenirr volvió a mirar a Sekhmet y comprendiendo que sus razonamientos no servían para que su compañera cambiara de opinión, la Reploid lince volvió a desaparecer entre los árboles. Sekhmet no se sorprendió… de todos modos, Xenirr debía adelantarse y tratar de capturar a Ciel. Era su parte en la misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misión… Recordándolo, Sekhmet se apresuró en seguir el camino, aún con las imágenes de la matanza que había presenciado en su mente. Sekhmet debía estar segura de que todo esto acabaría sin problemas… y, esperaba, sin tener que presenciar otro espectáculo macabro.&lt;br /&gt;A pesar de la gran garra que portaba en el brazo derecho, Sekhmet seguía siendo mucho más rápida que un Reploid de combate normal, y más gracias al segundo entrenamiento con Phantom, y no le costó mucho alcanzar al grupo principal de Neo Arcadia. A su paso, el bosque iba siendo poco a poco reemplazado por otras estructuras, similares a ruinas. No debían tener más de un centenar de años y pronto la figura de un edificio se presentó frente a ella. ¿Era ése el lugar a donde se dirigían los rebeldes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ya les he encontrado”, pensó Sekhmet cuando estaba a sólo un par de metros del soldado más cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet se detuvo bruscamente cuando oyó la explosión. Extrañada, se apresuró en ponerse a la cabeza del grupo, cosa que consiguió en pocos segundos. En la primera línea de fuego, formada por Cazadores Pantheon, tenía una visión muy clara de lo que había pasado… Había un gran muro bloqueando el paso y varios cadáveres de rebeldes y Pantheons en el suelo… todos alrededor de un agujero humeante.&lt;br /&gt;- Informe de la situación – dijo Sekhmet a uno de los Pantheons.&lt;br /&gt;- Los rebeldes han abierto una brecha en el muro, sargento – respondió el Pantheon, resaltando lo obvio -. La doctora Ciel está dentro.&lt;br /&gt;- Entonces avanzad… recordad vuestra misión…&lt;br /&gt;“… Pero espero que no haya más muertes”, así terminó la frase Sekhmet en su mente, sin que nadie la escuchara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Pantheons comenzaron a introducirse por el agujero. Entraban en pequeños grupos, pero cada uno pasaba rápidamente por el agujero. Sekhmet estaba cerca de dicho agujero, tratando de ver qué era lo que estaba pasando al otro lado antes de entrar en acción. Pero los Pantheons bloqueaban el paso y apenas sí podía verse algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando hacia arriba, sus ojos se cruzaron con los de Xenirr. La Reploid lince se sujetaba como podía a las paredes, mientras sigilosamente se iba acercando al agujero. Xenirr se dejó caer cerca de Xenirr. Sekhmet miró el agujero y luego a su compañera.&lt;br /&gt;- Me temo que llegas tarde, Xenirr – dijo Sekhmet con sorna -. Los Pantheons te están haciendo todo el trabajo.&lt;br /&gt;- Esos muñecos no sabrían atarse ni el cordón de los zapatos… si los tuvieran. Además, no creo que tengan oportunidad alguna si el Reploid escarlata se despierta.&lt;br /&gt;- ¿Reploid escarlata? ¿De qué hablas?&lt;br /&gt;- No tenía que haberte dicho nada, Sek… y no pienso contarte el resto.&lt;br /&gt;- No, amiga mía… Nada de guardar secretos entre nosotras. Creo que me debes una explicación acerca de ese Reploid escarlata…&lt;br /&gt;La discusión se interrumpió cuando ambas oyeron el grito de un hombre, seguido por la voz de una mujer gritando algo. Sekhmet creyó entender “¡Milan!” y apostaba a que la chica que había gritado tras el hombre era Ciel.&lt;br /&gt;Sí: aquello provenía del interior y los Pantheons habían dejado de entrar. Estaba claro que el grupo de Pantheons que ya había dentro era más que suficiente. Pronto todo acabaría… y Xenirr no quería perder más tiempo, así que rápidamente se coló en el interior del edificio, dejando a Sekhmet sola.&lt;br /&gt;Sekhmet se asomó por el agujero, todo lo que podían permitirle los Pantheons. Pero en ese mismo momento, una luz blanca procedente del interior la cegó e hizo que se echara hacia atrás, tapándose la cara con la garra. La luz se desvaneció al cabo de unos segundos y Sekhmet volvió a ver qué ocurría al otro lado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una figura solitaria cubierta por una armadura ligera roja se encontraba enfrente del pelotón Pantheon que había conseguido entrar en el edificio y casi inundado por las aguas. Se podía ver que era un hombre, aunque su cabellera rubia recogida en una larga cola había hecho creer a Sekhmet que era una mujer. A un par de metros de la figura se encontraba Ciel, que estaba incorporándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Es ése el tipo del que hablaba Xenirr?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Reploid escarlata cogió una pistola del cuerpo sin vida de un soldado de la Resistencia que estaba a pocos centímetros de él. Sekhmet pudo ver que Ciel estaba diciéndole algo al Reploid, pero no podía oír qué era aquello. El Reploid rojo parecía confuso, tanto o más que los Pantheons que estaban dentro y no atacaban al nuevo Reploid. De pronto, el Reploid rojo reaccionó y aunque los Pantheons ya estaban apuntando, los que estaban en primer lugar cayeron fulminados por los disparos del Reploid rojo. El inesperado ataque hizo que más Pantheons comenzaran a pasar por el agujero.&lt;br /&gt;Sekhmet no pudo hacer nada contra la marabunta y se quedó a varios metros del agujero, sin saber qué ocurría… y sin saber si Xenirr estaba bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Zero, por favor… ¡Sálvame! – &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;gritó Ciel cuando el Reploid escarlata había cogido el arma de Milan… de su amigo, que había caído protegiéndola... pidiendo a aquel extraño al que Passy, a costa de su vida, había despertado de su letargo, que le salvara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Reploid rojo estaba confuso. Había cogido el arma por curiosidad, pero esa chica rubia le estaba llamando por un nombre, Zero, y le pedía que le salvara. Alzó su vista hacia los androides que estaban esperándoles. Eso era lo que se interponía entre él, la chica y la salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Sálvame! – gritó de nuevo Ciel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zero no tuvo más tiempo para pensarlo, asintió y apuntó con su arma. Los Pantheons vieron al silencioso Reploid dispuesto a luchar, pero no pudieron reaccionar a tiempo. Los Pantheons más cercanos habían caído fulminados por disparos precisos. Ciel se sintió aliviada de que Zero estuviera protegiéndola, aunque no soportaba tener que ver aquella batalla. Había visto demasiados muertos, Milan había caído protegiéndola… y ahora tenía que huir de allí, dejando el cuerpo de Milan y los cadáveres de los demás compañeros allí. No le gustaba la idea, pero seguramente ellos le habrían pedido que se salvara y no se preocupara por ellos.&lt;br /&gt;Decidida entonces, Ciel comenzó a correr tras Zero, que seguía avanzando y disparando a los Pantheons que aparecían.&lt;br /&gt;Zero se detuvo y miró hacia arriba.&lt;br /&gt;- ¡Detrás de mí! – le ordenó a Ciel.&lt;br /&gt;Los nuevos Pantheons seguían disparando, pero eso a Zero no le importaba: había algo mucho peor encima de ellos.&lt;br /&gt;Su pistola disparó repetidamente hacia arriba, hacia una zona en sombras. Cada disparo era respondido por un grito femenino procedente de las sombras. Zero se detuvo y volvió a disparar a los Pantheons. Mientras tanto, algo caía al suelo inundado de agua.&lt;br /&gt;Ciel se sobresaltó al ver el cuerpo de un ser felino caer al agua, pero Zero le agarró del brazo.&lt;br /&gt;- No se levantará – dijo el Reploid escarlata -. ¡Ahora sígueme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet se encontraba en medio de un caos absoluto. Los soldados Reploid se apresuraban en dirigirse a ayudar a los Cazadores Pantheon, al igual que los Guardianes Pantheon. Sekhmet sólo escuchaba disparos por todas partes y sólo veía Pantheons caer muertos al suelo. Los soldados Reploids disparaban sus armas, pero un relámpago rojizo se lanzaba hacia ellos, hiriendo gravemente a unos, matando al resto. Sekhmet pudo ver al misterioso Reploid escarlata avanzando y aniquilando lo que se encontraba a su paso, con Ciel siguiéndole por detrás.&lt;br /&gt;Sekhmet los vio, pero desde donde ella estaba ni Zero ni Ciel se habían dado cuenta de la presencia de la Reploid vestida de marrón. Además,  el llamado Zero estaba más preocupado por avanzar y evitar los ataques de los enemigos más cercanos y Ciel sólo podía permitirse seguir a su salvador y no perderlo de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero… ¿Qué pasaba con Sekhmet? ¿Por qué no había salido a detenerles? No estaba tan lejos de ellos, aunque hubiese muchos soldados y Pantheons por delante. Pero en vez de lanzarse a capturar a Ciel o a combatir a ese misterioso Reploid escarlata, ella se quedaba en su sitio. La realidad era que la demostración de fuerza de aquel Reploid rojizo la había dejado estupefacta: jamás había visto semejante poder destructivo, ni siquiera en sus propios ataques de ira Sekhmet había sido tan brutal.&lt;br /&gt;Lo que veía no era un Reploid de combate cualquiera. Aquello era un demonio escarlata… un demonio contra el que, por ahora, no tenía oportunidad alguna de vencerle en combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También los Reploids que aún conservaban alguna esperanza de sobrevivir sólo podían observar cómo Zero y Ciel seguían corriendo, sin que nadie pudiera detenerlos. Uno de los soldados se acercó a Sekhmet y le preguntó qué estaba pasando y qué harían ellos.&lt;br /&gt;Ella miró a lo que quedaba de la escuadra. Todo esto le recordaba al incidente del desierto hacía un par de meses. No, aquello era peor: esta vez la masacre de su escuadra había sido obra de un único Reploid, no de un grupo de rebeldes. Y esto era una vergüenza para Neo Arcadia…&lt;br /&gt;- … Ya se encargarán los refuerzos de esto – dijo al fin, queriendo olvidar el tema, y dirigiéndose a la sala de la que aquel demonio había salido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet entró en la sala. Caminó despacio por el suelo inundado, observando los cadáveres de los Pantheons. También vio un único soldado rebelde caído. Se acercó a él para examinarlo con detalle. Había recibido varios impactos de bala, pero parecía haber resistido durante bastante tiempo. Lo que le extrañaba era que no llevara ningún arma.  Luego recordó que el Reploid escarlata llevaba una pistola de modelo buster. ¿Tal vez había cogido el arma del soldado caído? Era posible, pero no podía permitirse ponerse a pensar sobre detalles tan tontos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que realmente le había llevado hasta aquí estaba flotando a pocos metros de ella. No había visto aquel cuerpo antes, tal vez demasiado preocupada viendo los Pantheons y el rebelde caídos. Extrañada, se fue acercando lentamente. Y a medida que iba acercándose, la expresión de su rostro pasaba de la curiosidad al horror.&lt;br /&gt;Se arrodilló, más bien dejó que su cuerpo cayera sobre sus rodillas. Se quitó rápidamente la garra del brazo y dio la vuelta a aquel cuerpo sin vida. Las formas felinas ya la habían delatado, pero Sekhmet se negaba a creerlo, tenía que ver su rostro.&lt;br /&gt;Pero cuando lo vio, ya no podía aferrarse a ninguna esperanza. Ya no podía hacer nada… salvo gritar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No… no puede… no puede ser… Xenirr… Xenirr… No… Esto no… ¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOO…!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Tres horas más tarde...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet mandó el informe de la misión. No podia entender cómo un simple Reploid había destruido un gran número de androides y soldados sin recibir daño alguno. Incluso en los informes preliminares se comprobó que había destruido una unidad Golem. Algo imposible para cualquier otro guerrero. ¡Y además había conseguido huir con Ciel!&lt;br /&gt;Pero lo que más le preocupaba era la muerte de Xenirr. No había esperanza esta vez… no había forma de reparar este cuerpo ni de crear uno nuevo para ella. El daño era realmente devastador, todos los disparos habían sido demasiado precisos. Incluso la base de datos y la memoria de Xenirr resultaron gravemente dañadas… mejor dicho, debido a todo el daño no quedaba nada de aquellos datos. Y el impacto de bala en la frente sólo era una prueba de ello.&lt;br /&gt;Xenirr se había ido para siempre. Y todo por culpa de Zero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zero... El nombre de aquel Reploid rojizo vino a la mente de Sekhmet. El teniente Khano lo mencionó varias veces por los comunicadores y al final de aquella desastrosa operación.&lt;br /&gt;¿Y qué había hecho ella, mientras los Pantheons y los soldados caían, mientras Xenirr yacía inerte en el suelo inundado? Ella sólo observaba, ni tan siquiera se lanzó a por Zero. ¿Por qué tanto miedo? ¿No debía servir a Neo Arcadia hasta la muerte? Pero ella misma sabía perfectamente que no tendría oportunidad alguna contra Zero. No creía que debiera morir en vano. Morir en vano no sería la mejor forma de servir a la nación que quería proteger.&lt;br /&gt;- Aprecias tu vida, no es nada extraño – comentaba el Dr Grant, observándola.&lt;br /&gt;El joven científico estaba ayudando a Sekhmet con sus reparaciones. Había escuchado atentamente a Sekhmet mientras ella iba comentándole los pormenores de lo que había sido un total fracaso. El humano se volvió hacia ella y suspiró.&lt;br /&gt;- Siento lo de tu amiga… pero no quiero que te vengas abajo por eso. La vida continúa, unos vienen y otros se van. Así son las cosas… Tú sigues viva, ¿verdad? Eso es lo que debe importarte.&lt;br /&gt;- Hablas como si Xenirr fuese una mascota… o peor… un juguete – Sekhmet se veía claramente molesta por el comentario de su creador -. Era mi amiga… y ese Reploid la mató a sangre fría. Y he fallado a Neo Arcadia…&lt;br /&gt;- ¿Ibas a lanzarte a una muerte segura sólo por detener a ese Reploid? ¿Ibas a tirar tu vida a la basura por pura fe ciega en unos ideales como los de Neo Arcadia? – y añadió casi en un rumor -: Si es que de verdad esta sociedad tiene ideales…&lt;br /&gt;- Pero…&lt;br /&gt;- Sekhmet, no te culpes de esto. Dime, ¿qué habría pasado si hubieses salido al paso del Reploid? Seguramente habrías muerto como Xenirr. Dime… ¡¿habrías querido eso?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet se quedó callada. Su mente volvió al pasado, en concreto a la segunda misión en la que ella y Xenirr participaron, cuando recogieron aquella información sobre las bases de la Resistencia. Sekhmet recordó también qué le decía a su compañera cuando Xenirr estaba gravemente herida, después de haber luchado contra varios soldados de la Resistencia. Aún recordaba lo que iba a decirle a Xenirr antes de que sonaran las alarmas… antes de que la interrumpieran.&lt;br /&gt;- Es cierto que hemos de servir a Neo Arcadia incluso sacrificando nuestras vidas, pero… La mejor forma de servir a Neo Arcadia… es permaneciendo con vida… y luchando por lo que creemos. Eso era lo que intentaba decirle a Xenirr hace bastante tiempo.&lt;br /&gt;- Entonces sabrás aplicártelo a ti misma, ¿verdad? – Sergeus esbozó una leve sonrisa -. Has de seguir con vida. Es lo que yo quiero… lo que tú quieres… lo que todos querrán. Eres un ser vivo… puede que seas una Reploid, pero ¿qué importa ser un animal, un humano o un Reploid? Siempre quieres saber qué vendrá después… siempre querrás vivir… y ver el final...&lt;br /&gt;Sekhmet bajó un poco la cabeza, pensativa. Mostró una pequeña sonrisa, pero pronto se desvaneció de su rostro.&lt;br /&gt;- ¿Crees que volveré a encontrarme con ese demonio rojo?&lt;br /&gt;Sergeus suspiró de nuevo antes de contestar:&lt;br /&gt;- Me temo que sí… Si va a ayudar a la Resistencia, me temo que lo veremos en varias ocasiones. Me gustaría hablarte de él más a fondo, pero para ello debería ir a la base de datos para asegurarme sobre la realidad que esconden los rumores acerca de este Zero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet finalmente se despidió de Grant, esperando encontrarle al día siguiente. Sergeus aún tenía que revisar la garra y ver si podía introducirle alguna mejora.&lt;br /&gt;El joven científico observó a Sekhmet marcharse. Se volvió hacia la garra y se llevó las manos a la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Zero, el Reploid legendario. Creía que había muerto décadas atrás, pero parece que no es así… y que la Resistencia lo necesita. Pero… ¿será capaz de luchar contra X, contra el que había sido su amigo desde hacía casi un siglo? Si lo hace, entonces es que habría alguna razón para apoyar a la Resistencia. Una razón para abandonar este falso paraíso llamado Neo Arcadia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué tengo el presentimiento de que el gobierno oculta algo? No lo sé… Pero si hay algo que no se nos quiere mostrar, estaré dispuesto a encontrarlo. Aunque… si lo descubro… y si quisiera abandonar finalmente Neo Arcadia… ¿qué será de Sekhmet? ¿Cómo la convencería de que abandonara este lugar? ¿Me creería?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… No sé… Ella tiene un sueño… y le prometí que no me entrometería… He de mantener la promesa que le hice… incluso si no es lo correcto.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-115003744485138200?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/115003744485138200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=115003744485138200&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/115003744485138200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/115003744485138200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2006/06/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 10'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-114408390324186448</id><published>2006-04-03T19:00:00.001+02:00</published><updated>2008-05-09T03:01:44.246+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 9</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-family: times new roman; font-weight: bold;"&gt;Capítulo 9: El lobo, la leona y el lince&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid chacal observaba el gran Reploid licántropo encerrado en la vaina transparente de tonalidades verdosas. Anubis se mostró bastante impresionado cuando Sekhmet y aquella soldado, Xenirr, le enseñaron aquel soldado de la Repliforce. Y ahora se encontraba sin palabras. No sabía que la Repliforce había alcanzado un nivel de tecnología realmente impresionante para aquella época. El siglo XXII quedaba bastante atrás en el tiempo, especialmente comparándolo con los avances hasta la época actual. Pero este soldado de la Repliforce era una muestra de las sorpresas que aquel “lejano siglo” podía aún ofrecer… a pesar de tener delante un modelo de Reploid tan obsoleto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis miró la pantalla que tenía enfrente, justo debajo de la cápsula del licántropo. Mostraba el número de serie del Reploid, el LUP-640. Lo único que sabía es que las unidades LUP habían sido exclusivas de la Repliforce durante toda su existencia, aunque nunca imaginó que llegaran a un número de serie tan alto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se fijó en otra pantalla, que mostraba la condición del Reploid. Anubis se volvió de nuevo a la cápsula. El cuerpo del Reploid licántropo estaba seriamente dañado e incluso, tal y como afirmaba la pantalla, había sufrido bastantes daños en los bancos de memoria. Era posible reparar a este Reploid, pero llevaría bastante tiempo. Además, Anubis no sabía qué utilidad se le podría sacar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una figura vestida con una armadura magenta entró en la sala y caminó hasta situarse al lado de Anubis. El hombre de tez morena miró la cápsula también y sonrió confiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así que éste es el Reploid que se encontraron tus chicos en el desierto, ¿eh? – dijo Fefnir, aún sonriendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Es un modelo bastante antiguo, aunque he de admitir que es bastante impresionante – respondió Anubis a su superior -. Sekhmet dijo algo sobre el virus Sigma… Pero no hay rastro de ese virus en este Reploid. Sólo es parte de esa leyenda urbana sobre la Repliforce… De todas maneras, este Reploid...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sé que si se repara podría entrar en activo – Fefnir interrumpió a Anubis, completando lo que iba a decir -. Será un buen añadido para nuestras fuerzas – Anubis no pudo evitar sorprenderse ante las palabras de Fefnir -. Sí, así es, Anubis: tenemos permiso para reparar este lobo. Las antiguallas de la Repliforce nos son bastante útiles en estos días, y este tipo también lo será. Sus reparaciones comenzarán de inmediato. Hemos de dejar boquiabiertos a Harpuia y su estúpido ejército. Y por supuesto, hay que enseñarle a Leviathan quién manda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Me temo que sería muy prejudicial que esto se convirtiera en un asunto personal, mi general.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Anubis… ¿Cuándo aprenderás que esos tipos de las Fuerzas Aéreas y Marítimas deben saber quiénes son los que mandan? Y si te preguntas por la Unidad Zan’Ei, son una panda de perdedores. Por cierto… ¿y nuestra cachorrilla?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Se refiere a Sekhmet? Pues hace poco que salió en una misión para Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Phantom, ¿eh? Ese idiota… - murmuró Fefnir -. Por cierto, miré los datos de combate de Sekhmet en su primera misión. Interesante, aunque podría mejorar. Sekhmet sobrevivió a cerca de cien disparos, algo imposible para otros Reploids… Y parece ser que su ira aumentaba a medida que recibía más impactos… Hmm… Una auténtica guerrera berserker.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fefnir se quedó mirando la cápsula y luego las pantallas. No creía que el Reploid licántropo estuviera tan dañado como los datos de las pantallas confirmaban. Aunque no le importaba la gravedad de los daños ni el tiempo que tardarían en repararlos siempre y cuando el Reploid estuviera totalmente arreglado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Y casi lo olvido, señor – dijo de pronto Anubis -. He estado buscando información sobre la nueva recluta, Xenirr. Parece que trabaja para la Unidad Shinobi.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¿De qué hablas?! ¿Me estás diciendo que Phantom ha enviado a su peculiar niñera para cuidar de Sekhmet? ¿Para observar sus progresos? ¡¿Y que se ha colado en nuestro ejército?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Phantom también está interesado en el potencial de Sekhmet, es lógico que enviara a una de sus agentes a la Escuadra Alfa. Es una infiltrada de la Unidad Zan’Ei y no nos dimos cuenta. Sé que es una vergüenza, pero en aquel momento no pudimos hacer nada. Y no creo que ahora tampoco podamos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Es culpa tuya, Anubis! ¡Eras el responsable de esa misión! Phantom pagará por esto… Y tú, Anubis, ¡más cuidado la próxima vez! Te salvé la vida en el pasado, y tú lo compensaste jurándome lealtad. Pero no perdono a los idiotas por sus errores…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Cuánto te llevará, sargento? – preguntó Xenirr mientras Sekhmet aún seguía observando la pantalla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames “sargento”? – dijo Sekhmet en voz baja, aunque ésta reflejaba su molestia sin problemas -. Sólo llámame Sekhmet, por favor. Eres de la Unidad Zan’Ei, yo soy sargento en las Fuerzas de Tierra, aunque pueda trabajar para cualquier otra sección. Y además, dudo que merezca ese rango.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Como quie…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero justo cuando Xenirr estaba hablando, Sekhmet había alzado su mano derecha, con intención de interrumpirla. Ahora Sekhmet se encontraba concentrada en la pantalla, observando los números a la izquierda. Era un porcentaje que iba incrementándose lentamente. Esta lentitud hacía que Sekhmet mirara hacia arriba y hacia abajo con bastante nerviosismo. Xenirr podía sentir la impaciencia de Sekhmet. Sólo podía ir a la puerta cerrada que habían dejado atrás y coger su pistola buster.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bueno, esos tipos todavía no nos han descubierto – murmuró Xenirr -. Deben ser sordos o ciegos… o estúpidos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;85... 86...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Venga, vamos… vamos… - decía Sekhmet en voz baja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;87... 88...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Xenirr comenzó a oír entonces varios pasos que procedían de detrás de la puerta. Miró su pistola y luego a Sekhmet. Se echó hacia atrás, acercándose a su compañera de mission, sin quitar ojo a la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Me temo que pronto tendremos… compañía. Necesitas tiempo, ¿no, Sekhmet? Pues yo te daré un par de minutos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no respondió. Seguía mirando con detenimiento la pantalla, centrándose sobre todo en el porcentaje. Sólo apartó un momento la vista para mirar la consola que había bajo la pantalla y luego vio que el número 90 se encontraba en la pantalla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Alguien trataba de abrir la puerta. Xenirr se colocó justo delante de ésta, con lo que Sekhmet quedaba justo detrás de ella. Apuntó con la pistola buster a la puerta y comenzó a oír voces del exterior. Al mismo tiempo, el número mostrado en la pantalla era el 92.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La puerta se abrió y un soldado de la Resistencia entró en la habitación. Lo primero y ultimo que vio nada más entrar fue a Xenirr disparando a matar. El cuerpo sin vida del Reploid cayó al suelo, pero eso no impidió que una decena de Reploids de la Resistencia entraran en la habitación. Muchos para Xenirr, pero ella no iba a dejarse intimidar mientras se intercambiaban disparos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet estaba concentrada aún, pero sabía que ya no quedaba tiempo. Varios disparos habían impactado cerca de los monitores y ella pronto podría recibir uno de esos disparos. El porcentaje por fin parecía aumentar con mayor velocidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;98... 99... 100% COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La unidad de disco de la consola se abrió. Sekhmet cogió rápidamente el disco, lo guardó en uno de los bolsillos del traje y se volvió, lista para huir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Xenirr estaba tirada en el suelo, herida por los impactos de bala. Aunque ‘sangraba’, Xenirr aún seguía teniendo fuerzas para mantenerse en pie y disparar a los soldados. Pero Xenirr se quedó de rodillas finalmente… momento que aprovechó Sekhmet para saltar sobre ella y hacia los soldados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los Reploids de la Resistencia cambiaron rápidamente de objetivo. Sekhmet cruzó los brazos delante de su cara, como si con eso pudiera protegerse de los disparos, y dio una patada a uno de los soldados. Efectivamente, sus brazos, aun sintiendo el impacto de las balas, habían resistido y el Reploid de la Resistencia había visto cómo su torso era atravesado por el pie de Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet cogió la pistola del soldado y disparó al resto de los Reploids. Horrorizados ante aquella mujer de larga cabellera castaña que había resistido las balas y que había derribado a uno de los suyos de una simple patada, trataron de huir, pero Sekhmet demostró que no sólo era buena con las armas de cuerpo a cuerpo. Sus tiros fueron certeros y uno a uno los soldados caían inertes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se llevó la mano al bolsillo donde había guardado el disco. Temía que se hubiera estropeado o, peor aún, roto durante la pequeña batalla. Pudo comprobar que estaba en perfectas condiciones. Suspiró aliviada, pero el alivio desapareció cuando se fijó en los rostros de algunos de los caídos. Horror. Un único sentimiento expresado casi con unanimidad por aquellos cadáveres. Viendo aquellos rostros, Sekhmet se podía hacer a la idea de la cara que tenía ella cuando comenzó a enfrentarse a los soldados… y hasta ella misma sintió el miedo de aquella visión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero ahora no podía preocuparse de ello. Su compañera, Xenirr, estaba en el suelo, moribunda, mientras aquel líquido parecido a la sangre humana seguía escapándose de su cuerpo. Sekhmet se apresuró a ayudar a Xenirr a levantarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Debemos darnos prisa… ¡Aguanta, Xenirr! Ahora no estás en condiciones de luchar y hemos de salir de aquí lo más rápido posible. Pronto vendrán más soldados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No… No te preocupes, Sekhmet – respondió Xenirr, escupiendo un poco de ‘sangre’ -. No te preocupes por mí… Si muero… quiero que sepas… que fue un honor luchar a tu lado y ayudarte a que esta misión…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿De qué hablas? ¡No vas a morir! Es cierto que hemos de servir a Neo Arcadia incluso sacrificando nuestras vidas, pero…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no pudo terminar la frase. Había oído algo fuera de la habitación. Aún ayudando a Xenirr a mantenerse en pie, las dos Reploids salieron al pasillo. No había nadie, pero el sonido de las alarmas resonaba por todo el complejo. Ya no tenían tiempo: debían abandonar el lugar inmediatamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fue entonces cuando cayó una pequeña bola desde el techo. Sekhmet miró hacia arriba y descubrió la figura humanoide y oscura. Aunque sujeto al techo, se dejó caer de pie justo entre las mujeres y la esfera. Las dos reconocieron la figura al instante, especialmente por la peculiar máscara que cubría su rostro. Ambas pudieron observar el destello rojizo de sus ojos cuando las miró.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Phantom-sama... – había pronunciado Xenirr con una voz casi imperceptible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La pequeña bola estalló, dejando escapar una grande y espesa humareda que ocultó a los tres Reploids. Cuando los soldados de la Resistencia llegaron, se encontraron con el humo. Y cuando éste se dispersó, las intrusas y su salvador habían desaparecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet entregó el disco de datos a Phantom. El Reploid ninja lo observó sin mucho interés y lo dejó en una mesa cercana. Hanumachine se encontraba cerca de su maestro. El Reploid mono se acercó a la mesa y cogió con cuidado el disco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Uke! ¡Aquí está toda la información de las bases de la Resistencia! – exclamó Hanumachine -. Parece que realmente has hecho un buen trabajo, Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Gracias, Hanumachine – la Reploid se inclinó, recalcando su agradecimiento -. Pero Xenirr también me ayudó… y lamento no haberla ayudado yo antes…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh! Al menos sigue viva. Vale, sí, necesita unas pocas reparaciones, pero no deberías preocuparte por ella – Hanumachine se acercó a Sekhmet mientras jugueteaba con el disco -. Los miembros de la Unidad Zan’Ei son duros, y…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Os dije que no debíais dejar que os descubrieran – Phantom interrumpió a Hanumachine -. Teníais los datos, pero si no llega a ser por mí, las dos habríais muerto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo… Lo siento, Maestro Phantom. Y sé que Xenirr se sentirá igual que yo – Sekhmet volvió a inclinarse -. Los sistemas de seguridad de la Resistencia eran más complicados de evadir y sabotear de lo previsto. Hicimos lo que pudimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom miró a Hanumachine. El Reploid mono dejó de juguetear con el disco, volviéndolo a coger con delicadeza, y se marchó de la habitación. Phantom y Sekhmet se habían quedado solos. Y Phantom se mostraba bastante decepcionado con la actitud de Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Qué era lo que pasaba realmente? Los dos se miraban fijamente, sin que ninguno dijera nada. Sekhmet se sentía incómoda ante los ojos de Phantom, unos ojos que concentraban la rabia y la decepción del shinobi.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Esperaba más de mí, verdad, Maestro Phantom? – finalmente Sekhmet había roto el silencio. Phantom sólo asintió -. Y ahora Xenirr…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sobrevivirá… Pero no debes preocuparte por ella, sino por ti – Phantom se cruzó de brazos mientras seguía hablando -: Cuando Xenirr me enseñó el informe de tu primera misión, pensé que lo estabas haciendo bien, que al igual que dirigiendo tropas y luchando contra el enemigo habías demostrado tu valía, también podrías demostrarla con la infiltración y el espionaje. Pero estaba equivocado…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Los sistemas de seguridad de la Resistencia…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tal vez fuese una mala idea entrenarte con cada sección de las fuerzas de Neo Arcadia. Necesitas una mayor especialización en según qué áreas… Dominas el combate y el liderazgo sin problemas, así que debes mejorar la infiltración. A partir de mañana entrenarás como parte de la Unidad Zan’Ei.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¿Qué?! Pero… no puede hacer eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo sé… Sirves a todos y a nadie. Pero has de mejorar en algunos aspectos. Volveré a entrenarte, así también tendrás tiempo para practicar tus habilidades de combate. Y me mostrarás resultados satisfactorios en cuanto finalicemos este nuevo entrenamiento. Esta vez… No quiero que falles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, Maestro Phantom… Esta vez… No fallaré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Una semana después…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras terminar otra sesión de entrenamiento, Sekhmet se dirigió a su aerodeslizador para volver a casa. Antes de que pudiera subirse, vio a una Reploid acercarse a ella. Sekhmet se quedó extrañada ante la Reploid, cuya forma recordaba a la de un lince con brillantes ojos dorados, y pequeñas y afiladas garras. La Reploid lince llevaba un traje ajustado negro y una chaqueta azul. Sekhmet se quedó mirándola con curiosidad mientras la Reploid lince seguía caminando hacia ella con total tranquilidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh, Sekhmet! ¿Te gusta mi nuevo aspecto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet abrió mucho los ojos en cuanto reconoció la voz de la Reploid. La verdad es que su cuerpo podría tener otra forma, pero era ella, sin lugar a dudas. Esa voz no era difícil de olvidar…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Xenirr? ¿Pero cómo…?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Una historia bastante larga, en serio. Como sabes, mi cuerpo quedó muy dañado. Podría sobrevivir, sí, pero ahí terminaría mi carrera. Y yo no quería eso: si iba a seguir viviendo, sería sirviendo a Neo Arcadia, no postrada en una silla o a saber dónde. Soy miembro de la Unidad Zan’Ei.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet escuchaba atentamente a Xenirr. La Reploid lince se apoyó en el aerodeslizador, teniendo cuidado con las pequeñas garras, mientras seguía hablando:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tomé la decisión de que, si mi viejo cuerpo no iba a servir al propósito que yo perseguía, necesitaba otro nuevo. Transferir los pensamientos, el alma por así decirlo, de un Reploid de un cuerpo a otro es un proceso complicado que puede suponer incluso la muerte para el paciente. Pero fue mi decisión, no me iba a echar atrás: si no podía ser, si no podía tener en nuevo cuerpo, prefería morir honorablemente a vivir sin poder seguir con el grupo que me ha visto nacer y crecer – se incorporó de nuevo y giró sobre si misma -. Y fíjate: ahora estoy vivita y coleando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ya lo veo, pero…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Te preocupa todo lo que he tenido que pasar? Este nuevo cuerpo es mejor que el antiguo, aunque lo echo de menos, en serio. ¡Vale, antes era más guapa, pero lo importante es que estoy de vuelta a la acción!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Lo único que pudo hacer Sekhmet fue sonreír tímidamente y bajar un poco la cabeza. Xenirr se acercó a ella, visiblemente preocupada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Oye… Hanumachine me contó lo que pasó con Phantom-sama. Siento mucho todo lo que estás teniendo que pasar ahora, Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No debes disculparte – la sonrisa de Sekhmet era un poco más amplia y sincera -. No ha sido tu culpa. Phantom tiene razón, debería especializarme no sólo en combate y liderzgo… También debo hacerlo en infiltración... Infiltración… Infiltración… No debo fallar a Phantom...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mira, piensas en positivo… ¡eso es bueno!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo es. Pero, a pesar de que haya cosas en las que mejore… hay otras… otras que no entiendo… Algo que no puedo controlar…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Es que hay algo más que me quieras contar? – había preguntado Xenirr, pero Sekhmet no dijo nada. Xenirr miró el reloj que llevaba en su muñeca -.¡Argh, vaya! Será mejor que me largue. Se suponía que debería estar en una misión ahora mismo. ¡Ya nos veremos y podremos seguir charlando otro día!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí... Ya nos vemos, Xenirr.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Xenir se fue por la puerta que Sekhmet había dejado atrás hacía varios minutos. Sekhmet se volvió hacia el aerodeslizador, subió y lo puso en marcha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Puedo mejorar mis habilidades… Puedo sobrevivir lo que para otros Reploids significaría la muerte… Pero hay algo que no puedo hacer… No puedo detener mi ira. Y tengo miedo de ello.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet detuvo el aerodeslizador y miró hacia arriba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Mientras hablaba con Xenirr, no pude evitar recordar nuestra misión… ni tampoco olvidé las imágenes de esos soldados… sus rostros, llenos de terror… vinieron a mi mente. Esas imágenes de rebeldes huyendo, aterrados ante mi presencia, siguen en mi mente… No sé hasta qué punto podré soportarlo. ¿Cómo puedo ser tan cruel? Puede que sean Irregulares… Y que mi misión sea detener a los Irregulares… Pero… ¿es éste el camino?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aún preocupada, volvió a poner en marcha el aerodeslizador, dirigiéndose a la zona residencial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Ahora sí que estoy confusa…”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-114408390324186448?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/114408390324186448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=114408390324186448&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/114408390324186448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/114408390324186448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2006/04/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-9.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 9'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-114315119291788930</id><published>2006-03-23T22:42:00.001+01:00</published><updated>2008-05-09T04:14:51.981+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 8</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tras una ausencia bastante larga, volvemos con La Leona Furiosa. La versión en inglés ha quedado paralizada en el capítulo 13, ya que estoy dispuesto a continuar la historia de la trilogía en español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, aquí se introduce el concepto del Energen. El nombre Energen es utilizado para los cristales de energía necesarios para el funcionamiento de los Reploids, un bien bastante escaso en la saga Zero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y sin más dilación...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;u&gt;Capítulo 8: La primera misión de Sekhmet&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así que eres una agente especial…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet asintió a Sergeus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, yo tampoco me lo creía en un principio, pero fue lo que me dijo Lord Harpuia: soy una agente especial. Y desde hoy, estoy al servicio de Neo Arcadia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bueno… al menos estarás en casa cuando no tengas nada que hacer. Algo es algo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mala cosa que hoy no esté libre. Lo siento mucho, pero tengo que reunirme a mediodía con mi primer… er… jefe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Dr Grant sonrió y le dio a Sekhmet su garra. Ella la cogió y miró a Sergeus. Quería estar con su creador, con su “padre”, pero ahora era definitivamente una agente leal al orden de Neo Arcadia. Suspiró ante este pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Espero terminar pronto… padre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras estas palabras, Sekhmet se marchó del apartamento, en camino a lo que sería su primera misión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Su transporte se detuvo en la zona central de la gran ciudad de Neo Arcadia. Sekhmet observó la gran cantidad de gente que caminaba hacia un lado y hacia otro, como si no supieran realmente a dónde ir. Humanos y Reploids, muy escasos estos últimos, entraban y salían de los edificios, especialmente tiendas, todos con prisa. Sólo unos pocos parecían haberse percatado de la mujer Reploid portando la gran garra en su brazo derecho. Y los humanos que la veían lo hacían con desdén, algo que Sekhmet notó casi al instante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“No puedo culpar a los humanos de no confiar en muchos de nosotros… Si no hubiese rebeldes, tal vez las cosas fuesen diferentes, fuesen mejores para nosotros los Reploids”, pensaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Algo que pudo comprobar Sekhmet es que había bastantes Pantheons. Sekhmet notó que eran algo diferentes a los que se había enfrentado en sus entrenamientos. No era su diseño externo, sino la forma de moverse, más humana. Incluso algunos de ellos se detenían y hablaban entre ellos, como si tal cosa. Tal vez los Pantheons auténticos, los símbolos de la autoridad del Maestro X, no fuesen tan distintos a los Reploids de toda la vida, en contraposición a esos Droides X peleles que había destruido en sus sesiones de entrenamiento. A pesar de ello, seguían siendo unos simples títeres bajo las órdenes de X, sirviéndole ciegamente sin más elección que ésa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los Pantheons no dejaban de mirar a cada Reploid que caminaba por las calles. Puede que hubiese Reploids “puros”, pero todos eran sospechosos de poder ser Irregulares, o Mavericks, como algunos los llamaban. Y a nadie le gustaba que esas marionetas tuvieran sus grandes orbes rojos mirándoles. Hasta los humanos sentían incómoda la presencia de los androides.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se fijó entonces en el gran edificio que tenía enfrente, una torre moderna de metal y cristal, desafiando la vista. No era tan grande como la gran torre de Neo Arcadia, núcleo de operaciones de la ciudad-estado y, según muchos, hogar del Maestro X, pero aquel gran edificio era realmente imponente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se acercó al edificio, en dirección a la puerta de cristal tras la cual se podía ver lo que había en el gran recibidor. Fue entonces cuando oyó un grito tras ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Curiosa y nerviosa, Sekhmet se dio la vuelta sólo para ver cómo dos Cazadores Pantheon seguían a una Reploid de corto pelo oscuro y vistiendo una túnica blanca. Aquella Reploid pedía ayuda desesperadamente, pero sus gritos cesaron en cuanto los dos Pantheons abrieron fuego. El cuerpo agujereado por las balas de los Pantheons cayó sin vida al suelo, desplomándose y cayendo piezas mecánicas por todos lados. De lo que quedaba del cuerpo manaba un líquido rojizo similar a la sangre humana. Uno de los Pantheons se acercó para comprobar que no había trampa y realmente habían abatido a la Reploid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las personas alrededor de los Pantheons y el cadáver estaban asustados en un principio, pero la mirada de uno de los Cazadores les obligó a seguir con sus aburridas vidas, actuando como si nada hubiera pasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El horror de aquella escena había paralizado a Sekhmet. Ella, una guerrera, había observado la crueldad de aquellos androides que ahora levantaban el maltrecho cuerpo de la Reploid. Ahora tenía oportunidad de decirles algo, pero lo repentino de la escena le había dejado también sin palabras. Varios Pantheons más se estaban reuniendo en el mismo lugar y seguían instando a los viandantes a que siguieran su camino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet sabía por qué todos los ciudadanos preferían seguir su camino: si se metían con los Pantheons, ellos serían sus siguientes objetivos. Y en esta época, ser humano no te libraba de convertirte en la diana de un Cazador Pantheon, si bien en caso de los humanos nunca disparaban a matar. Nadie, ni humano ni Reploid, quería ser tachado de Irregular. Sekhmet cerró su puño izquierdo, sintiéndose impotente en ese momento. Ella, una luchadora, no podía hacer nada ante la violencia de aquel momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin saber qué hacer y viendo la hora que era, no tuvo más remedio que seguir su camino, como hacían todos los demás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Pero… ¿era una Irregular?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aún absorta en sus pensamientos, Sekhmet entró en el edificio. Caminó casi automáticamente hacia la gran mesa de recepción. Pero antes de llegar, tres Pantheons se acercaron a ella. Uno de ellos se le adelantó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No se puede entrar con armas, así que déme la suya, señorita – dijo el androide con una voz mecánica y molesta -. No queremos problemas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras la escena que había visto, Sekhmet no estaba para sermones de un Pantheon. Pero no era plan de partirlos en dos, y menos cuando su primera misión empezaba en este mismo lugar, encontrándose con su primer jefe. Así que recurrió a la vía más segura y sensata: la de las palabras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo siento, pero tengo una reunión con mi jefe. Y necesito mi arma. No veo razón para entregárosla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Panteón volvió a repetir palabra por palabra su orden, pero Sekhmet se volvió a negar. Daba igual si se iba a buscar problemas con los androides: no les iba a dar su garra. Ella estaba ahí por una serie de razones y la garra iba con ella a su misión. Pero los Pantheons no lo entendían.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los tres Pantheons alzaron sus brazos y prepararon sus cañones. De nuevo el Pantheon que estaba más cerca de ella le pidió que entregara la garra, añadiendo además que oponerse a la autoridad podría costarle caro. Sekhmet miró a su alrededor, viendo a todas las personas del recibidor alejándose lentamente de donde estaban ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Leona Furiosa comprendía la gravedad de su error, pero no sabía cómo salir de esto sin tener que recurrir a la violencia. Fue entonces cuando una figura familiar apareció.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid chacal flotaba a escasos centímetros del suelo y fue acercándose a los Pantheons. Su vara giraba a su alrededor, acompañándole. Con una voz clara, ordenó a los Pantheons retirarse. Los androides no vacilaron y cumplieron con lo ordenado. Anubis se acercó a Sekhmet y le mostró una amplia sonrisa, lo más amplia que su rígido rostro le permitía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Oh… Estos Pantheons no tienen modales… éstas no son formas de tratar a una dama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Anubis? Así que tú… eres mi primer jefe – dijo Sekhmet, a lo que Anubis asintió. La Reploid miró la vara que giraba alrededor de Anubis -. Vara nueva, ¿eh? Me gusta mucho - esto lo había dicho sin que ella misma se diera cuenta de que estaba hablando con tanta familiaridad con su primer jefe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Gracias. Claro que no la tendría si no me hubieses roto la otra. Así que te lo agradezco doblemente. La verdad es que me gusta más ésta que la antigua.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet arqueó una ceja mientras escuchaba a Anubis hablar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Vaya, he de decir que no te pareces al arrogante señor de la muerte de mis sesiones de entrenamiento. Eres hasta simpático y todo - de nuevo, Sekhmet no se daba cuenta de con qué naturalidad estaba hablando a Anubis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Jeje… ¿Arrogante? Oh, jovencita, puedo ser duro, y me gusta actuar como el señor de la muerte ante mis rivales, pero tanto como arrogante… Bueno, también es cierto que por aquel entonces sólo eras una cría. Ahora estás hecha toda una mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Una mujer de cuatro meses de edad, pero… bueno, sí, el resto de la gente me considera adulta, no solamente tú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Claro, claro… Ejem… De acuerdo, hemos de tomar nuestro transporte. Te iré explicando los pormenores de la misión en cuanto lleguemos a la base.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis y Sekhmet abandonaron el edificio y se dirigieron al aerodeslizador que les esperaba a la salida. Una vez en el transporte, abandonaron la ajetreada ciudad. Sekhmet miró por las lunas del vehículo, aún recordando la escena que había visto. ¿Era ésta la crueldad que Neo Arcadia mostraba hacia quienes se opusieran a su autoridad? ¿Tendría que actuar ella también de esta forma?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Estos pensamientos se desvanecieron en cuanto llegaron a un lugar que debía ser una antigua base militar. Podían verse varias naves y helicópteros mientras grandes cantidades de Pantheons caminaban cerca de ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis y Sekhmet salieron del aerodeslizador y se apresuraron en llegar a uno de los helicópteros. A diferencia de lo que eran los helicópteros de épocas pasadas, éste tenía un aspecto mucho más sofisiticado y sus hélices se encontraban debajo de cada una de las alas del aparato. Pero, básicamente, era como los helicópteros de entonces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet miró a Anubis. Señaló a los soldados Reploids y a los Pantheons que poco a poco se iban reuniendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien… ¿y qué vamos a hacer?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Nuestro satélite ha encontrado una mina de Energen a doscientos kilómetros al este de aquí – comenzó a explicarle Anubis -. Hay que llegar a ella antes de que lo hagan los rebeldes. Te pondré al mando de una pequeña escuadra de Pantheons y Reploids, la Escuadra Alfa. Tu grupo tomará posiciones y esperará al resto de soldados. Algunos Pantheons se dedicarán a la protección de la mina hasta que comiencen los trabajos de extracción de los cristales, así que no tendrás mucho que hacer en esta misión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Entendido…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Por cierto, si os encontráis con soldados de la Resistencia, eliminadlos. El satélite ha detectado la presencia de un pequeño grupo rebelde bastante cerca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Eliminarlos? Podríamos capturarlos, ¿no? Podrían darnos información sobre…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Preferirán la muerte a la traición – interrumpió Anubis -. Además, nuestros satélites nos darán toda la información que queramos saber.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tú y tus satélites… Bien, lo entiendo, Anubis. La filosofía es sencilla entonces: hay que acabar con los Irregulares.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Pues sí, has captado el concepto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las naves y los helicópteros partieron una vez finalizados los preparativos. Tan sólo les tomó veinte minutos en llegar a una zona desértica y comenzar el despliegue. Anubis explicó a Sekhmet que la mina estaba a diez kilómetros de su posición, siguiendo su camino hacia el este. Si los miembros de la Resistencia conseguían obtener información sobre su posición, tendrían que estar listos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Pero tenemos más soldados, no debería ser un problema para nosotros – replicó Sekhmet ante las advertencias de Anubis -. Además, seguro que ya saben que estamos aquí si han visto las naves y los helicópteros aterrizando. Seguro que si hay soldados de la Resistencia por aquí, ya deben estar esperando… pensándolo bien, en una emboscada que seamos más numerosos no implica que podamos vencer… El factor sorpresa jugaría a su favor y podrían…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Oh, no sobreestimes al enemigo, muchacha – dijo Anubis, molesto por el comentario de Sekhmet -. Bien, la Escuadra Alfa te está esperando. Llévalos a la mina. Y buena suerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se inclinó y bajó del helicóptero. Caminó durante unos metros, observando a los Pantheons organizándose. Mientras caminaba, también vio que una Reploid con el uniforme de soldado de Neo Arcadia, de largo cabello dorado y ojos amarillos, se le acercaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Se presenta Xenirr, de la Escuadra Alfa. ¿Es usted la sargento Sekhmet?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Sargento?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no podía ocultar su sorpresa. ¿Era su primera misión y ya le habían dado el rango de sargento? De todas formas, ya le extrañaba que estuviese al mando de una escuadra en vez de ser una simple soldado dentro de ésta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero no sonaba nada lógico ser sargento así porque sí. ¿Tal vez los Shitennou y tal vez el propio Maestro X confiaban en ella? Tal vez confiaban demasiado en ella. Pero no se podía detener ante estos pensamientos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- … Sí, soy yo. Así que tú eres de la Escuadra Alfa… Llévame junto a los demás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Xenirr llevó a Sekhmet ante el resto de la Escuadra Alfa, formada por Pantheons y Reploids que ya habían terminado de comprobar sus armas. La primera línea estaba formada por Cazadores Pantheon, tras los cuales se encontraba otro model Pantheon, los Guardianes. Los soldados Reploids, cada uno con una pistola modelo buster, munción y un sable de energía, eran los últimos. La auténtica línea de ataque era la de los Pantheons, que seguían siendo de todas formas carne de cañón; los soldados Reploids sólo servirían como apoyo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no confiaba mucho en la versatilidad de los Pantheons. Había muchos de ellos en su escuadra, aunque dudaba si realmente podrían ser lo suficientemente listos como para evitar o encarar una posible emboscada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Escuadra Alfa, tal y como se suponía, se dirigió hacia el este. Los soldados marchaban mientras Sekhmet les conducía en dirección a la mina. Les llevó poco menos de quince minutos hasta que llegaron a su destino. Sekhmet se encontró con un lugar muy tranquilo, tal vez demasiado. La Reploid habría esperado algunos soldados de la Resistencia esperándoles o incluso sentir la presencia de alguien que pudiera preparar una emboscada. La idea de Sekhmet sobre los soldados de la Resistencia era la de tipos duros armados hasta los dientes, con sus armas listas para matar a cualquier enemigo que se les pusiera por delante. Pero allí no había nada parecido a eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se acercó a la mina y examinó la entrada de la misma. Seguía extrañada, así que llamó a uno de los Cazadores Pantheon para que se acercara. El Pantheon llegó hasta donde estaba ella y Sekhmet le pidió que se introdujera en la mina. El Pantheon asintió y cumplió la orden. Cuando el Pantheon solo llevaba cinco metros andados, se oyó el estallido de una bomba desde el interior de la mina y la entrada se colapsó. Si el Pantheon había sobrevivido a la explosión, no podría salir de allí. Sekhmet maldijo por lo bajo y luego se volvió hacia el resto de la escuadra… para ver que ya estaban ocupados con los recién aparecidos soldados de la Resistencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los soldados de la Resistencia llevaban ropas similares a las de los soldados de Neo Arcadia, pero eran de color verde, aparte de que el visor y las boinas de los rebeldes eran bastante diferentes. Si no fuera por esos detalles, a Sekhmet le costaría muchísimo distinguir a sus soldados de los enemigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Ya sabía que nos tenderían una emboscada! – les gritó a los soldados -. ¡Escuadra Alfa, máxima potencia! ¡¡Hemos de acabar esto rápidamente!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet corrió hacia la escuadra y los soldados de la Resistencia. Frente al enemigo, la garra de Sekhmet era imparable. Sus largas cuchillas se clavaban en los cuerpos de los soldados rebeldes y arrancaba sus miembros sin dificultad. Aquel líquido parecido a la sangre humana caía sobre la arena, tiñéndola de rojo, rodeando los cuerpos de los soldados Pantheon, neoarcadianos y rebeldes caídos en la liza. La escuadra de Sekhmet era más numerosa, pero los soldados de la Resistencia suplían su inferioridad numérica con su valor y su decisión de luchar hasta el final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A medida que se abría paso, Sekhmet pudo ver las caras de los soldados de la Resistencia. Todos esos Reploids estaban horrorizados cuando veían a Sekhmet acercarse con ellos y mientras su garra se iba moviendo violentamente entre ellos. Sekhmet, viendo aquel horror en sus rostros, trató de detenerse, pero ellos no se detenían ni tampoco sus soldados. Caían soldados de ambos bandos sin parar, aquello no parecía posible que se terminara sin luchar. Sekhmet no tenía otra opción: debía vencerles, debía aniquilarles… Por Neo Arcadia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y ya que suponía la mayor amenaza para ellos, varios soldados de la Resistencia comenzaron a concentrar su fuego sobre Sekhmet. Usando su garra como escudo, la Reploid trataba de avanzar hacia ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Parad…! – gritaba a los rebeldes -. ¡¡Parad…!! ¡¡¡PARAD!!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero los rebeldes, viéndose aún amenazados, no se detenían e incluso más se unieron a los demás para tratar de abatirla. Por cada bala que impactaba en Sekhmet o en su garra, su desesperación y su ira aumentaban por momentos, al tiempo que su paso se aceleraba. Podía sentir cómo una extraña pero familiar fuerza recorría su cuerpo y pronto lo sintió aún más cuando su garra destrozaba todo lo que se encontraba con una velocidad y una brutalidad terribles. También sentía cómo perdía el control de su cuerpo y se convertía en espectadora de la matanza que estaba protagonizando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los soldados de la Resistencia dejaron de disparar y, aún más asustados, trataron de huir de aquella máquina de destrucción. Pero era tarde y los ojos rojos como la sangre de la Leona Furiosa se convirtieron en lo último que aquellos soldados verían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando cayó el último de los soldados rebeldes, Sekhmet miró a su alrededor. Observó la masacre que había organizado, los cuerpos destrozados a su alrededor. Lo miraba todo con desesperación y se llevó la mano izquierda a la cara. Negaba con la cabeza y trataba de olvidar lo ocurrido, pero cuando apartó la mano enguantada manchada del líquido rojizo, de la “sangre” de los Reploids asesinados, la escena dantesca seguía ahí…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sargento…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entonces también se fijó que no sólo había Reploids de la Resistencia muertos cerca de ella. Pantheons y Reploids neoarcadianos también se encontraban tumbados, masacrados…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sargento…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Siguió mirando a su alrededor otra vez, ahora ampliando su campo de visión y viendo que había muchos heridos. Todos ellos Pantheons y neoarcadianos. Ni un rebelde seguía vivo, como ya había comprobado. Habían acabado con todos ellos y ella había visto todo teñido de rojo… rojo de ira y rojo de sangre…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Sargento!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet supo entonces que la voz no venía sólo del comunicador, sino que también la oía a su lado. Se volvió y allí vio a Xenirr, que se iba acercando a ella. Cuando estaba a su lado, le entregó un pequeño comunicador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sargento Sekhmet… ¿Está bien? – preguntó la soldado y señaló las marcas de bala que había sobre la armadura de Sekhmet y las pequeñas abolladuras de la garra -. Oh Dios…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No es nada, Xenirr, estoy bien… ¿Y qué pasa con el comunicador?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- El señor Anubis quiere hablar con usted, sargento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien, ahora ve a ayudar a tus compañeros – le ordenó Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando Xenirr ya se había alejado lo suficiente, Sekhmet, sin poder olvidar las imágenes de la destrucción que había causado, habló por el comunicador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Anubis, te dije que nos podrían haber visto aterrizando… Y eso ha ocurrido. Nos han tendido una emboscada, casi nos hemos quedado sin Pantheons y muchos soldados Reploids están heridos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Un poco de mala suerte, nada más… - respondió la voz de Anubis. Sekhmet hizo un gesto de desaprobación ante la pasividad del chacal -. Pero al menos la mina está asegurada, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Ésa es otra! ¡No lo está! – Sekhmet miró la entrada derrumbada de la mina -. Había unas cargas dentro… la Resistencia ha destruido la entrada principal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh, no pasa nada! Los rebeldes también necesitan los cristales Energen, así que no destruirían la mina entera simplemente. Seguramente sólo hubiera cargas para bloquear la entrada, no serían tan idiotas como para destruir toda la mina. Ya cavaremos una nueva entrada. Vale… Ahora sólo esperadnos a la segunda escuadra que dirigiré. Aseguraos de que no haya más rebeldes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se quedó callada unos segundos. Volvió a ver los cuerpos descuartizados y volvió la cara. Cerró los ojos y con un simple “Recibido” cortó la comunicación con Anubis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se fijó en lo que quedaba de la escuadra. Se acercó a donde estaba Xenirr, quien estaba ayudando a un soldado malherido a levantarse. Cuando vio a Sekhmet y una vez se aseguró que el soldado se podia mantener en pie por su cuenta, saludó a su superior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Los heridos necesitan reparaciones de inmediato, sargento – dijo Xenirr mientras aún seguía con su saludo militar -. ¿Cuándo vendrán los refuerzos, sargento Sekhmet?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Están de camino. Y escucha: quiero que exploréis esta zona, hemos de asegurarnos de que no hay enemigos cerca. ¿Crees que podréis hacerlo, soldado Xenirr?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Afirmativo, sargento!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Varios soldados fueron llamados a acompañar a Xenirr. Todos presentaron el mismo saludo a Sekhmet antes de ponerse a explorar los alrededores. Sekhmet, mientras tanto, ayudaba a varios de los heridos. Aún seguía en su mente todo lo que había ocurrido en la batalla y las caras de algunos de los heridos, que cuando veían a Sekhmet acercarse mostraban un pánico que ella había visto en los rostros de los rebeldes antes de sucumbir a su furia, no hacían más que avivar aquellos recuerdos tan recientes. Negó con la cabeza y volvió a llevarse la mano a la cara. No había forma de deshacerse de aquellas imágenes… No podía volver atrás, no podía detener la masacre. Lo hecho, hecho estaba y tenía que vivir sabiendo que había entre sus filas personas que le tenían miedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sólo habían pasado diez minutos cuando Xenirr volvió. Parecía excitada cuando por fin consiguió encontrar a Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Hemos encontrado algo increíble, sargento Sekhmet! ¡Tiene que verlo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Acaso son los rebeldes? ¿Había más por los alrededores?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Negativo, mi sargento, no hay rebeldes en los alrededores… ¡Pero tiene que ver lo que hemos encontrado, por favor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aún sin entender qué quería decir Xenirr con tanta emoción, Sekhmet la acompañó hasta donde se encontraban los demás soldados, esperando a ambas mujeres. Uno de los soldados se apartó de los demás y señaló a lo que parecía ser un Reploid medio enterrado en la arena. La cabeza del Reploid se asemejaba a la de un gran lobo oscuro. Se podían observar daños muy graves en su armadura, especialmente en el torso, donde destacaba sobremanera un símbolo: una R amarilla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Un soldado de la Repliforce? – preguntó Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así es, mi sargento – respondió Xenirr -. Uno de los reclutas comenzó a cavar cuando descubrió un objeto puntiagudo en la arena – Xenirr tocó ligeramente la oreja derecha del Reploid licántropo -. Parece que lleva enterrado mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Al menos cien años – Sekhmet volvió a mirar al Reploid semienterrado -. No sé cómo algo tan antiguo puede ser útil… Además, si es de la época de las Guerras Maverick, puede incluso que esté infectado por el virus Sigma. Hubo rumores de que los soldados de Repliforce eran Irregulares víricos. Y no me gustaría llevarme desagradables sorpresas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se agachó para observarlo con más detalle. A pesar de haber pasado tanto tiempo enterrado y a pesar de los daños, podía decirse que se había conservado muy bien para no estar en una cámara de hibernación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Podría ser reparado… pero seguiría siendo obsoleto…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Y por qué no le pregunta al señor Anubis? – Xenirr miró hacia atrás -. Debe estar al caer…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet miró en la dirección de Xenirr, como si esperara a que, en cualquier momento, Anubis y la segunda escuadra llegaran a su posición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Caminó lentamente de vuelta a donde se encontraba. Trastabilló y quedó de rodillas en el suelo. Se levantó lentamente y pasó su mano por el pecho, notando los impactos de bala que habían hecho mella en su armadura. Era un milagro que estuviera viva. ¿Cuántos disparos había recibido? ¿Decenas? ¿Centenas? Y ahí seguía ella, en pie, plenamente operativa. Pero sentía que estaba al límite de sus fuerzas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero las heridas no le importaban. Sólo había dos cosas en su cabeza ahora: el soldado de la Repliforce que habían descubierto… y su ira, su furia destructora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Reploid volvió a caer de rodillas. La batalla había sido dura, ella sola había sacado a su numeroso grupo de una emboscada perpetrada por pocos rebeldes. Sekhmet miró hacia delante y pudo observar cómo un enorme grupo de Pantheons comenzaba a desplegarse en la zona. Tras ellos, Anubis Necromancess III, acompañado de soldados de Neo Arcadia, hacía acto de presencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet sonrió con amargura. Había cumplido con su primera misión, después de todo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-114315119291788930?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/114315119291788930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=114315119291788930&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/114315119291788930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/114315119291788930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2006/03/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-8.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 8'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-114069958591727109</id><published>2006-02-23T13:48:00.000+01:00</published><updated>2007-04-16T14:25:17.436+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='L5A'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros relatos'/><title type='text'>La luz de las tinieblas (L5A)</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno... tras una larguísima ausencia, dentro de un tiempo (espero que lo más pronto posible) volverá "La Leona Furiosa". Mientras tanto, os dejo este mini-relato de La Leyenda de los Cinco Anillos que he presentado para &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=193705&amp;temaid=4096910" target="_blank"&gt;el concurso&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; que organiza &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://www.lavozakasha.org/" target="_blank"&gt;La Voz Akasha&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. Como es de L5A, sólo los que están metidos en el tema lo entenderán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="font-family: times new roman;"&gt;La luz de las tinieblas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Daigotsu Yaiba continuó andando por los pasillos, oscuros como la obsidiana, del Templo del Veneno, hasta que finalmente llegó a una puerta. Algunos de los Chuda que se encontraban allí miraban con extrañeza al bushi. Él los ignoraba mientras los shugenja murmuraban. Llevaba días viniendo al Templo del Veneno y ellos no sabían exactamente qué llevaba a un Daigotsu a hacer tan frecuentes visitas al hogar de los Chuda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras abrir la puerta, Yaiba se quitó la jingasa mientras entraba en la estancia, revelando así su largo cabello del color de la ceniza y las marcas que la Mancha de las Tierras Sombrías había dejado en él. Sus ojos carmesí, reflejo de su oscura alma sedienta de sangre, rodeados por grandes ojeras, examinaban la pequeña habitación a la que acababa de llegar. Se pasó la mano por la frente, notando los pequeños cuernos que habían surgido en su frente y que solía ocultar con su jingasa, como si todavía no terminara de aceptar su nueva naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Volvió a mirar la estancia. Aquí había residido su propio mentor, Chuda Kaarosu, éste fue su rincón de meditación durante años, antes de caer durante el último gran golpe que los Portavoces de la Sangre asestaron contra Rokugan. Y ahora era él, Daigotsu Yaiba, quien ocuparía aquella habitación como última voluntad de aquel hombre que enseñó al bushi un limitado control del maho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Dejó la jingasa a un lado mientras se arrodillaba. Puso sus manos sobre sus rodillas y respiró profundamente. Cerró los ojos. Volvió a respirar y se quedó todo en silencio…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Finalmente, tras un largo tiempo de meditación, se levantó. No había avanzado nada en absoluto, pero Yaiba no se sintió en absoluto defraudado. Sabía que aquel camino, el camino de la “iluminación” del que oyó hablar cuando era un simple yojimbo llamado Shiba Yaiba, era muy duro, pero no pararía hasta obtener resultados, no importaba el tiempo que invirtiera. Aunque, en el fondo, sabía que no tenía todo el tiempo que deseaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; - Demasiado tiempo pasas meditando, Yaiba-san – dijo una voz joven y femenina mientras el bushi salía de la estancia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yaiba se volvió y observó a la Chuda de piel blanquecina y corto cabello oscuro que se acercaba. Su insinuante cuerpo estaba cubierto por una túnica negra con motivos de serpientes en blanco. Los ojos oscuros de la Chuda miraron con complicidad a los ojos rojos de Yaiba. El bushi bajó la cabeza y sonrió confiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; - Sólo quería estar tranquilo, Ryoko-sama – respondió finalmente Yaiba -. Quiero tener la mente despejada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Por supuesto – Ryoko acarició lentamente la cara de Yaiba -. Pero dime: ¿qué quieres conseguir tratando de buscar el camino de la iluminación?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Yaiba apartó con cuidado la mano de Ryoko de su rostro y la sujetó mientras contestaba:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ryoko-sama, eres la única que sabe por qué he venido a este lugar durante estos días y por qué seguirá siendo así durante un tiempo… Creo que, de alguna manera, el camino que pienso encontrar y recorrer pueda ayudarnos. Que pueda darnos la victoria sobre Kyoso y la Fauce… ¡y también sobre Rokugan!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo dices como si conocieses el secreto de la iluminación - Ryoko sonrió burlonamente -, cuando no comprendes ni tan siquiera el significado de esa palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Ryoko se apartó lentamente y se alejó de Yaiba, sin dejar de mirarle. Una sonrisa burlona se mostraba en el rostro de la Chuda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- De todos modos, has de saber que el camino de la iluminación es un camino solitario, Daigotsu Yaiba. Si estás dispuesto a seguirlo, ya sabes a qué atenerte…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Yaiba se quedó mirando a Ryoko mientras ella se alejaba, hasta que la Chuda entró en una de las habitaciones. “El camino de la iluminación es un camino solitario”. ¿Realmente iba a seguir una senda que sólo él caminaría? ¿Qué decisión debía tomar? Aún pensando en ello, avanzó lentamente hacia la entrada del Templo del Veneno. Se puso la jingasa y comenzó a bajar las escaleras. Daigotsu Yaiba no se dio cuenta de que los curiosos y preocupados ojos de Chuda Ryoko aún le seguían observando... &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-114069958591727109?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/114069958591727109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=114069958591727109&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/114069958591727109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/114069958591727109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2006/02/la-luz-de-las-tinieblas-l5a.html' title='La luz de las tinieblas (L5A)'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-113413510896860176</id><published>2005-12-09T14:28:00.000+01:00</published><updated>2006-03-23T18:27:24.633+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 7</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Otra vez me he retrasado un montón, pero la historia continúa. Vale, aún no hemos llegado al "primer día de trabajo" de Sekhmet, pero nunca viene mal profundizar un poco (más) en los personajes y dar mi propia visión de los acontecimientos y personajes de Megaman Zero. :P&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold;"&gt;Capítulo 7: Ira&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia recordaba aún las palabras de Panter Flauclaws:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Los demás Generales desean hablar con usted, Lord Harpuia. Parece que hay algo de extrama urgencia que debería conocer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid pantera no había sido muy específico cuando Harpuia le volvió a preguntar sobre ese asunto de gran importancia. Flauclaws no sabía de qué querían hablar los demás Guardianes con Harpuia, él sólo se limitaba a decirle a su maestro que debía acudir a la sala de reuniones de los Shitennou.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No tardó mucho en llegar a la habitación donde los Shitennou realizaban sus reuniones privadas. Aquella sala era diminuta en comparación con la que se utilizaba para los encuentros a mayor escala, pero tenía su lógica. Era privada, después de todo, y no se podía comparar con la gran sala circular situada en una de las zonas más influyentes de Neo Arcadia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En los encuentros más importantes, celebrados en aquella gran sala circular, se reunían consejeros, científicos y miembros de la elite para hablar, sobre todo, de la crisis energética, todos alrededor del holograma que mostraba al Maestro X sentado en su trono. X nunca acudía a estas reuniones en persona. De hecho, sólo los Shitennou, de todos los habitantes de Neo Arcadia, habían estado en la misma sala que X.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero era ésta una reunión privada entre los Generales, así que esta pequeña habitación les vendría mejor. Además, quedarían totalmente aislados y nada de lo que allí hablaran se filtraría al exterior a menos que cualquiera de los Generales lo contara por su cuenta y riesgo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La puerta se abrió en cuanto Harpuia estuvo delante de ella y se cerró una vez que el Reploid de color verde esmeralda había entrado en la habitación. Harpuia se encontró de frente con la mesa circular, en cuyo centro se encontraba un pequeño orbe de color verde, rodeado por pequeñas placas metálicas y algunos botones. Tras mirar el proyector de hologramas, Harpuia observó a sus compañeros. Phantom, Fefnir y Leviathan estaban cerca de la mesa, mirando a Harpuia, esperándole.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Llegas tarde, cara bonita! – se burló Fefnir -. ¿Qué estabas haciendo, nenaza? ¿Cepillarte el pelo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Si esto es algo serio, mejor guárdate tus bromas para cuando sean necesarias, Fefnir – respondió tajante Harpuia antes de hablar con Phantom -: Bien, ya estoy aquí. Espero que se me informe del motivo de esta reunión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Será mejor que tomemos asiento – fue lo que dijo Phantom -. Esto puede llevarnos un rato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los cuatro Guardianes se sentaron alrededor de la mesa y Leviathan encendió el proyector, que comenzó a mostrar un vídeo holográfico. Harpuia reconoció al instante lo que enseñaba el vídeo. Era la batalla que había visto hacía unos minutos. Otra vez se encontraba viendo el combate de Sekhmet contra los gemelos Anchus. Leviathan pausó la grabación, justo en el momento en que Sekhmet arrancaba las pinzas de Kuwagust.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mirad ese golpe – comentaba la Reploid azul -. Se ha vuelto muy fuerte… y muy peligrosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Poderosa, sí… - murmuraba Phantom, examinando la imagen estática -. Pero fijaos en su expresión. Eso es lo que debería preocuparnos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom señaló la imagen. Los otros Guardines se volvieron hacia ella. Fefnir y Leviathan parecían preocupados, pero Harpuia no lo entendía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Esto… no es por interrumpir, pero… ¿de qué hablais? – preguntó finalmente Harpuia -. Quiero decir… Panter me dijo que había algo importante que me teníais que contar, pero lo único que estamos haciendo es ver la pelea de Sekhmet. La misma que he visto hace unos minutos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mira sus ojos, por favor – respondió Phantom, volviendo a señalar la imagen. Leviathan le dio al botón de zoom para acercarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia, viendo la imagen agrandada, se fijó en la expresión de Sekhmet en el momento de vencer a Kuwagust.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los ojos de Sekhmet parecían dos grandes llamas con un brillo rojizo e inhumano, que recordaba en cierta manera al color de la sangre, pero con una intensidad inusitada. Incluso con el video pausado, aún parecía que aquellas ‘llamas’ bailaran al son de una danza guerrera. Harpuia sabía que Sekhmet se había dejado llevar por la emoción y la ira, pero ¿cómo no pudo darse cuenta de aquella expresión? Eso hacía que el caso de la Leona Furiosa fuese aún más especial que el arranque que tuvo Herculious ante la visión de su hermano caído.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- He estado entrenando con ella durante un mes y nunca vi algo semejante – Harpuia se inclinó hacia atrás, visiblemente preocupado -. Y vosotros tres lo sabíais y no me dijisteis nada…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Phantom fue el primero en darse cuenta de esa… ira – contestó Fefnir -. También me lo había contado Anubis y me soltó un rollo sobre una diosa egipcia…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sekhmet, la deidad con cabeza de leona e hija de Ra – esta vez Leviathan tomó la palabra -. Su nombre significa “la poderosa”. Era una diosa iracunda y destructora enviada por Ra para limpiar la Tierra de maldad. Pero su poder destructivo llegó más allá y el resto de dioses temieron su furia. Sekhmet casi aniquiló a la especie humana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Pero de verdad crees que el poder de nuestra Sekhmet viene también de esa ira? ¿Y os basáis en la mitología egipcia para eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Aunque suene raro, Harpuia, es la verdad – respondió Phantom -. X-sama sólo quería el arma perfecta, una magnífica soldado. A pesar de poder realizar cualquier tarea posible, es sobre todo una luchadora. Y esa… ira de alguna forma potencia su fuerza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Esto quiere decir que mi idea de la agente especial es errónea, ¿ciero?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No del todo, Harpuia – contestó esta vez Leviathan -. Todavía sigue siendo una agente especial de Neo Arcadia, pero el Maestro X está más interesado en sus habilidades como luchadora. Es más, había sido diseñada como guerrera letal. Y con ese tema de la furia, parece que el Dr Grant ha hecho un gran trabajo, suficiente para satisfacer al Maestro X.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A Harpuia no le gustaba mucho la idea, sobre todo sabiendo que Rockman X, al menos el X del pasado, el de la lucha contra Sigma, habría desechado la idea de crear una máquina de matar. Pero parecía que el paso del tiempo había cambiado incluso a este legendario Reploid, al mandatario de Neo Arcadia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tal vez fuese la idea en un principio… y tal vez nosotros pensáramos así – Harpuia suspiró -. Pero ahora las cosas han cambiado. Sekhmet no es una máquina de matar, es una Reploid como cualquiera de nosotros o…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Como nosotros? – Leviathan se sintió realmente molesta con aquellas palabras -.  ¡Vigila tus palabras, Harpuia! ¡Ella nunca sera como yo, ni…! – la mirada de Phantom hizo que se quedara callada. Aún recordaba lo que había pasado hacía casi dos meses tras su discusión con Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Harpuia… Nosotros no podemos hacer nada por cambiar el punto de vista de X-sama – decía ahora Phantom, tratando de retomar el hilo de la conversación -. Al menos permitirá que Sekhmet realice otras misiones que no tengan que ver con la lucha, aun sabiendo que el Maestro X deseaba que fuese una guerrera pura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Mejor que la asigne a cocinar y a limpiar! – exclamó Fefnir -. ¡Yo soy el que debe ir a patear culos rebeldes!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De nuevo, Leviathan estaba fuera de sus casillas y esta vez se dirigió a Fefnir:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Así que es ésa tu opinion sobre las mujeres! Cocinar y limpiar… ¿Qué te pasa, saco de músculos? ¡¿Aún tienes miedo de Sekhmet?! ¡¿O son todas las mujeres quienes te dan miedo?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¿Yo?! ¿Tener miedo de una mujer? – Fefnir se rió delante de Leviathan -. Incluso con su rabia, Sekhmet no es más que una mosquita muerta comparada conmigo. Y lo mismo va por ti, Dama de Hielo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Pero esa ira – Phantom interrumpió la estúpida discusión -. X-sama ordenó al Dr Grant crear una Reploid poderosa. Pero X-sama no sabe todo sobre el Proyecto S, es ese científico humano quien conoce sus secretos. Si supiéramos qué era lo que había diseñado Grant, podríamos encontrar el origen de esa ira y de cómo afecta realmente a la fuerza de Sekhmet. Y nuestro maestro podría usarlo para…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Si el Maestro X tuviera oportunidad de conocer eso con tal de usar semejante poder, podría ser peligroso – comentó Harpuia -. Hemos de tener cuidado con ello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- X-sama usaría ese poder sabiamente. No sabrá de esto hasta que tengamos la suficiente información para realizar un informe al respecto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así que ya planeabas contárselo desde el principio – dijo Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom asintió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- De todas maneras, es algo de lo que se enteraría tarde o temprano. Y como os acabo de decir, usará su poder sabiamente, no habrá peligro alguno… - hubo un pequeño silencio hasta que Phantom volvió a hablar -: ¿Alguna otra pregunta? – miró a los demás Guardianes, que no dijeron nada, sólo le miraban -. Entonces hemos terminado…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid ninja apagó el proyector. Los Shitennou fueron levantándose y dejando la habitación. Las luces se apagaron en cuanto los cuatro se habían ido y la puerta se cerró. Ya en el pasillo, cada Guardián se fue por su lado. Phantom miró a Harpuia antes de dejarle marchar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No le hablaré al Maestro X sobre tu falta de confianza esta vez, Harpuia. No vuelvas a comportarte así, ¿quieres?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La tranquila voz de Phantom, acompañada por el rostro severo pero conciliador del Reploid ninja, hizo que Harpuia simplemente asintiera, tratando de olvidar el pequeño incidente en la reunión. Luego, cada uno se fue por su cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Horas después... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Ira... Un sentimiento que hace que mi fuerza sea mayor. Pero ¿cómo puedo ser tan poderosa gracias a un sentimiento tan negativo? No puedo defender la paz con la ira. Debe haber una razón para ello. Y aunque se lo preguntara a él, seguro que no querría contármelo...”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así pensaba Sekhmet tras haber terminado sus reparaciones. Para ella, no habían sido más que un par de ajustes. Excepto por la electricidad que había recorrido su cuerpo sin piedad, Sekhmet estaba perfecta. No era algo que llevara mucho tiempo y sólo hubo que ajustar un par de circuitos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En el pasillo se encontró a Herculious y se sintió aún más afortunada por su suerte, pero también culpable por lo que había hecho a Kuwagust y, en consecuencia, por el daño emocional que había causado a Herculious. El escarabajo rojo se volvió hacia ella y la miró con malos ojos. Sekhemt quería olvidar el altercado, sabía lo enfadado que estaba Herculious y, sabiendo que podrían empeorar las cosas, siguió caminando. Herculious, en cambio, no pensaba así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh, tú, no huyas! – gritaba Herculious mientras la seguía -. Tú y yo tenemos que hablar de…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando estaba más cerca de ella, Sekhmet se volvió. Un pequeño gruñido salió de la boca de la Reploid y Herculious miró los ojos de la Reploid, otra vez con ese brillo rojizo. El Reploid escarabajo se echó un par de pasos hacia atrás hasta que vio que Sekhmet volvió a la normalidad. Había sido un pequeño arranque de ira, pero Herculious no pudo evitar recordar lo ocurrido hacia unas horas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se dio cuenta de lo que había pasado, se quedó mirando al suelo y luego se volvió otra vez hacia Herculious.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo siento… Sé cómo te sientes, pero en la lucha era tu hermano o yo… No tenía otra elección, pero al menos Kuwagust sigue vivo y pronto estará en activo, antes incluso de lo que suponía Lord Harpuia. Y de nuevo, Herculious: lo siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Herculious miró a Sekhmet mientras ella se iba. Parecía no haber escuchado nada de lo que la Reploid había dicho. Es más, estaba tan ocupado con sus propios pensamientos que no le dio importancia a que Sekhmet se disculpara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Los guerreros furiosos son poderosos, pero también descuidados... y mira quién lo dice… - murmuraba Herculious -. Ese rostro y esos ojos rojos, cargados de ira, todo eso es lo mismo que le enseñaste a mi hermano antes de que estuvieses a punto de matarlo, maldita niñata… Pero la próxima vez no me asustarás. Porque la próxima vez… te mataré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-113413510896860176?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/113413510896860176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=113413510896860176&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/113413510896860176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/113413510896860176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/12/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-7.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 7'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112998952092128718</id><published>2005-10-22T15:58:00.001+02:00</published><updated>2008-05-09T03:52:57.581+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 6</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nuevo capítulo (¡por fin!). Aunque iba a hacerlo con bastante acción, al final decidí dejarlo un poco resumido en ese apartado para centrar la situación en cómo Sekhmet siente su ira y en Harpuia (que, para ser más concretos, es de los Shitennou el que más protagonismo ha tenido en la saga de Megaman Zero, con lo que su personalidad está mucho más definida que la de sus "hermanos"). Claro que de la intención a que haya salido como esperaba hay un trecho bastante largo... xD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Vamos allá!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold;"&gt;Capítulo 6: Lord Harpuia&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Su último día…La prueba de hoy será el final de su entrenamiento.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia miró el monitor antes de volverse a los operadores que estaban preparándolo todo para el visionado de la prueba. Debía estar todo a punto: las cámaras y algunos sensores recogerían todos y cada uno de los movimientos mientras que otros de aquellos sensores medirían la velocidad y potencia de los contendientes. Los ordenadores ya estaban encendidos y las últimas pruebas de que todo funcionaba finalizaron con éxito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Todo funciona a la perfección, Lord Harpuia – dijo uno de los operadores cuando comenzó a teclear -. La zona de batalla está lista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia pulsó un botón que había sobre la consola que tenía delante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Kuwagust, Herculious – comenzó a decir Harpuia, sabiendo que el canal de voz estaba abierto -. Os está esperando. ¿Estáis preparados?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Sí, maestro Harpuia! – sonaron a la vez las voces de los gemelos Anchus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La gran pantalla que se encontraba al final de la sala de ordenadores mostraba la zona de batalla. Ésta había sido creada especialmente para entrenar a los nuevos reclutas en el combate aéreo y en maniobras contra ese tipo de combate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero había sido modificado especialmente para la nueva luchadora. Esto había hecho que pareciera un campo de batalla normal, más para luchas en el suelo que en el aire. A la nueva guerrera no le gustaba volar con propulsores y prefería que sus pies tocaran el suelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante todo aquel mes había aprendido muchas técnicas de combate anti-aéreo y también de combate en tierra. Y Harpuia esperaba ver los resultados de todo ese mes de entrenamiento…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La zona de combate estaba tranquila. Sekhmet miraba a su alrededor, esperando a sus oponentes. Comprobó una vez más la garra y de nuevo se quedó mirando el dibujo impreso en la hombrera durante unos segundos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Otra vez miró en busca de sus contrincantes. Ya había entrenado antes con los hermanos Anchus, y con Harpuia incluso. Sekhmet había aprendido muchas técnicas que serían muy útiles contra el combate aéreo tras su negativa a usar trajes de vuelo y propulsores. La tierra era su elemento y si tenía que aprender algo sobre combate aéreo, que fuese el saber cómo contraatacarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Todo el mes había sido casi un juego para ella. Todo ese entrenamiento anti-aéreo podría haber resultado difícil, pero tras haber estado tratando de esquivar las bolas de fuego lanzadas por un bruto descerebrado o haber entrenado bajo las órdenes de una arrogante “diosa”, eso no era nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;O tal vez la cosa era que esta vez había alguien sensato a cargo del entrenamiento. Podía ser que Harpuia no fuese muy duro con ella o simplemente dejaba lo mejor del entrenamiento para el final. Debía ser lo segundo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia... Algo que le gustaba a Sekhmet del Guardián verde esmeralda era que, junto a Phantom, era el más maduro y serio de los Shitennou, lo que hacía que no tuviese que aguantar ninguna niñería de quien debía estar por encima de ella. Esa apariencia de hombre joven, casi de muchacho, ocultaba una gran sabiduría. Era agradable estar con Harpuia, y no era raro que despertara tanto respeto entre los Reploids de los ejércitos de Neo Arcadia. Y Sekhmet lo veía más interesante que cualquier otro Reploid neoarcadiano… bueno, tal vez lo hacía tan interesante como Phantom y, tal vez también, como el Maestro X, aunque Sekhmet nunca había visto al líder de Neo Arcadia en persona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las puertas de enfrente se abrieron, dejando que los hermanos Anchus entraran en la zona de batalla. Sekhmet nunca entendió por qué los llamaban “los gemelos Anchus” cuando sus aspectos eran tan diferentes, aunque ambos fuesen Reploids de tipo escarabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La primera diferencia saltaba a la vista. Los esquemas de colores de los hermanos no tenían nada que ver entre ellos: mientras Kuwagust era azul, su hermano mayor era de un color rojo oscuro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ambos poseían dos pares de brazos, pero las manos de Herculious eran pinzas y las de Kuwagust, picas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y aun siendo el hermano menor, el aspecto de Kuwagust era mucho más amenazador que el de Herculious. Tal vez era por las grandes pinzas de su cabeza, capaces de atrapar a sus víctimas y partirlas en dos con la presión de las mismas, por lo que impresionaba más. Claro que las antenas electrificadas de Herculious no tenían nada que envidiar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A pesar de que pudieran parecer amenazadores, Sekhmet estaba tan acostumbrada a su extraña presencia que no se inmutó cuando entraron.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Qué? ¿Tu última sesión de entrenamiento? – preguntó Kuwagust, a lo que Sekhmet respondió asintiendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Hmm… Pues tendrás que mostrarnos todo lo que sabes – continuó Herculious -. Los Reploids inútiles van al centro de retiro, ¿entiendes? Esta batalla va en serio, ¡¡así que adelante, ven a por nosotros!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet siguió en silencio, miró a ambos Reploids y se puso en posición de combate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Venid los dos… os aplastaré como los insectos que sois.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Reploid sabía perfectamente que los hermanos Anchus eran fáciles de provocar y solía decir estas frases, aunque no fuesen para nada con la personalidad de la propia Sekhmet, explotando así el punto débil de ambos Reploids.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y ambos reaccionaron como ella esperaba: los dos se habían lanzado contra Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ella se apartó, esquivándoles. Herculious se apoyó en el suelo y saltó, para irse elevando y volar hasta colocarse en posición para descender y cargar contra Sekhmet. Mientras, Kuwagust atacaba en tierra con las pinzas de su cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aun sabiendo que Herculious se lanzaría sobre ella en cualquier momento, prefirió centrarse primero en Kuwagust. Debía tener cuidado con aquellas pinzas. Aún recordaba cómo varios reclutas acabaron partidos por la mitad tras acercarse demasiado a Kuwagust… no era plan de seguir su mismo camino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero Kuwagust sólo parecía atacar de frente con las pinzas. Así que, simplemente, tenía que hacerse a un lado y atacarle desde el costado. Claro que Kuwagust no era tonto y ya recordaba esa estrategia de anteriores batallas. Y Sekhmet lo sabía, así que debía improvisar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Herculious lanzó dos esferas cargadas de energía desde sus antenas. Sekhmet estaba tan ocupada con Kuwagust que no pudo hacer nada para evitar aquellas esferas. La descarga eléctrica recorrió su cuerpo y la hizo tambalearse, pero consiguió mantenerse firme y seguir encarando a Kuwagust. El menor de los hermanos Anchus extendió sus cuatro brazos y disparó de cada uno rayos púrpuras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet esquivó los rayos y se lanzó contra Kuwagust; éste abrió sus pinzas y también corrió hacia su objetivo. Herculious descendió con gran rapidez para apoyar a su hermano. Las antenas del mayor de los Anchus estaban empezando a cargarse de electricidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“¡Perfecto!”, pensó Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Justo cuando solo estaba a un par de metros de Kuwagust, Sekhmet se echó hacia su derecha, esquivando al Reploid azul, que no podía detenerse. Al mismo tiempo, Herculious había lanzado su ataque, pero no había previsto el movimiento de Sekhmet y alcanzó a su hermano por error en todo el pecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras recuperarse de la descarga, Kuwagust comenzó a gritarle a Herculious. El hermano mayor descendió para defenderse de las acusaciones de Kuwagust, no tolerándole que se dirigiera a él con semejante tono. Esto sólo sirvió para empeorar la situación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet estaba un poco alejada de ellos, pero oía perfectamente sus gritos. Pensó que era una buena ocasión para seguir metiendo cizaña... Los hermanos Anchus nunca dejaban de picar el anzuelo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Vaya… Los hermanos discutiendo… - murmuraba Sekhmet, preparándose de nuevo para la lucha -. ¡No nos retrasemos más! Hay que terminar con este entrenamiento. Quiero empezar a defender la paz lo más pronto posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los dos hermanos se detuvieron de pronto y miraron asombrados a Sekhmet. Algo de lo que ella había dicho les dejaba casi sin palabras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Espera, espera… ¿has dicho… defender la paz? – preguntó Kuwagust. Y los dos hermanos se rieron de Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Menuda estupidez, chiquilla! – exclamó Herculious -. La gente no lucha por la paz, sólo por sobrevivir. Ésa es la verdad… Y para la supervivencia de los humanos, hay que acabar con los Irregulares. Por eso has estado siendo entrenada, niña, para acabar con los Mavericks que amenazan a la sociedad humana… ¡aquí no estás por esos estúpidos sueños de hippie!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Estúpidos o no… Son mis sueños… Y un par de bichos molestos no determinarán cuáles serán esos sueños…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No hay más remedio, entonces… El Maestro Harpuia nos dijo que éste no sería un combate a muerte. Pero una idiota como tú, con esa clase de tonterías en la cabeza, no puede estar a las órdenes del Maestro X…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh, espera, hermano! – interrumpió Kuwagust -. No te me pongas valiente tratando de desobedecer al Maestro Harpuia. Recuerda que está observando esta batalla. Pero… arrancarle los brazos a esta ilusa no la matará, ¿verdad, hermano mayor?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, tienes razón. Jeje… Suena divertido…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se esperaba lo peor viniendo de ambos hermanos, y más cuando los dos volaron directamente hacia ella. Había sido tan de repente que Sekhmet no consiguió esquivar las pinzas de Kuwagust. Por fortuna, solo le habían golpeado, Kuwagust no había tenido la suerte de atraparla entre sus pinzas. Debía considerarse muy afortunada…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los hermanos Anchus se elevaron para después descender y disponerse a continuar con sus ataques. Sekhmet les contraatacaba a medida que ellos se acercaban y la golpeaban, mientras ella les respondía con su garra. Elevándose en el aire y descendiendo a gran velocidad, los hermanos Anchus trataban de pillar desprevenida a Sekhmet. Pero el entrenamiento a la que había sido sometida durante todo aquel mes daba sus frutos. Sekhmet era capaz de rechazar las embestidas aéreas de los Anchus, consiguiendo ganar tiempo para recuperarse un poco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los dos hermanos se posaron en el suelo. Harculious lanzó tres bolas eléctricas a la vez que la cabeza de Kuwagust, con sus pinzas extendidas, comenzó a girar a gran velocidad, creando un remolino que se dirigía hacia donde estaba Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El remolino trataba de acercar a Sekhmet a los hermanos. Mientras trataba de caminar hacia atrás, ya que el remolino la conducía directamente hacia las pinzas de Kuwagust, tuvo que dejar que las descargas eléctricas recorrieran su cuerpo una vez más. Aguantándolo estoicamente, Sekhmet seguía andando hacia atrás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las descargas y el golpe de las pinzas de Kuwagust ya habían sido suficiente daño para Sekhmet. Debía ser cautelosa y estar segura de sus acciones, sobre todo ahora que parecía que los hermanos Anchus estaban demostrando su auténtico potencial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por un momento, así de pronto, Sekhmet notó que todo el daño recibido le estaba quemando el cuerpo. No sabía si los Reploids se mareaban, pero ella sentía algo parecido al vértigo. Se llevó la mano izquierda a la cabeza, dejando de caminar hacia atrás. La cabeza de Kuwagust comenzaba a girar aún a mayor velocidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Dándose cuenta de ello, Sekhmet se retiraba, pero Kuwagust aumentaba la potencia. El dolor y la persistencia de Kuwagust estaban irritándole. Herculious parecía estar dándole ánimos a su hermano menor, y parecía dar resultado. Sekhmet continuaba luchando contra aquel remolino…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;… Pero sentía el ardor que procedía del interior de su cuerpo… Pero no era por el dolor… Era algo muy distinto… Y que, por desgracia, ya había experimentado antes…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;… Y todo se volvió borroso y rojizo para Sekhmet…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No sabía cómo, pero Herculious vio que Sekhmet había dejado de resistirse. El remolino la atrajo hacia Kuwagust, pero algo raro había en la Reploid que no le gustaba a Herculious… Fue demasiado tarde para darse cuenta del brillo verdoso que había adquirido la garra de Sekhmet y que, para cuando estaba a escasos centímetros de Kuwagust, se había vuelto amarillo, más bien dorado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La garra de Sekhmet, cargada de energía, destrozó las pinzas de Kuwagust y dejó unas grandes marcas en la cabeza y el pecho del Reploid escarabajo. Kuwagust trataba de mantenerse en pie, pero sus piernas o, más bien, su cuerpo en general le fallaba. Antes de caer inconsciente, vio los dos grandes ojos del color de la sangre que le observaban…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Herculious no había podido hacer nada para evitarlo. Todo había ido demasiado deprisa… Demasiado… Sintiéndose impotente al ver a su hermano menor inconsciente, probablemente al borde de la muerte, los cuatros ojos de Herculious se volvieron hacia Sekhmet, que estaba mirando lo que acababa de hacer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Había notado algo en la expresión de Sekhmet que no había visto antes…o, al menos, no se había dado cuenta de aquel detalle. Cuando Sekhmet había atacado a Kuwagust, Herculious pudo jurar haber visto un brillo rojizo escalofriante en los ojos de la Reploid… y una expresión que la acercaba más a una bestia salvaje… No sabía qué era aquello…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se alejó de Sekhmet y comenzó a volar bastante alto. De las antenas de Herculious saltaban chispas que, gradualmente, iban siendo mayores y se concentraban en un orbe entre las antenas. La esfera crecía hasta llegar a un tamaño considerable. Fue entonces cuando Herculious miró hacia abajo, hacia su objetivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¡¡MUEREEEEEEE…!!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El grito de furia de Herculious hizo que Sekhmet de pronto se diera cuenta de lo que pasaba… Y vio a Kuwagust en el suelo, destrozado por sus garras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Cómo lo había hecho? ¿Por qué había cometido semejante barbaridad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero no tenía tiempo para preguntas. Sekhmet miró de reojo la enorme bola cargada de electricidad que estaba cayendo sobre ella. Sin pensárselo, cogió a Kuwagust y se alejó rápidamente de la trayectoria. Una vez llegó al suelo, aquel orbe estalló en una especie de tormenta eléctrica que provocó un ligero terremoto y marcó la arena de combate con una gran zona chamuscada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet dejó a Kuwagust en el suelo. Había visto la rabia de Herculious abalanzarse sobre ella. Confusa, recordando lo que ella misma había hecho a Kuwagust, Sekhmet suspiró, sin saber qué decir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Herculious descendió para quedarse mirando a Sekhmet. Ella le miró a los ojos y entonces fue cuando tuvo valor de hablarle:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Has intentado matarme… pero no te diste cuenta de que también podrías haber matado a tu propio hermano. Los guerreros furiosos son poderosos, pero también descuidados. Y no sólo harán daños a sus enemigos, sino también a sus amigos y a sí mismos… El daño puede ser físico… o emocional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sabias palabras, Sekhmet – dijo una voz masculina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Aunque yo no soy el mejor ejemplo”, se lamentaba para sus adentros la Reploid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet y Herculious miraron a una de las puertas del campo de batalla. La estilizada figura de Lord Harpuia se acercó a ellos dos. Sekhmet y Herculious inclinaron la cabeza mientras Harpuia pasaba a su lado. El General esmeralda se inclinó para observar el estado en que se encontraba Kuwagust.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sobrevivirá… Pero sus reparaciones llevarán para largo – Harpuia se levantó y miró a Herculious -. ¿A qué esperas? ¡Tienen que atender a tu hermano! ¡No podemos perder a ninguno de nuestros guerreros!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Uh… ¡Sí, Maestro!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El nervioso Herculious cogió a su hermano y corrió junto a él hasta la puerta por donde había salido Harpuia. Antes de marcharse definitivamente, Herculious miró a Sekhmet por encima del hombro. Ella sabía lo que significaba aquella mirada: Herculious no le perdonaría por lo que había hecho y pagaría cara su afrenta. Pero Sekhmet estaría lista para ese momento…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Creo que te has pasado con Kuwagust – suspiró Harpuia -. Creo que deberías predicar con el ejemplo acorde con lo que le has dicho a Herculious.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo siento mucho, Lord Harpuia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- De todas formas, ésas palabras siguen siendo ciertas. Hercuilous debería controlarse más y debería así evitar estas tonterías… que pueden costarle caras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lord Harpuia, yo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No te preocupes: todos tenemos esos pequeños arranques. Sólo espero que tanto tú como Herculious los controléis… De todos modos, he de decir que has conseguido pasar esta prueba. Has vencido, aunque te ha costado. Desde mañana, ya podrás servir a Neo Arcadia como soldado… bueno, no… en realidad no eres soldado, Sekhmet. Digamos que tu propósito real es más el de una agente especial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿A qué se refiere, Lord Harpuia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Eres más que una guerrera, Sekhmet… En tu entrenamiento, has aprendido más cosas aparte de diversas técnicas de combate. Ese conocimiento te permitirá realizar misiones donde tu fuerza y tu garra no serán útiles, sino tu destreza e inteligencia. Digamos que, aunque pueda parecer que todo se centraba en la batalla, hay otras áreas que has cubierto durante tu entrenamiento. Tu propósito siempre ha ido más allá de la lucha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mi propósito… ¿Quiere decir? Bueno, sí… He aprendido más cosas aparte de luchar. Pero… ¿Cómo de útiles serán esas nuevas habilidades que he aprendido, Lord Harpuia? ¿Cómo las pondré al servicio de Neo Arcadia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ya lo sabrás por tu cuenta… Lo mejor ahora es que te ayuden un poco con las reparaciones. Tienes que estar lista para mañana. Tienes suerte de no haber acabado peor. Has aguantado muy bien los ataques de los hermanos. Además, necesitas descansar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así haré, Lord Harpuia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se inclinó y abandonó el lugar. Harpuia se había quedado solo, mirando a la Reploid marcharse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Quiere defender la paz. Ése es su sueño. Todos queremos paz, no importa que haya gente como los hermanos Anchus que piense que hay que luchar sólo por sobrevivir...” pensaba Harpuia, aún de pie en el centro del campo de batalla. “Toda esta lucha contra la Resistencia… Los ciudadanos de Neo Arcadia creen que luchamos contra esos típicos Irregulares de las viejas Guerras Maverick. Y muchos de nuestros soldados también lo creen así. Pero no saben lo que ocurre realmente… Y nosotros hemos de seguir los designios de X, hemos de hacer lo mejor para la Humanidad.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia se marchó finalmente. Paseando por los pasillos de las instalaciones, finalmente llegó a la puerta de su habitación… Sólo para encontrar a alguien que le esperaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid pantera tenía sus brazos, rematados en grandes garras, cruzados sobre su pecho. Tenía la espalda apoyada contra el marco de la puerta, pero en cuanto Harpuia llegó, se puso erguido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Saludos, Maestro Harpuia – el Reploid felino se inclinó como muestra de respeto hacia su superior -. Tengo un mensaje de los demás Generales.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112998952092128718?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112998952092128718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112998952092128718&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112998952092128718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112998952092128718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/10/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-6.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 6'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112739238490699498</id><published>2005-09-22T14:33:00.000+02:00</published><updated>2005-11-19T13:09:55.916+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 5</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bien... capítulo largo y con mucha tontería de por medio... Las pedradas, después de leerlo. xD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold;"&gt;Capítulo 5: Lady Leviathan&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Vale, eso es todo por hoy!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con estas palabras se terminó la batalla bajo el agua. Ambas mujeres nadaron hasta la superficie y luego hasta la orilla más próxima del lago artificial. La primera en llegar fue la mujer de azul y blanco, de movimientos gráciles, casco con dos largas colas en la parte de atrás y piel pálida. Tras ella llegó la otra mujer, más alta, vestida de marrón y con una desproporcionada garra metálica cubriendo su brazo derecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se quitó la garra nada más pisar tierra firme. Se quedó mirando a la otra Reploid durante unos segundos. Mientras, Leviathan caminaba hacia la puerta de metal que tenían cerca. La puerta se abrió en cuanto Leviathan pulsó un botón en la pared. Leviathan entró en el ascensor y Sekhmet simplemente la siguió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Hoy no ha sido un mal día, ¿verdad? – preguntó Leviathan cuando Sekhmet entró en el ascensor -. Aunque nunca llegarás a mi nivel, tus habilidades bajo el agua han mejorado muchísimo. Pero… ¿serás igual de buena hackeando?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Hackeando? Quiere decir… ¿hackeando ordenadores?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así es… Al menos no eres una ignorante. No, no quiero ofenderte ni nada de eso, lo digo porque estuviste entrenando con ese idiota de Fefnir hace unos días.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Entiendo, Lady Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan sonrió con descaro cuando Sekhmet se le dirigió con tanto respeto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Phantom te ha enseñado a respetar a tus superiores. No lo olvides y así evitarás problemas innecesarios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet asintió. Las dos se quedaron calladas mientras el ascensor seguía subiendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Finalmente, el ascensor se detuvo y la puerta del mismo se abrió. Ambas Reploid salieron y, tras pasar un pequeño pasillo, llegaron a una gran sala vacía. El azul de las paredes representaba el tranquilo y gran océano. Sekhmet vio los peces que flotaban alrededor, pero ya estaba acostumbrada a ello: toda la sala era un enorme proyector de hologramas. Daba la sensación, pues, de estar realmente bajo el mar con aquellos hologramas de peces y con el azul de las paredes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aparte de la puerta del ascensor, que ya quedaba bastante atrás, la habitación poseía otras dos puertas de color azul oscuro, pero se integraban a la perfección con la habitación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se dirigió a la que estaba más a la izquierda. Ésa era la puerta que conducía a las habitaciones de los soldados de las Fuerzas Marítimas, donde ella estaría residiendo todo el mes que pasaría entrenando con Leviathan. Siempre que terminaba su sesión de entrenamiento, Sekhmet volvía a su habitación a descansar... Eso era en los días normales, pero cuando oyó la voz de Leviathan supo que éste no sería un día normal…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Qué haces? Oye, ven conmigo, Sekhmet. Quiero hablar contigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se dio la vuelta tras oír a Leviathan, quien la esperaba cruzada de brazos. La Reploid vestida de marrón estaba algo confusa, más que nada porque no sabía exactamente el motivo por el que Leviathan la hubiera llamado. Pero decidió no pensar en ello y simplemente dirigirse a la Guardiana y mostrar sus respetos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Hey, por esta vez olvidemos las formalidades, ¿vale? – pidió Leviathan -. Quiero que por unos momentos seamos sólo compañeras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ahora Sekhmet sí que estaba confusa de verdad. La imagen que había dado siempre Leviathan era la de una mujer egocéntrica. Lo único que parecía salir de los labios de Leviathan eran alabanzas a sí misma, fardando de sus magníficas habilidades y de su increíble belleza. También había demostrado ser una mujer dura: Sekhmet había visto la rudeza de Leviathan ante los soldados de sus tropas y ante otros cadetes. Sekhmet consideraba que nadie merecía semejante trato, ni aunque se tratara de una panda de idiotas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“En esos momento, se parece a Fefnir”, pensaba Sekhmet a menudo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero esta vez, lo que le extrañaba a Sekhmet era que Leviathan no sonara tan desagradable. Más bien era el tono de alguien que necesitaba realmente hablar con otra persona, como si ésta fuese su compañera, o tal vez… ¿su amiga? Sekhmet no entendía por qué ella tenía que ser esa persona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En esto que vino a la mente de Sekhmet que Leviathan era la única mujer de entre los Guardianes de X y casi se podría decir que, hasta la creación de la propia Sekhmet, Leviathan era la única guerrera de Neo Arcadia, totalmente rodeada de luchadores masculinos. Leviathan era una guerrera fuerte, pero su condición de mujer hacía que muchos hombres la subestimaran. Eso le molestaba también a Sekhmet, y es que ella había experimentado también lo mismo, que hubiera hombres que creyeran que las mujeres no tenían madera para ser grandes luchadores. Hombres como Fefnir, fanfarrones ellos. Pero había sutiles diferencias entre Sekhmet y Leviathan: la primera sabía que no todos los hombres eran así; Leviathan, en cambio, era de mente cerrada… demasiado cerrada. Y también era cierto que a Leviathan, al menos, le tenían que mostrar cierto respeto: después de todo, pertenecía a los Shitennou. Sekhmet no tenía esa ventaja, obviamente…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Tal vez, entonces, lo que ella necesite es hablar con una compañera… Ella, Leviathan de los Devas, necesita una compañera luchadora con la que compartir impresiones… Seguro que es eso por lo que quiere hablar conmigo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien, ven conmigo – dijo Leviathan mientras abría la puerta de la derecha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras la puerta recién abierta se encontraban unas escaleras, con un característico patrón azulado acorde con la sala que estaban dejando las dos Reploids. Ambas subieron las escaleras hasta llegar a una puerta al final de éstas. Leviathan la abrió y las dos entraron en un recibidor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La habitación era más pequeña que la anterior, pero a Sekhmet le parecía bastante grande, al menos comparando este recibidor con el que había en la parte de las habitaciones de los soldados. Al igual que el salón principal que habían dejado atrás, las paredes de la habitación también tenían ese color azul que les daba la apariencia del océano en calma, pero aquí no había ningún holograma de un pez flotando alrededor de ellas. Había, sin embargo, muchas puertas de color azul oscuro. Las dos Reploids entraron por la que estaba justo enfrente de ellas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Otra habitación se presentaba ante ellas. Sekhmet se preguntaba cuántas puertas más cruzarían en lo que quedaba de día, pero viendo la gran cama que tenían enfrente ya dio con la respuesta. Habían llegado a la habitación de Leviathan, todo un lujo a los ojos de Sekhmet. La habitación estaba adornada con motivos que recordaban a las antiguas playas y a los grandes acantilados, a las profundidades del océano y a la tranquilidad de la superficie del mar. Pero lo que más llamaba la atención era el gran dibujo que había sobre la cama. Era el dibujo de un gran dragón de largo cuerpo, como el de una serpiente, y de mirada furiosa. No fue difícil saber que este dibujo representaba al mítico monstruo conocido como Leviatán, si bien otras descripciones decían que el Leviatán era más parecido a una ballena gigante. Pero daba igual qué forma tuviera: la verdad era que ese fiero aspecto era un contraste con la aparente fragilidad de la Reploid de azul y blanco que estaba al lado de Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Qué, impresionada? – preguntó Leviathan mirando a Sekhmet, que estaba aún contemplando el dibujo del Leviatán -. Los hombres sólo ven a una hermosa divinidad marina, pero cuando descubren que en realidad es la terrible bestia de los océanos… ya es demasiado tarde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ahora Leviathan sí sonaba, en aquella descripción de sí misma, demasiado confiada. Se quitó el casco, dejando que su pelo azul oscuro, casi negro, cayera sobre sus hombros y llegara hasta la mitad de su espalda. Leviathan dejó el casco sobre la cama, teniendo cuidado con las largas colas de éste.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tal vez estés cansada de llevar eso – dijo Leviathan, señalando la garra que Sekhmet aún estaba cargando -. ¿Por qué no la dejas aquí, en la cama? Hay espacio suficiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet hizo lo que le dijo Leviathan y dejó con cuidado la garra cerca del casco de Leviathan. La Reploid de azul y blanco se fijó en el dibujo de la garra. Hasta entonces no se había percatado de su presencia, aunque ahora que lo miraba, tampoco parecía gran cosa, sólo un simple dibujo muy al estilo del Egipto antiguo de una mujer-leona. Sekhmet había visto cómo Leviathan miraba el dibujo y eso le ponía algo nerviosa; sabiéndolo, la Guardiana dejó de mirar el dibujo y sonrió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bueno, ¿tienes algo que contarme o prefieres que empiece yo? – preguntó Leviathan. Sekhmet estaba callada -. Hmm… Como siempre, tan callada. Bien, si no quieres…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Por qué estás tan preocupada por los hombres? – había interrumpido Sekhmet, finalmente decidida a hablar de lo que había pensado todo este tiempo. Sekhmet no se fijó que, de pronto, estaba tuteando a Leviathan -.&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-family:times new roman;"&gt;Puede que algunos nos vean como seres inferiores, pero sabemos que somos iguales que ellos, ¿no crees? No entiendo, entonces, por qué te preocupas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Y por qué crees que los hombres me preocupan? Son ellos los que deberían estar preocupados por algo: preocupados por saber que una sola mujer pueda ser tan bella y tan letal al mismo tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan se sentó en la cama, cerca de su casco, y suspiró. Sekhmet seguía de pie, cerca de Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Recordó las palabras que hacía poco más de un minuto Leviathan había pronunciado: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Los hombres sólo ven a una hermosa divinidad marina, pero cuando descubren que en realidad es la terrible bestia de los océanos… ya es demasiado tarde”&lt;/span&gt; y entendió por qué había dicho aquello de que los hombres sí tenían algo que temer… o mejor dicho, alguien a quien temer. Y ese alguien era la propia Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet había visto muchas veces cómo los reclutas masculinos se quedaban mirando fijamente a Leviathan, como si su cuerpo tuviera algún efecto hipnótico sobre los hombres. Y esa distracción que provocaba la fría belleza de Leviathan les costaba cara y no había sesión de entrenamiento en la que no acabaran hechos polvo… a veces, literalmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Precisamente, el hecho de que aquellas miradas lascivas siguieran a Leviathan le parecía algo molesto a Sekhmet… Pero era peor cuando esos ojos se centraban también en ella misma. Entonces sí que se sentía incómoda. Eso hacía que se hartara de entrenar con aquellos pervertidos y parecía que Leviathan la había entendido con aquella sesión de entrenamiento donde estaban ellas dos solas. Pero las diferencias entre ellas seguían estando ahí: Sekhmet jamás sentiría ese desprecio hacia los hombres que caracterizaba a Leviathan ni usaría aquellas “armas de mujer”, como algunas veces llamaba la Guardiana a aprovecharse de su belleza para derrotar a sus oponentes masculinos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Los que merecen mi respeto, los que admito que queden por encima de mí, son Phantom, Harpuia y el Maestro X. Ellos son la excepción. Todos los demás son unos inútiles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Y no crees que te estás pasando? – preguntó Sekhmet -. Te estás comportando como aquellos hombres que te creen inferior por ser mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Ah!, ahí te equivocas, querida – quería rectificar Leviathan en un tono falsamente amigable -. Si yo soy superior, ¿qué tiene de malo admitirlo? Una cosa es creerse una Diosa... y otra es serla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet sabía que Leviathan no perdía la oportunidad de echarse flores a sí misma, pero que se quisiera poner al nivel de una Diosa, era algo que realmente no tenía explicación, al menos no una que fuese lógica. Sekhmet esperaba que Leviathan mostrase un rostro más amable, que aquella Guardiana fuese distinta a la imagen dura que siempre mostraba en los entrenamientos. Por desgracia, ahí estaba la Leviathan arrogante de siempre… o podía ser algo peor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Estaba profundamente decepcionada. ¿Acaso era por haber sacado aquel tema por lo que Leviathan había olvidado el tratar a Sekhmet como una compañera, no como una recluta? ¿O es que éste era el auténtico rostro de la dama de pálida piel?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No podía callárselo… aquello iba más allá del desprecio a los varones… Aquello era…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Un problema de autoestima – dijo Sekhmet de pronto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan se quedó con los ojos abiertos al oír a Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Parece que tienes un serio problema de autoestima. Mira, una cosa es tratar de mostrar que hombres y mujeres están al mismo nivel… y otra es creerte una especie de Diosa, cuando eres una Reploid, como cualquier otra. Serás más poderosa, serás más bella… pero eres una Reploid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aquellas palabras hicieron que Leviathan se levantara de repente, con los puños cerrados, desafiando con la mirada a Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Problema de autoestima? – Leviathan trataba de contenerse mientras hablaba -. ¿Eso es lo que piensas? Te recuerdo quién está por encima de ti…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Y tú dijiste que querías hablar conmigo como su fuese tu compañera… Y a veces, los compañeros discuten. Es lo normal, ¿por qué no eres capaz de aceptarlo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan seguía mirando a Sekhmet, sin poder responder. La Reploid de marrón cogió la garra que estaba en la cama y siguió hablando:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Pensaba que hoy encontraría a la auténtica Leviathan, a la que se oculta tras una máscara de arrogancia. Y no me di cuenta de que la auténtica Leviathan siempre ha estado delante de mis narices… - se detuvo y suspiró -. O tal vez no… tal vez sí me hayas mostrado algo diferente a lo que muestras frente a tus seguidores… Me has demostrado lo infantil que eres – se volvió y miró a los ojos a Leviathan -. Eres una mujer adulta, no una cría de instituto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet sabía perfectamente lo que estaba diciendo. No comprendía cómo podía haberle soltado ese sermón a Leviathan, cuando siempre había sido más reservada. Tal vez fuese lo que los humanos llaman madurar lo que hacía que Sekhmet entendiera mejor la realidad... y también debía tener empatía, era capaz de ponerse en el lugar de otros y ver la situación a través de sus ojos. Una situación nada agradable si tenía enfrente a Leviathan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La osadía de Sekhmet estaba enfureciendo más y más a Leviathan. La Guardiana se sentía con la necesidad de lanzarse contra Sekhmet y darle una lección, pero algo le decía que eso sería un suicidio. Tal vez la mirada de Sekhmet era lo que le hacía replantearse el darle un buen puñetazo en plena cara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se dio la vuelta y caminó hacia la puerta. La abrió y estaba a punto de salir cuando miró de nuevo a Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Un día encontrarás a un hombre que no caerá en tus “armas de mujer”. Recuerda lo que te digo – suspiró y salió de la habitación -. Hasta luego, “Lady” Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La forma en que Sekhmet había dicho “Lady” hizo que finalmente Leviathan se lanzara contra ella. Pero era tarde y sólo pudo darle un puñetazo a la puerta que se acababa de cerrar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Horas más tarde...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tumbada en su cama, Leviathan trataba de relajarse. La conversación con Sekhmet había tomado un rumbo que ella tampoco se esperaba. Pretendía tener una charla amigable con la Leona Furiosa y acabó finalmente alabándose a sí misma y haciendo que Sekhmet se le dirigiera en un tono que jamás habría imaginado oír.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No podía admitir que alguien como Sekhmet le dijera que no se creyera un ser superior y se atrevía a compararla con todos aquellos soldados y ciudadanos de Neo Arcadia. ¿Cómo podía hacer aquello, osando dudar de su superioridad? A Leviathan le parecía una soberana estupidez, jamás podría compararse con un “ser inferior” una integrante de los Shitennou, una de las luchadoras más poderosas del mundo entero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Tal vez sólo sean celos”, pensaba Leviathan. Pero no podía engañarse a sí misma…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan se levantó y dejó su habitación. No esperaba encontrarse a la figura oscura justo en la puerta. El particular diseño del casco y la larga tela roja al cuello le daban un aspecto interesante al hombre que estaba frente a ella. Leviathan se quedó mirando curiosa a Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿No has tenido un buen día, Levi-chan? – preguntó Phantom, quien no esperó respuesta -. ¿Cuándo aprenderás a comportarte como una adulta? ¿O es que la verdad duele?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan no quería decir nada. Sabía, por esas palabras, que Phantom había estado espiándolas durante la acalorada conversación. Le molestaba muchísimo que el Reploid ninja hiciera esas cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Vale, puede que haya sido demasiado dura con ella. Y lo siento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Eso es algo que deberías decirle a Sekhmet, no a mí. Puedes ser una buena persona, yo lo he visto. Pero hoy no lo has hecho… y no la trataste al final como una compañera, como le prometiste.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡La culpa es suya! ¡Yo no tengo problemas de autoestima! ¿Acaso los compañeros, los amigos, dicen cosas así?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom sólo se limitó a darle un disco a Leviathan. No quería seguir hablando con Leviathan, era demasiado cabezota como para admitir que las palabas de Sekhmet eran ciertas. Además, era otro asunto el que, en realidad, le había llevado hasta la habitación de Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Y esto, Phantom? – preguntó Leviathan mirando el disco y el texto sobre éste -. ¿Mitología de la Antigüedad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tal vez pueda interesarte. El secreto del Proyecto S se encuentra, en parte, en ese disco. Échale un vistazo a la mitología egipcia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Qué tratas de decirme con eso, Phantom?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sólo una cosa: Sekhmet es más que una simple Reploid. No la subestimes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Leviathan no entendió el significado real de aquellas palabras, en ese momento se sintió fatal al oír a Phantom decir que Sekhmet era más que una Reploid. Iba a responderle a Phantom, pero para entonces la habitación se cubrió de tinieblas. Cuando la luz volvió, Phantom ya no estaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ella siempre había confiado en Phantom, ya que para ella era como su hermano mayor. Sin embargo, en esa situación no entendía nada de lo que le había dicho y se sentía aún molesta por las palabras que le había dirigido el Reploid oscuro. Ella miró de nuevo el disco, todavía sin entender qué era lo que quería decirle Phantom. Se fue a una de las puertas del recibidor y la abrió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La habitación a la que fue estaba llena de ordenadores y de Reploids de servicio, todos trabajando duramente. Muchos mapas y códigos binaries podían verse en las pantallas de los ordenadores. Un pequeño Reploid corrió hacia Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Saludos, Lady Leviathan! Estamos haciendo lo que podemos para introducirnos en el nuevo servidor de la Resistencia. Esta vez parecen haber reforzado la seguridad con un nuevo código más difícil de localizar… y los cortafuegos no ayudan en absoluto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien… seguid intentándolo – había dicho Leviathan sin interesarse por lo duro que estaban trabajando los Reploids de servicio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se acercó de los ordenadores e insertó el disco. La pantalla mostró lo que debía ser la ventana de inicio del programa. Se podía leer “Guía de las Mitologías de la Antigüedad” en la pantalla, junto a un menú. Leviathan comparó el aspecto del menú con el de un programa educativo, más bien orientado a las escuelas. Aún seguía preguntándose qué quería Phantom que viera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hacía casi un mes, Phantom parecía preocupado por algo. Y si antes había hecho mención a Sekhmet, es que ella podría ser la causa de tal preocupación. Por fin parecía que Leviathan había captado el auténtico significado a las palabras “Sekhmet es más que una simple Reploid”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tal y como le había dicho Phantom, se puso a mirar la parte de mitología egipcia. Tras pasar el vídeo de intruducción con imágenes de pirámides y jeroglíficos, llegó al menú de mitología egipcia. Tenía cinco opciones: “Mitos”, “Deidades”, “Objetos sagrados”, “El Libro de los Muertos y las momias” y “Dinastías”. Leviathan eligió mirar primero en la sección “Deidades”. Sentía que tal vez allí encontrara lo que Phantom quisiera que viera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Espero que se ponga interesante, porque me estoy aburriendo…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Apareció la lista de Dioses y Diosas egipcios en orden alfabético. Ahí podía ver un nombre familiar, Anubis… ¿pero quién no conocía a la deidad con cabeza de chacal? Pero eso no era lo que busca. Mirando la lista, encontró otro nombre que sí que le interesaba: Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pulsó sobre el nombre y se abrió un fichero que mostraba un texto y una imagen. El dibujo que aparecía era idéntico al que vio en la garra de Sekhmet. Leviathan comenzó a leer el texto, una amplia descripción sobre la Diosa Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Había terminado de leer el texto cuando por fin entendió qué era lo que preocupaba a Phantom…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y ese descubrimiento también le preocupaba a ella.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112739238490699498?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112739238490699498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112739238490699498&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112739238490699498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112739238490699498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/09/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-5.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 5'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112570400502440689</id><published>2005-09-03T01:33:00.001+02:00</published><updated>2008-05-09T03:38:08.381+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 4</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con un considerable retraso (mis disculpas), ya estoy de vuelta. Admito que el capítulo que toca es un poco sensiblero y puede que bastante malillo... esto de los sentimientos aún hay que pulirlo. ^^U&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold;"&gt;Capítulo 4: Padre e hija&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:times new roman;"&gt;Sergeus se recostó un poco más sobre el sillón mientras seguía leyendo su libro. La tranquilidad de su humilde y cómodo apartamento en las zonas residenciales de Neo Arcadia le proporcionaba el ambiente perfecto para relajarse después de varios días de duro trabajo. Y así también tenía tiempo libre, que había aprovechado antes para dar un paseo y, más tarde, leer.&lt;br /&gt;La lectura era una de las mayores pasiones del doctor Grant, aparte de su interés por la robótica. Lejos de las comodidades de estos tiempos, donde casi todo está digitalizado, Sergeus prefería el tacto de algo tan obsoleto para la sociedad neoarcadiana como era un libro.&lt;br /&gt;La mitología antigua, de entre todo lo que podía leer, era su temática preferida. Sus Dioses, sus héroes… especialmente los temas que tocaban la mitología egipcia y la griega eran de mayor interés para el joven científico. Y leer sobre temas como éstos le parecía mejor a través de las páginas de un libro que a través de la pantalla de un ordenador. Era como si los libros estuvieran imbuidos por una magia que los hacía así de especiales. Tal vez fuese el hecho de que fuesen pasando durante generaciones en su familia y les había cogido cariño, pero, ciertamente, la sensación de estar leyendo un libro era totalmente diferente a la de leer las cosas en una fría pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó durante unos segundos su lectura al oír los ligeros pasitos que se iban acercando al sillón. Sergeus miró al pequeño Yorkshire Terrier que se acercaba a él con una pelota roja en la boca. El perro dejó la pelota en el suelo y se quedó mirando a Sergeus con sus grandes y vivarachos ojos oscuros, moviendo su pequeña colita, esperando a que su dueño reaccionara.&lt;br /&gt;- Me temo que la hora de la lectura se ha terminado – parecía decirle Sergeus al perro.&lt;br /&gt;Cogió la pelota y la lanzó un par de metros lejos del sillón. El Yorkshire Terrier corrió tras la pelota, cogiéndola cuando ésta tocó el suelo.&lt;br /&gt;- ¡Buen chico! ¿Quieres que te la lance otra vez?&lt;br /&gt;El perro se acercó y dejó la pelota sobre la palma de Sergeus. El doctor Grant volvió a tirar la pelota y nuevamente el pequeño can salió tras ella.&lt;br /&gt;Ver a su mascota corriendo tras la pelota y sintiendo la tranquila atmósfera que se respiraba en su apartamento, Sergeus no pudo evitar pensar sobre Neo Arcadia. Le preocupa toda aquella falsedad dentro de la enorme ciudad. Muchísimos Reploids perecían sin razón aparente y nadie parecía preocuparse por ello. ¿Qué había pasado con el sueño de que humanos y Reploids vivieran en paz? Por desgracia, en la tranquilidad de su hogar, Sergeus se daba cuenta de lo cruda que era la realidad, lejos de los sueños en apariencia inalcanzables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante, sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido del timbre de la puerta principal.&lt;br /&gt;“No esperaba ninguna visita”, pensaba Sergeus mientras se dirigía a la puerta.&lt;br /&gt;El pequeño perro le acompañaba y comenzó a ladrar cuando llegaron a la puerta. Aún extrañado, Sergeus abrió la puerta, sin saber a quién podría encontrarse tras ella…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer de larga cabellera castaña, con aquellas extrañas rayas atigradas en sus mejillas y de brillantes ojos rojos miraba, casi impasible, a los ojos de Sergeus. El joven científico la examinó unos instantes. Aquella mujer vestía el uniforme de los soldados de Neo Arcadia: un mono ajustado negro que cubría todo su cuerpo excepto las manos y la cabeza, una minifalda azul con bordes dorados y un chaleco de idénticos patrones. Sergeus se extrañó al ver que no llevaba la característica boina de los militares, aunque tampoco le diera tanta importancia. Sergeus no obvió las dos maletas que estaban al lado de la mujer, una de ellas de un tamaño considerable.&lt;br /&gt;La había reconocido nada más habérsela encontrado de frente, pero necesitaba estar seguro de que ella estaba al otro lado de la puerta, esperando a que él dijese algo. Realmente, aquella era una visita inesperada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sekhmet? – finalmente preguntó Sergeus, con una pequeña sonrisa de incredulidad -. Vaya… esto sí que no me lo esperaba.&lt;br /&gt;Sekhmet se limitó a asentir. Al oír los ladridos, miró al suelo, para encontrarse al pequeño Yorkshire Terrier ladrándole, pidiéndole atención. Sekhmet se agachó y lo miró. Una casi imperceptible sonrisa había aparecido en su rostro cuando vio al perro callarse y quedarse sentado. Y esto fue una sorpresa para ella: ¿desde cuándo era capaz de sonreír? Es más, ¿desde cuándo podía sentir, aunque levemente, aquel sentimiento tan agradable? No lo sabía, pero había sido la primera experiencia de Sekhmet con la alegría, representada en aquel momento bajo la forma del perrito graciosamente sentado delante de ella.&lt;br /&gt;- Me parece que le gustas a Gary – decía el doctor Grant mientras se agachaba y seguía hablando con una amplia sonrisa -. Es casi idéntico a un perro de verdad. Hace dos semanas que lo terminé y me alegra ver que se ha acostumbrado sin problemas.&lt;br /&gt;El pequeño perro se fue al salón. El doctor Grant se incorporó junto a Sekhmet. Los dos se miraron nuevamente y Sergeus tenía curiosidad por saber qué hacía Sekhmet allí.&lt;br /&gt;- Oh… bueno… ¿Y qué te trae por aquí? ¿No estabas…?&lt;br /&gt;- El general Fefnir dijo que ya había terminado mi entrenamiento con él – respondió la Reploid, con una entonación neutra -. Creo que le cuesta aceptarlo, pero parece orgulloso de mí.&lt;br /&gt;- Todos saben de la cabezonería del general Fefnir – bromeó Sergeus -. Bueno, según sé, mañana empezarás tu entrenamiento con Lady Leviathan, ¿no es así?&lt;br /&gt;- Si… De todos modos, quería pasar este día libre… con aquél que me creó… Esa persona… que quería ver desde que comencé a entrenar… desde que comencé a vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía por qué, pero aquellas palabras habían impulsado al doctor Grant a sonreír y abrazar a Sekhmet. Ella no entendía aquella reacción, ni sabía cómo actuar mientras los brazos de Sergeus la agarraban en un fuerte abrazo. Estaba confusa, jamás en su corta existencia había sido abrazada de una manera tan afectuosa… de todas formas, tampoco consideraba los agarrones de Fefnir abrazos en sí.&lt;br /&gt;Pero una voz parecía decirle a Sekhmet cómo reaccionar. Aquella conciencia le estaba indicando que debía abrazar a su creador, mostrar así su afecto. Y eso hizo.&lt;br /&gt;No se dio cuenta de que su creador había dejado escapar unas pequeñas lágrimas. El joven científico había sido lo suficientemente rápido como para que Sekhmet no notara ese detalle.&lt;br /&gt;- Oh… entra, por favor – decía Sergeus cogiendo las maletas, tratando así de ocultar sus lágrimas.&lt;br /&gt;La Reploid y el doctor Grant entraron en el salón. Sergeus se fue a una de las habitaciones y ahí dejó las maletas de Sekhmet. Después volvió junto a la Reploid, que estaba de pie frente a una pequeña mesa y dos sillas. Sergeus ofreció asiento a Sekhmet, pero ella prefirió quedarse de pie.&lt;br /&gt;Gary se puso cerca de Sekhmet, con la bola roja en sus pequeñas fauces. La Reploid miró al perro, sin entender qué quería.&lt;br /&gt;- Quiere jugar contigo – le explicó Sergeus -. Coge la pelota y tírala lejos para que la recoja… Eso sí, ten cuidado, vaya a ser que rompas algo.&lt;br /&gt;Aun sin entender por qué tenía que lanzar la pelota al perro para que luego éste la recogiera, Sekhmet hizo caso al doctor Grant y lanzó la pelota. El pequeño perro salió corriendo tras ella y, una vez la había atrapado, se la llevó de vuelta a Sekhmet. La Reploid entendió que quería seguir jugando, así que de nuevo lanzó la pelota y otra vez Gary fue a buscarla.&lt;br /&gt;- Mira al pequeño Gary, Sekhmet. Es feliz con esa pelotita… ¿No es bonito? Está feliz con un pequeño objeto, y nada más.&lt;br /&gt;Sekhmet se quedó mirando al can, que se entretenía él solo con la pelota. No comprendía exactamente las palabras de Grant, pero tal vez lo que quisiera decirle es que se conformaba con muy poco. Luego echó un vistazo al modesto apartamento. ¿Tal vez también hacía referencia a sí mismo?&lt;br /&gt;Luego se dio cuenta de que lo que realmente resaltaba Sergeus no era el conformarse con poca cosa, sino la felicidad. Eso cuadraba más y, además, se dio cuenta de sobre quién hablaba realmente el joven.&lt;br /&gt;- Feliz… - se quedó mirando a Sergeus unos instantes -. Yo… ¿Podría ser yo también feliz, Dr Grant?&lt;br /&gt;- ¿Qué? Oh… Por favor, nada de formalidades – dijo Sergeus con una pequeña sonrisa -. No tienes por qué llamarme Dr Grant. Sólo Sergeus… Y sí, tú puedes ser feliz. De hecho, deberías ser feliz, porque querías verme… y estás aquí conmigo. Dime, ¿eres feliz?&lt;br /&gt;Ella tardó varios segundos en responder:&lt;br /&gt;- Yo… no lo sé, Dr… digo, Sergeus. Siento algo… Algo que nunca sentí antes.&lt;br /&gt;- Eso debe ser felicidad, Sekhmet. Los Reploids sois como nosotros los humanos: pensáis por vuestra cuenta, tenéis vuestros propios pensamientos y vuestra propia personalidad. No sois como los robots del siglo XXI, todos con una personalidad programada…&lt;br /&gt;- ¿Y los Irregulares también tienen sus propios sentimientos?&lt;br /&gt;Ésta fue una pregunta inocente pero inesperada. Sergeus se quedó mirando a su creación a los ojos. Aun sabiendo la respuesta, temía decirla. A su lado, Gary parecía dispuesto a jugar. Sergeus cogió la pelota y la lanzó lejos. Mientras el perro iba a por la pelota, un serio Sergeus por fin respondió:&lt;br /&gt;- Incluso ellos… Incluso los Reploids que son asesin… retirados – la forma en que había dicho retirados era forzada, ocultando la verdad del conflicto -. Siento que tengas que ser una luchadora y no una simple ciudadana con una existencia pacífica.&lt;br /&gt;- Pero… Pero Sergeus, ¡quiero luchar por la gloria de Neo Arcadia en cuanto termine mi entrenamiento! – contestó Sekhmet -. El Maestro X confía en mí… El maestro Phantom también… Incluso el general Fefnir… aunque no quiera admitirlo.&lt;br /&gt;- Luchar… luchar… No puedes defender la paz con violencia, eso es algo que siempre tengo en mente. La violencia sólo trae más violencia. Yo quiero que vivas en un mundo feliz, donde Reploids y humanos convivan sin problemas, sin guerras.&lt;br /&gt;- El general Fefnir dijo que ese sueño era posible, pero para ello había que detener a los rebeldes. Por desgracia, sí que hay que luchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergeus se quedó callado. No podía creer que aquellas palabras salieran de la boca de Sekhmet, que estuviese decidida a luchar y luchar por una paz inalcanzable, según veía Sergeus, siguiendo con esta espiral de violencia. ¿Tanto había influido la sociedad de Neo Arcadia en aquella mente que aún le quedaba por descubrir el mundo que la rodeaba?&lt;br /&gt;- Cientos… no, miles de Reploids mueren debido a esta ridícula guerra. Los Irregulares, los Mavericks, son historia. Sin Sigma, ya no hay Irregulares… al menos, no los víricos.&lt;br /&gt;- Pero los Irregulares no necesitan a su líder ni a su virus – Sekhmet estaba siendo muy clara en aquel momento -. Todo aquel Reploid que se oponga al sistema es un Irregular… y sólo podrán ser derrotados con la lucha.&lt;br /&gt;- ¡No quiero que te conviertas en una máquina de matar, en un ser sin corazón! – Sergeus se levantó, no pudiendo creer lo que acababa de oír -. ¡Tienes sentimientos! ¿No lo ves? ¿Acaso quieres ser así de fría, sin que te importe lo que le pase a otros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet miró al doctor Grant. Se dio la vuelta y cruzó los brazos, con tal de no mirar a su creador a la cara. Pero, por alguna razón, se sentía culpable. ¿Culpable de qué? ¿Qué había hecho ella? ¿Qué era aquello que le ocurría?&lt;br /&gt;No pudo evitar recordar lo que ocurrió hacía tres semanas, cuando luchó contra Anubis y Fefnir por primera vez. Los golpes, el quedar durante unos instantes en desventaja, las ansias de victoria propias de una cría… Todo eso había producido un cúmulo de sentimientos que le parecían familiares y que le hacían daño. Cada vez que se sentía así, era como si su cuerpo se quemara por dentro y una ola de energía la impulsara a actuar como un animal salvaje… Y luego la dejaba impotente, vulnerable. Recordó esa sensación cuando Fefnir comenzó a dispararle, sin que ella pareciera querer evadir los disparos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Es ésta la máquina descorazonada de la que habla?”, pensó Sekhmet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentía extraña, nunca le había pasado antes. Aquellos recuerdos, aquellas sensaciones, todo ello le hacía dudar a Sekhmet sobre si había sido o no buena idea visitar a Sergeus.&lt;br /&gt;Estaba confusa, no sabía por qué se sentía culpable, aunque aquellos recuerdos parecieran ser la respuesta a la pregunta.&lt;br /&gt;Sergeus se acercó a ella y puso sus manos sobre los hombros de la Reploid.&lt;br /&gt;- Mira… Lo siento mucho, querida. No quería confundirte. Perdóname, Sekhmet.&lt;br /&gt;- No… yo soy quien ha de... ¿cómo se dice? - hubo una pequeña pausa, pero prosiguió rápidamente -: Soy yo quien ha de disculparse – respondió Sekhmet, admitiendo al final aquel sentimiento de culpabilidad -. No entendí que no todos tenemos el mismo punto de vista. Quería pasar un buen rato contigo, que habláramos de cosas cotidianas. Todo parecía prometedor, pero hemos acabado discutiendo sobre este conflicto… No, no es lo que quería… lo que queríamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergeus suspiró. Se alegró de saber que Sekhmet no era una insensible. Es cierto que él se había puesto bastante duro con ella, casi le exigía que se comportara de una determinada manera, sin importar lo que ella quisiera. No era Sekhmet la única que no había tenido en cuenta otros puntos de vista…&lt;br /&gt;La Reploid se dio la vuelta y siguió hablando:&lt;br /&gt;- Aunque he sido entrenada durante estos dos meses y casi ni te he visto… y cuando te veía, no podía hablar contigo… A pesar de que no hubiese contacto, sabía que querías lo mejor para mí… como el padre que nunca tuve.&lt;br /&gt;No sabía desde cuándo lo había sentido, pero así era como Sekhmet veía a Grant. Tal vez fuese simplemente por el hecho de que él la creó o tal vez hubiese algo más... pero ¿cómo habría algo más si apenas habían hablado entre ellos, concretamente desde que ella pasó por el umbral de la puerta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no se dio cuenta del efecto que tuvo lo que había dicho hasta que volvió a mirar a Sergeus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellas palabras no es que fuesen muy profundas, pero bastaron para que Sergeus bajara la mirada. Se sentía en parte mal por no haber estado antes con Sekhmet, pero por otro lado estaba feliz, feliz de saber qué pensaba Sekhmet sobre él. Algo que era bien cierto, aun cuando la Reploid no supiera el porqué.&lt;br /&gt;El hecho de que le considerara como el padre que nunca tuvo le llamó más la atención. Para Sergeus, Sekhmet era como una hija para él… una hija a la que nunca pudo hablar hasta aquel momento, cuando finalmente podían charlar de lo que quisieran.&lt;br /&gt;Se le escapó una nueva lágrima. ¿Tan mal contenía la emoción de ver a Sekhmet delante de sus propias narices? Y esta vez no podía disimularla… de hecho, sonrió a Sekhmet y volvió a abrazarla. Esta vez, no quiso ocultar sus lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendía el por qué de aquellas lágrimas. Sekhmet no las había visto antes, pero había oído hablar de por qué la gente llora. Dolor, tristeza, alegría… sentimientos que ella apenas sí experimentaba, aunque en el caso de la alegría, podría decirse que con Sergeus era la primera vez que la sentía. Entonces, ¿por qué lloraba su creador? No podía llorar por tristeza, de alguna manera no sentía que fuese por eso. ¿Dolor? Tampoco.&lt;br /&gt;Era alegría… Pero Sekhmet parecía entender que ésta no era una alegría que hubiese aparecido de repente. Recordó lo que ella había dicho, de cómo cuando veía a Sergeus, no podían hablar el uno con el otro. Pensó que Sergeus se sentía igual… pero a diferencia de Sekhmet, él podía llorar.&lt;br /&gt;Y aunque no supiera cómo comportarse, casi por instinto, Sekhmet se apartó un poco, dejando que el joven científico se incorporase. Sergeus seguía sonriendo y aún quedaban algunas lágrimas. Sekhmet las apartó suavemente de las mejillas de Sergeus. No quería que las lágrimas estropearan aquella felicidad que, por primera vez, sentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto es lo que los hijos piensan de sus padres – dijo Grant con una sonrisa -. Es cierto, mi querida Sekhmet, que quiero lo mejor para ti. Pero tú eres quien toma tus propias decisiones. Tú eres libre de hacer lo que quieras… aunque yo no esté siempre de acuerdo. Sólo recuerda que has de elegir sabiamente.&lt;br /&gt;Aunque lo intentara, a Sekhmet le costaba sonreír. No debía ser difícil, pensaba: si con el pequeño Gary había sonreído, aunque levemente, también podría hacerlo ahora, delante de aquél que la creó. Recordó tantos y tantos momentos que quería compartir con Sergeus, sin poder tener la más mínima oportunidad de que aquello ocurriera, que ellos se encontraran y hablaran… Y al final lo había conseguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Eres feliz?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Sergeus resonó en su mente. Cerró los ojos y susurró un pequeño y sincero “sí”. Abrió los ojos, miró a Sergeus… y sonrió.&lt;br /&gt;Sonrió pensando que no sólo había conseguido estar con su creador, sino también sonrió porque había descubierto que podía ser feliz.&lt;br /&gt;- Lo haré – dijo Sekhmet, manteniendo su sincera sonrisa -. Elegiré sabiamente… padre.&lt;br /&gt;Sergeus no rompió a llorar otra vez cuando oyó aquella palabra. Su sonrisa, sin embargo, era mayor.&lt;br /&gt;- Sé que lo harás… hija mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Horas después... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la cena, Sergeus llevó a Sekhmet hasta la habitación a donde había llevado sus maletas. Sekhmet reconoció rápidamente que la habitación era un dormitorio… el dormitorio que usaría esa noche…&lt;br /&gt;- Tu dormitorio – le dijo Sergeus.&lt;br /&gt;Sekhmet se quedó mirando lo que parecía una cápsula de gran tamaño conectada a varios cables, algunos de ellos conectados a un ordenador. También vio la mesa y la silla justo en frente. Ella pensó si realmente éste era su dormitorio, tal y como el doctor Grant le había dicho. No podía creer que se lo tuviera ya preparado desde hacía bastante tiempo.&lt;br /&gt;Sergeus le indicó el camino hacia la habitación del científico. Parecía querer enseñarle su hogar por completo, para que observara todos los detalles, escasos pero importantes, de aquel apartamento.&lt;br /&gt;Cerca de la cama de Grant había muchos papeles llenos de bocetos y letras, tal vez proyectos en los que se habría embarcado Sergeus. También había algunos libros viejos en una pequeña mesa. Sekhmet, curiosa ante aquellos objetos tan antiguos, se acercó y miró el libro que estaba en lo alto de la pila: “El arte de la robótica”, por Thomas Xavier Light.&lt;br /&gt;El doctor Grant cogió el libro y se lo dio a Sekhmet.&lt;br /&gt;- Aunque es muy viejo, este libro contiene muchas cosas interesantes sobre los robots – explicaba Grant -. El Dr Light fue un gran científico del siglo XXI, un experto en robótica. De hecho, este libro es de lectura obligatoria en la Universidad.&lt;br /&gt;- Un hombre interesante… - fue lo que dijo Sekhmet -. ¿Y te gustan estas cosas? ¿Estos… libros?&lt;br /&gt;- Estos libros pertenecieron a mi bisabuelo. Son como un tesoro familiar. Tal vez te interesaría leerlo algún día.&lt;br /&gt;- Irónico… una Reploid leyendo sobre robots… Y… ¿sólo tienes libros científicos?&lt;br /&gt;- Oh, claro que no… Mira, también tengo novelas. La verdad es que muchas son mejores que alguna película de las de ahora, debo decir.&lt;br /&gt;Los dos rieron. Sekhmet volvió a tener la sensación de experimentar algo nuevo y agradable, pero algo le vino a su mente y paró de reír en seco, sorprendida ante la misteriosa risa que había aparecido de la nada y que había salido de su boca.&lt;br /&gt;Su rostro ahora parecía más serio, o mejor dicho, preocupado, ya que otro pensamiento se cruzó en su mente robótica.&lt;br /&gt;- ¿Ocurre algo, Sekhmet?&lt;br /&gt;- Yo… pensaba en lo que tengo que hacer mañana. Tener que alejarme de ti otra vez. Sólo han pasado unas horas, aunque me hubiese gustado que fuese eterno -, Sekhmet suspiró y continuó hablando -: Pero también tienes razón en que cada cual ha de tomar sus decisiones. Y aunque me gustaría estar con el hombre que me dio la vida, quiero también proteger Neo Arcadia y luchar por la paz. Pero no te preocupes, padre: ¡lucharé por nuestra paz! Así podremos estar juntos, como padre e hija, y disfrutar de esa paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergeus no sabía qué responder. Le había sorprendido el cambio que se había efectuado en ella en tan poco tiempo, un aprendizaje tan rápido. De ser tan reservada a poder hablar con esta soltura. Debía ser el propio sistema de la Reploid, que tan rápido se había acostumbrado.&lt;br /&gt;Pero lo que más le sorprendía era la "paz" que quería conseguir Sekhmet. ¿A qué paz exactamente se refería? Estaba claro que ella no lo sabía, no tenía ni idea de qué clase de paz conseguiría con esta lucha, con toda esta violencia. Podía saber que Sekhmet lo decía con todo su buen corazón, pero el científico pensó que ella pecaba de ingenua. Lo había sentido antes, cuando estuvieron discutiendo en el salón, y lo sentía ahora.&lt;br /&gt;Se volvió hacia la mesa y miró los libros que había allí. El que había estado leyendo antes de que llegara Sekhmet, el de mitología, estaba entre los libros apilados. Un escalofrío recorrió su cuerpo. Sekhmet no se percató de ello.&lt;br /&gt;- Bien… hmm… Sí, es tu decisión. Sólo espero que esa paz llegue pronto, aunque no me gustaría que estuviera manchada de sangre.&lt;br /&gt;- Supongo que las diferencias entre padres e hijos son habituales…&lt;br /&gt;- Sí, lo son…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, se quedó sorprendido ante esta casi inmediata madurez que parecía desprenderse de las palabras de Sekhmet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Al día siguiente…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet llevaba ya un buen rato levantada. Pensaba en lo que podría depararle su entrenamiento con Leviathan. Sabía que aquella altiva Reploid dirigía los ejércitos marítimos de Neo Arcadia y era experta en ordenadores… pero, ¿sería tan exigente como Fefnir? ¿Tan meticulosa como Phantom?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó de ponerse su traje marrón, dejando el uniforme de soldado en la maleta más pequeña. Sus pensamientos se desviaron a la gran maleta, la que contenía su garra. Se acercó a ella y cogió la garra con ambas manos. La miró como hacía todos los días: recorría con sus ojos la oscura superficie de aquel gran brazo blindado, capaz de aguantar armas de energía, rematado en tres largas garras grisáceas. Era toda una costumbre para ella, pero algo interrumpió la monotonía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un dibujo que había sobre la hombrera de la garra, un dibujo que no había visto nunca. De hecho, nunca estuvo ahí, hasta esa mañana. Volvió a mirarlo… Era una figura humana, vestida con túnicas blancas, con una vara en la mano derecha y un extraño símbolo parecido a una cruz en la izquierda. Sekhmet reconoció el símbolo como un ankh, aunque no sabía más acerca de ello. Siguió mirando la figura dibujada, de larga cabellera oscura y… cabeza de leona, rematada en lo alto de su cabeza con un gran círculo dorado. Sekhmet pensó que este símbolo podía ser un sol, pero ya el dibujo de por sí era demasiado extraño para ella.&lt;br /&gt;Dejó la garra lentamente en la maleta más grande y la cerró. Luego cerró la maleta más pequeña y, con ambas en las manos, salió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sekhmet entró en el salon y vio a Sergeus jugando con Gary. Sergeus se levantó y miró a Sekhmet.&lt;br /&gt;- Buenos días, Sekhmet. Veo que ya llegó el momento… Sólo me queda desearte... Buena suerte. Hazlo lo mejor que puedas.&lt;br /&gt;- Gracias… Y me gustaría preguntarte algo… Encontré un dibujo... un dibujo en mi garra. No lo había visto antes. ¿Has…?&lt;br /&gt;- ¿He dibujado yo eso? Sí, así es… Mientras descansabas, decidí mejorar un poco tu arma… y personalizarla un poco. Ahora puede hacer ataques cargando energía para ser más potente y ese dibujo… Bueno, digamos que te representa a ti. Es un dibujo de una diosa egipcia, la diosa a la que debes tu nombre: Sekhmet, “la poderosa”. Quería que siempre tuvieras una parte de mí contigo.&lt;br /&gt;- Yo… no necesito ningún dibujo para acordarme de ti… pero... muchísimas... hmm... gracias. Es un… ¿cómo se dice? Oh, sí... un bonito regalo.&lt;br /&gt;- Me alegra que te guste… Yo… bueno… Será mejor que no te entretenga más. Lady Leviathan te está esperando.&lt;br /&gt;Sekhmet dejó lentamente las maletas en el suelo y abrazó a Sergeus. Estas horas habían sido horas de primeras veces para Sekhmet, y aquel abrazo que daba por propia iniciativa se había sumado a la lista. Sergeus la abrazó también y los dos se fueron a la puerta. El pequeño Gary les seguía y se ponía a dar vueltas alrededor de Sekhmet. Ella lo miraba y esbozaba una pequeña sonrisa. Miró a Sergeus, aún sonriendo, y se despidió de él.&lt;br /&gt;La puerta se cerró y Sergeus y Gary se quedaron solos. El pequeño perro se sentó delante de la puerta, como si esperara que ahora Sekhmet la volviera a abrir y regresara. Sergeus también se quedó mirando a la puerta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “Sekhmet ha tomado una decisión: luchará por la paz. Y aunque no apruebe la forma en que quiere conseguirla, yo he aceptado su decisión… incluso, aunque suene contradictorio, he mejorado su arma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desde hoy entrenará con Leviathan. Y tras ella, vendrá Harpuia. Al menos, me alegra ver que Fefnir no la ha convertido en una guerrera descerebrada. Le gusta luchar, pero conoce sus límites… y sabe que no es una guerrera sanguinaria. Creo que Phantom le enseñó bastante sobre autocontrol…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero aún estoy preocupado… a pesar de su inocente sueño en un mundo violento… a pesar de que por fin experimente sentimientos como la alegría… Aún me sigue preocupando Sekhmet. El vídeo del primer combate de prueba contra Fefnir sólo es un ejemplo de ello. Sus ojos cuando atacó a Anubis y a Fefnir… La furia que se veía en ellos… el autocontrol había fallado en aquel momento… Sólo espero que Leviathan consiga ayudarle a controlarse en combate…”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112570400502440689?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112570400502440689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112570400502440689&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112570400502440689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112570400502440689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/09/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-4.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 4'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112392977595700290</id><published>2005-08-13T12:42:00.001+02:00</published><updated>2008-05-09T03:40:00.971+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 3</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-family: times new roman; font-weight: bold;"&gt;Capítulo 3: General Fefnir&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Reploid de armadura marrón estaba rodeada por aquellos fríos muros grises de metal mientras seis Cazadores Pantheon se encontraban frente a ella. Los miró con detenimiento, estudiándolos con sus ojos rojos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aquellos androides estaban quietos, como esperando órdenes. No tenían personalidad alguna, no pasaban de ser simples marionetas humanoides con armadura azul y blanca. No poseían rostro, ni falta que les hacía falta a seres tan apáticos, sólo un gran orbe rojo que debía funcionar como receptor de información, un gran ojo de rubí totalmente siniestro. Recordó que los Pantheons habían sido creados para parecerse a X y así atemorizar a los que se opusieran a las órdenes del máximo mandatario de Neo Arcadia gracias a sus avatares. No le extrañaba que también les llamaran Droides X.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los que tenía enfrente eran los denominados Cazadores. Ésta era la clase más básica de Pantheon. El brazo derecho había sido sustituido por un cañón de energía, capaz de disparar hasta tres balas a la vez. No eran precisos, pero con un amplio grupo de Cazadores Pantheon disparando se conseguía el efecto de miedo que se esperaría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras mirarles, la Reploid levantó su brazo derecho, cubierto por la gran y oscura garra metálica, y comenzó a caminar hacia los androides. Cuando solo había dado tres pasos, comenzó a correr hacia los Pantheons.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Prácticamente a la vez, los Pantheons apuntaron a la Reploid, disparando contra ella. En una rápida reacción, la Reploid saltó sobre ellos y, nada más tocar suelo, destrozó a dos de los Cazadores Pantheon con un simple golpe de su garra. Los trozos de metal, cables y fluidos cubrieron el suelo y las armaduras de los cuatro Pantheons restantes, que se giraron para continuar su ataque contra su adversaria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ella los miró sin interés y se lanzó contra los Pantheons antes de que pudieran disparar, llevándose por delante a uno de ellos, dejándolo incluso más destrozado que a los dos anteriores Pantheons. Los últimos tres Cazadores dispararon toda su munición sobre la Reploid, pero ella conseguía esquivarles. Su velocidad era impresionante y, más aún, apenas sí necesitaba tiempo para reaccionar ante los ataques enemigos. Ni una sola bala de energía incandescente había rozado su cuerpo siquiera, todos aquellos disparos acabaron dejando marcas negras humeantes sobre los resistentes muros metálicos, pero nada más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harta de esquivar, se lanzó finalmente sobre los tres Pantheons restantes y acabó con ellos de un único y certero golpe que creó una media luna de muerte metálica. La fuerza del impacto fue tal que varios de los fragmentos de los Pantheons se estrellaron contra los muros, estallando y dejando sólo más trozos de menor tamaño desparramados por el suelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No había caído en la cuenta de que la pared de más al fondo tenía dos puertas, separadas una de otra varios metros. Ambas se abrieron, dejando que de cada una de ella salieran tres Pantheons.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Éstos eran idénticos a los Cazadores que había derrotado, pero con una significante diferencia: aquellos Pantheons eran del modelo Guardián, especializados en cuerpo a cuerpo, y su brazo derecho presentaba una pequeña espada de energía, muy útil para derretir metal y que constantemente crepitaba debido a la energía que la recorría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sonriendo confiada, la Reploid esperó a que los Guardianes estuviesen más cerca. Los miró, todos con la orden de acuchillarla con sus armas de energía. Ella levantó la garra como si tratara de burlarse de ellos. Claro que sabía que le iban a ignorar, más que nada porque aquello que tenía enfrente no eran más que marionetas, pero le divertía hacer un poco la tonta para despejarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando sólo había un par de metros entre ella y los Pantheons, la Reploid corrió hacia ellos, pasando entre los Pantheons y atacando con su garra a tres de ellos. Todo ocurrió casi en un suspiro. Fue tan rápido que los tres Pantheons ni se habían enterado de que habían sido partidos por la mitad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ella se acercó a aquellos restos metálicos que una vez fueron Pantheons. Tras darle una ligera patada a una de las cabezas sesgadas, miró hacia el techo, mirando a la cámara que había sobre ella y dedicándole una pequeña sonrisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los otros tres Pantheons se detuvieron y parecían observar a la Reploid. En realidad, habían recibido la orden de detenerse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sekhmet ha pasado la primera prueba, señor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El pequeño operador Reploid señaló a la pantalla de su ordenador. Fefnir la miró, fijándose en la Reploid que miraba a la cámara. Sekhmet asentía con decisión a la cámara, sabiendo quién la estaba observando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Al menos no está tan apática como hace unos días”, pensó Fefnir mientras dedicaba una sonrisa socarrona a aquella pantalla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien, que comience la segunda prueba – le dijo Fefnir al operador -. Veamos si esa nena es tan buena como parece.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una puerta se abrió tras Sekhmet. La Reploid se preguntó cuántas de esas “puertas ocultas” habría en la habitación. Pero lejos de buscar respuestas, se fue directa a la puerta, pasando a la siguiente sala.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet miró al suelo cuando descubrió que el duro metal de la anterior habitación había sido sustituido en esta nueva estancia por arena. La habitación era mucho más grande que la anterior y, excepto por la arena, era también un simple espacio cerrado entre paredes grises de metal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En el centro de la estancia estaba esperando el segundo desafío de Sekhmet. Observó al Reploid humanoide, con rostro de chacal y apariencia faraónica, que la miraba sin apenas inmutarse. Sekhmet fue andando lentamente hacia él, mientras una extraña y larga vara surgió de entre la arena. El Reploid chacal no cogió la vara, sino que ésta se puso a girar a su alrededor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tú debes ser Sekhmet… Permíteme que me presente: soy Anubis Necromancess III – Anubis cogió la vara y comenzó a levitar a unos centímetros del suelo mientras seguía hablando -: La Muerte nos rodea… y ha venido a por ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis soltó la vara y ésta comenzó a girar mientras él se elevaba. De pronto, la vara salió disparada hacia Sekhmet. La Reploid se agacho y se deslizó hacia atrás, aun con la dificultad de la arena que la rodeaba, y consiguió esquivar el arma. La vara volvió a las manos de Anubis y el Reploid se impulsó hacia donde estaba Sekhmet, quedando por encima de ella, para, de nuevo, lanzar la vara contra ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet volvió a esquivar la vara. Aprovechando que aquella arma volvía a Anubis, saltó con todas sus fuerzas y rozó a Anubis con la garra. El Reploid chacal se limitó a mirar las pequeñas marcas en su espinilla. Eran simples arañazos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Es eso todo lo que sabes hacer? – la pregunta de Anubis no recibió respuesta -. Esperaba algo más que unos simples arañazos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis voló hacia atrás y alzó sus brazos. Las palabras que ahora salían de la boca de Anubis eran totalmente ininteligibles. No sabía que decía aquel chacal, pero Sekhmet intuía que no era nada bueno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La arena alrededor de Sekhmet comenzó a agitarse. Sekhmet miró hacia abajo y consiguió apartarse al tiempo que dos figuras salían de la arena y trataban de agarrarle. La Reploid se quito de en medio a ambos con un simple golpe, destrozando a ambos atacantes. Sekhmet entonces vio qué eran…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Parecían androides, pero estaban bastante desmejorados, como corroídos por el óxido, presentando también varios destrozos en sus cubiertas que no tenían nada que ver con el golpe que Sekhmet les había asestado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Zombis? – murmuró Sekhmet -. Así que no es sólo cosa de aquellas viejas películas del siglo XX…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis se cruzó de brazos, como satisfecho por el descubrimiento de Sekhmet, pensando que eso no ayudaría en nada a la Reploid. Sekhmet volvió a saltar hacia él, con más fuerza si podía ser. No fue una cuchillada, pero sí un golpe seco con el antebrazo lo que sintió Anubis en el pecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nada más sentir el pecho de Anubis contra el antebrazo de la garra, Sekhmet siguió empujando, pero de repente dejó de sentir la presencia de Anubis. Mientras caía al suelo, la Reploid observaba cómo caía arena hacia el suelo. Y Anubis no estaba en ninguna parte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Se ha convertido en arena… Por si no podía ser más raro”, concluyó la Reploid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet esperaba a que Anubis mostrara la cara, pero sólo había silencio. El chacal se había desvanecido, así sin más, sin dejar rastro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero pronto Anubis tenía que actuar…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Dos grandes pilares de roca amarillenta, adornados con extraños símbolos rojos y rematados en su parte superior por amenazantes púas, surgieron de la arena, una frente a Sekhmet y la otra, tras la Reploid. Los pilares estaban lejos de ella, pero pronto esto dejó de ser así. Ambos pilares comenzaron a desplazarse por la arena, dejando grandes nubes de polvo tras ellas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet trataba de echarse a un lado y a otro, esperando que los pilares no hiciesen otra que seguir hacia delante y chocar entre ellos… pero se equivocaba. Los pilares la estaban siguiendo: si ella se echaba a la derecha, los pilares también; si lo hacía a la izquierda, más de lo mismo. Esto no podía entenderlo, pero otra cosa sí que estaba clara: si no conseguía evitar ambos pilares, éstos acabarían aplastándola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La Reploid sólo vio una forma de evitar tan deshonroso final. Corrió hacia uno de los pilares, asegurándose bien de la distancia que quedaba entre ellos. Saltó hacia el pilar y una vez sus pies se posaron sobre él, Sekhmet se dio la vuelta y se impulsó hacia el otro pilar. Repitió varias veces la operación mientras los pilares estaban a escasísimos metros. Casi al límite, Sekhmet consiguió evadir las púas y dejar que los pilares chocaran y se derrumbaran debido al impacto, convirtiéndose en arena… arena que formó el cuerpo de Anubis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No te preocupes, chiquilla. Todavía tengo más trucos bajo la manga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tres nuevos zombis surgieron de la arena y rodearon a Sekhmet. No pudo hacer nada para evitar que aquellos zombis le agarraran. Podía ver cómo sus desfiguradas caras, con todos aquellos cables expuestos, se iban acercando a ella. Sólo podía pensar que, como los zombis de aquellas películas que recordaban, éstos tratarían de debilitarla y servirles de alimento, por así decirlo. Pero ella no se daba por vencida y alejó a uno de ellos de un empujón, liberándose, para encarar a los dos restantes. En un instante, la garra de Sekhmet había hecho trizas a los zombis. Algo la golpeó y ella se volvió para ver qué había sido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis cogió la vara, que acababa de golpear a Sekhmet, y rió ante ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Todavía sigues decepcionándome, chiquilla. Voy a acabar con esto de una vez por todas…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no respondió y se lanzó al ataque. Anubis creyó que volvería a atacarle con la garra y trató de flotar hacia atrás, pero, en vez de eso, Sekhmet le agarró de la pierna derecha y le obligó a quedarse en el suelo. En cuanto Anubis tocó tierra, pudo fijarse en los ojos de la Reploid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Lo que el Reploid chacal tenía enfrente eran dos grandes antorchas que ardían con furia. Anubis no podía entender por qué los ojos de Sekhmet tenían ese brillo infernal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Qué clase de…?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero Anubis no pudo terminar la frase ya que la Reploid comenzó a atacarle. Anubis no pudo evitar ninguno de los tajos y patadas que le propinaba Sekhmet. La vara de Anubis quedó destrozada y Sekhmet lanzó a Anubis por los aires con un simple puñetazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras caer al suelo, Anubis se levantó, dispuesto a seguir con la lucha. Una puerta se abrió cerca de él en ese momento. Se volvió para observar al guerrero de piel bronceada y armadura magenta, con un gran pistolón acoplado a su brazo derecho, entrando en la sala.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ya te has divertido bastante, Anubis. Ahora me toca a mí… ¡Déjanos solos! – ordenó Fefnir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Anubis asintió y se teleportó lejos de ellos. Fefnir alzó su pistolón de fuego, Sodoma, miró a Sekhmet y sonrió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bueno, bueno, Sekhmet… Has vencido a Anubis, no está mal. Pero… ¿eres lo suficientemente fuerte y valiente como para poder con uno de los Shitennou, nena?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fefnir apuntó y disparó su arma. Sekhemt ni tan siquiera trató de esquivar y la bola de fuego que había salido de Sodoma le dio de lleno. Dando un paso hacia atrás debido al impacto, Sekhmet se preparó para la lucha. Fefnir volvió a sonreír y disparó de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Phantom cree que eres buena… ¡pero sólo eres una novata! – exclamó Fefnir, mientras seguía disparando, comprobando que esta vez Sekhmet sí le esquivaba -. Mira, eso está mejor… Pero aún tienes que mostrarme cuánto has aprendido conmigo. ¡Por ahora sólo me muestras lo que un Pantheon sabría hacer mejor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no respondió, pues estaba más concentrada en el aura que rodeaba a Fefnir. Ella no se movía, pero Fefnir comenzó a correr hacia ella. Agarró a Sekhmet con la mano izquierda y la alzó sobre su cabeza, poniendo a Sodoma bajo el pecho de la Reploid. Era extraño que no forcejeara, pero poco le importó a Fefnir en cuanto apretó el gatillo y se oyó la terrible explosión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Había enviado a Sekhmet volando varios metros hacia arriba. La Reploid cayó al suelo con un estruendo. Y Fefnir le dio la espalda, totalmente decepcionado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡No has aprendido nada, estúpida! – gritó -. ¡Y ahora estás muerta! Hmm… ¿Y así es como finaliza el Proyecto S?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Justo en el momento en que se dirigía a la puerta, Fefnir oyó algo. Se dio la vuelta y comprendió lo que era: Sekhmet se estaba levantando…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Aún estás viva? Nadie sobrevive a ese ataque, así que puedes presumir de ser la primera – Fefnir se rió de su propio chiste y prosiguió -: Bueno, lo achacaré a la suerte… Y si quieres más, ¡yo te daré más!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fefnir disparó dos veces y ambos ataques dieron en el blanco, pero no parecía que ninguno de ellos afectara a Sekhmet. Ella se limitaba a mirar al suelo, ignorando lo que ocurría a su alrededor y, también, ignorando lo que le ocurriera a ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A Fefnir no le gustaba que le ignorara y golpeó el suelo con su puño. Del lugar de impacto surgió una gran ola de energía que se dirigía hacia Sekhmet. La Reploid saltó sobre ella sin esfuerzo alguno y comenzó a moverse tan rápido que Fefnir no podía seguirla… hasta que Sekhmet se detuvo delante de él y ambos se miraron a la cara…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fefnir no comprendía qué estaba pasando. De un momento a otro, los ojos de Sekhmet ardían con un fulgor rojizo que no había visto jamás. Aunque no le intimidara aquel brillo, Fefnir sabía que algo iba mal. Sekhmet gruñó y golpeó a Fefnir con la garra. Fefnir disparó, pero Sekhmet saltó sobre él, cayendo a espaldas de Fefnir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando se volvió para encarar a Sekhmet, Fefnir recibió de lleno el dorso de la garra. Se lanzó sobre ella y la agarró, pero Sekhmet se escurrió y le dio una patada a Fefnir en la cara. Al mismo tiempo, Fefnir había conseguido disparar su arma. Sekhmet cayó al suelo, con una nueva quemadura sobre su armadura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fefnir miró a Sekhmet unos instantes. Ella trataba de levantarse, pero cada vez que lo intentaba, Fefnir le daba una patada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Al suelo! ¡No eres más que una novata!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- La has estado entrenando sólo durante una semana… ¿qué esperabas, imbécil?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De repente, toda la sala se oscureció. Fefnir buscaba el origen de aquella voz masculina, una voz que reconoció al instante. Pero seguía viendo sólo oscuridad, mientras Sekhmet permanecía quieta y atenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Vale, Phantom, ¿y a ti qué mosca te ha picado? – preguntaba Fefnir a la profunda oscuridad -. ¿Es que quieres pelear conmigo? Esta vez, te machacaré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bakayoarou&lt;/span&gt;… Estúpido, no pelearemos hoy – la voz de Phantom volvió a surgir de la oscuridad -. Quieres que ella sea como tú en una sola semana. Aún no conoces la paciencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La luz volvió y Phantom se mostró delante de Fefnir y Sekhmet. La Reploid miró con respesto al ninja y se levantó, aunque al final sólo consiguió quedarse arrodillada. Se quitó la garra del brazo derecho y la dejó frente a Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Maestro Phantom, he fallado – dijo Sekhmet, inclinándose.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom miró a Fefnir. Los dos estuvieron mirándose en silencio durante cerca de dos minutos. Sekhmet, aún arrodillada frente a Phantom, no dijo nada, respetando el silencio de ambos Guardianes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Finalmente, Fefnir se volvió hacia Sekhmet y suspiró.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mira… No has fallado, chica – dijo finalmente Fefnir -. ¡Pero necesitas entrenar aún más! Ahora necesitas que te reparen. Y cuando estés en condiciones, ¡¡de vuelta a la sala de entrenamiento!! ¡¡Entrenaras duramente, debilucha, y luego tendrás más Pantheons tratando de patearte el culo!! ¡¡Y no quiero oír quejas o te derrito con Sodoma!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet no parecía intimidada ante estas palabras. Simplemente se levanto, cogiendo la garra, se inclinó y dejó solos a Phantom y Fefnir. El Reploid ninja aún miraba fijamente a Fefnir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh, ninja, deja de mirarme así!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- A este ritmo vas a matarla – dijo Phantom -. ¿Acaso te puedes imaginar el enfado del Maestro X si la perdemos? Él confía en ella, así que ten cuidado, ¿entiendes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Eh, si ella es una debilucha, no es mi problema, ¿vale? Mira, ¡escucha! Puedo hacer de ella una buena guerrera en tres semanas, pero si quieres la máquina de matar más perfecta, voy a necesitar al menos tres meses para…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tienes sólo tres semanas. Y eso es todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tras interrumpir a Fefnir, Phantom se fue de la habitación. Cuando estaba completamente solo, Fefnir se arrodilló y golpeó con la mano izquierda el suelo. El puñetazo había sido tan fuerte que creó un pequeño temblor alrededor de Fefnir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Estúpido Phantom! Te crees que puedes decirme lo que debo hacer… Y esa estúpida niñata sólo traerá problemas. ¿Por qué confía en ella el Maestro X?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fefnir alzó un poco la vista y empezó a recordar la batalla contra Sekhmet. Y, en concreto, recordó un momento de la misma…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Había algo raro en ella. Sus ojos… ese brillo… ¿qué era?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;---&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Minutos después…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Precisamente te estaba buscando, Phantom – dijo Leviathan con una sonrisa, mientras se acercaba a Phantom -. ¿Qué estabas haciendo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Estaba observando la batalla de Sekhmet contra Fefnir. Ese idiota cree que ella va a estar a su altura en una semana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bueno, ya sabes que Fefnir quiere luchar contra los más fuertes, ésa es su naturaleza – comentó Harpuia, acercándose a los dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Hola, Harpuia! – le saludó Leviathan. Phantom sólo asintió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- El Maestro X vio la batalla – proseguía Harpuia – y está muy impresionado con Sekhmet, aun sabiendo que necesita entrenar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡No puedo esperar al momento en que se ponga bajo nuestras órdenes! – dijo Leviathan, totalmente emocionada -. Espero que no le tengáis miedo, chicos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Oh, por favor, Leviathan, deja de comportarte así – se quejó Harpuia -. Sólo es nueva, y ya está. ¿O no lo crees tú también, Phantom?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Hai… - respondió Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia había notado algo en la voz de Phantom. Parecía que algo le estaba preocupando al ninja. Esto no dejó de sorprenderle a Harpuia y Leviathan sentía lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Te pasa algo, Phantom?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No es nada – contestó Phantom tranquilmanete -. Sólo es que tengo que ver cómo les va a los últimos reclutas de mi unidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Bien… er… bueno, nosotros también nos vamos – Leviathan se acercó a Harpuia y le tiró suavemente del brazo -. ¿Verdad, Harpuia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Huh? – fue todo lo que pudo decir el Guardián esmeralda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom se inclinó como despedida y dejó a Harpuia y Leviathan solos. La Reploid azulada soltó a Harpuia y se cruzó de brazos, viendo cómo Phantom se iba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Nos oculta algo – le dijo a Harpuia -. Nunca le he visto tan preocupado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, pero no nos va a decir nada. Me temo que lo que le preocupa deberemos averiguarlo por nuestra cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Crees que tenga que ver con Sekhmet?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tal vez… - murmuró Harpuia.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112392977595700290?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112392977595700290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112392977595700290&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112392977595700290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112392977595700290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/08/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-3.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 3'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112240709045062726</id><published>2005-07-26T21:44:00.000+02:00</published><updated>2005-11-21T00:05:34.503+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 2</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold; font-family: times new roman;"&gt;Capítulo 2: Maestro Phantom&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Aquel paisaje era una copia exacta de las altas montañas de la Antigua China, un lugar lleno de calma, idóneo para relajarse tras el duro trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así parecía pensar Sekhmet. La Reploid había dejado el bosque de bambú cercano a una pequeña cascada. Se acercó a esta, depositando la gran garra metálica a un lado mientras se arrodillaba con cuidado. Una vez de rodillas, puso las manos sobre sus muslos y cerró los ojos. Y, aunque los Reploids no necesitaban de aire como los humanos, comenzó a respirar profundamente, como si ello le ayudara en su relajación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aunque más que eso, lo que de verdad le ayudaría sería el sonido de la cascada que tenía en frente y el piar de los pájaros que volaban sobre ella. Todo era adecuado, especialmente después de la última sesión de entrenamiento con Phantom. Necesitaba calma… algo que también se le exigía en su preparación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A varios metros de ella, una pequeña figura se fue acercando lentamente, hasta quedarse a bastantes metros de ella. El Reploid con apariencia de mono blanco observaba la escena y sentía la misma paz que Sekhmet. Esa paz que no le permitió saber que había alguien detrás de él hasta el momento en que le dieron un golpe en la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid mono se dio la vuelta para ver quién le había golpeado. Al saber quién había sido, se inclinó ante él y volvió a mirar a Sekhmet, que no parecía haberse percatado de nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- La distracción es una peligrosa debilidad – comentaba Phantom mientras se ponía al lado del otro Reploid -. Y se supone que eres uno de mis mejores guerreros, Hanumachine.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo… lo siento, Phantom-sama - Hanumachine miró a su maestro y volvió a inclinarse -. Pero no podía evitar mirarla. Ha estado aquí durante un mes… ¿Por qué una simple soldado tiene que ser instruida por uno de los grandes Devas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sekhmet no es una simple soldado. ¿O es que no recuerdas su combate con Phoenix Magnion?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Uke?  Magnion es débil, Phantom-sama, no creo que…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom no dejó que Hanumachine terminara su frase. Comenzó a andar hacia Sekhmet, de forma tan silenciosa que nadie pudiese oír dar sus pasos. Incluso Hanumachine simplemente le veía andar, pero no escuchaba ni uno de sus pasos. Casi parecía que se hubiese creado una burbuja de silencio alrededor de Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid ninja se iba acercando lentamente a la pequeña cascada, con su mano derecha sobre la empuñadura de su fiel kodachi. Hanumachine, sorprendido ante lo que hacía su maestro, se limitó a observar la escena, para ver qué pasaría a continuación. Tenía sus sentidos alerta, antes cualquier cosa que pudiera ocurrir, pero su atención se centraba en aquellos dos Reploids…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al poner el pie sobre la roca más cercana a la cascada, Phantom comenzó a acercarse lentamente hacia donde estaba Sekhmet. Se podía sentir lo relajada que aquella Reploid se encontraba. Cualquiera podría decir que su relajación le impedía notar la presencia de Phantom a pocos metros de ella. Ni tan siquiera abrió los ojos cuando Phantom se puso delante de ella, aún sujetando con la mano la empuñadura de la kodachi.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom miró de nuevo a Sekhmet, que seguía sin inmutarse. Bajó un poco la cabeza y cerró los ojos y sentía cómo el agua de la cascada caía sobre él, empapándolo. Notaba como parte de aquella agua caía sobre sus hombros y cómo trataba de escurrirse por dentro de su casco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Volvió a abrir los ojos, para mirar a Sekhmet una vez más antes de que su kodachi saliera de su funda. La espada se estaba dirigiendo rápidamente hacia Sekhmet en un arco letal en apariencia imparable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero casi antes de que Phantom hubiese sacado su espada, Sekhmet ya estaba lista. Cogió la garra que tenía cerca de ella y la empleó para bloquear la kodachi de Phantom. El sonido del choque entre metales rompió con la tranquilidad y el silencio que momentos antes había visto Hanumachine en aquella escena. Toda relajación había terminado. Ahora, Sekhmet y Phantom se miraban a los ojos mientras empujaban sus armas el uno contra la otra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hanumachine no tenía la certeza de qué pasaría a continuación, pero pensaba que aquella muchacha que Phantom había estado entrenando durante cerca de un mes no podría derrotar a su maestro tan fácilmente. El Reploid mono se acercó a la pequeña cascada y subió por las rocas, para así tener una mejor vista del forcejeo. Siguió subiendo hasta llegar a unas rocas por encima de Sekhmet y Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se incorporó, aún empujando su garra contra Phantom y su kodachi. Su intención era hacer que Phantom cayese a la cascada y, con ello, declararse vencedora de aquel pequeño forcejeo entre ambos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom, por supuesto, no estaba dispuesto a dejarse vencer. Seguía empujando su, aparentemente, frágil espada contra el duro metal de la garra que ahora Sekhmet sujetaba con ambas manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Algo extraño notó Phantom en la mirada de Sekhmet. Aquellos ojos rojos habían adquirido un nuevo brillo. Era algo que Phantom no había visto antes. Ese brillo era casi el de la sangre fresca, algo que le hizo preguntarse que pasaba con Sekhmet. Pero recordó sus propias palabras: “la distracción es una peligrosa debilidad”. No iba a dejar que aquel extraño fenómeno le hiciera ceder.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La presión hacía que Phantom se echara un poco hacia atrás. Tenía intención de engañar a Sekhmet, de forma que se confiara y siguiera empujando; así, él se apartaría y Sekhmet caería en la cascada. Pero ella había averiguado sus intenciones. Dio un paso hacia delante, pero la presión no aumentó, de forma que la estrategia de Phantom quedó anulada. La garra aún seguía venciendo al kodachi… Y parecía que Phantom estaba satisfecho de ello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por encima de ellos, Hanumachine los observaba. Estaba muy nervioso, viendo cómo su maestro parecía ceder ante una novata. Había incluso pensado en saltar sobre Sekhmet para ayudar a su maestro, pero sabía que Phantom se habría enfadado y la tomaría con el Reploid mono por su intromisión. Hanumachine sabía lo importante que era para Phantom un duelo mano a mano… eso no quitaba, sin embargo, que le preocupara que su maestro pudiese ser derrotado por una principiante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Muy bien… hemos acabado. Deja de empujar…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero Sekhmet ignoraba las palabras de Phantom y seguía empujando. Al igual que el truco que la habría podido llevar a la cascada de cabeza, Sekhmet también conocía este otro. Se lo había hecho Phantom días antes: obedeció a Phantom y dejó de empujar, momento que aprovechó el Reploid ninja para darle una patada en toda la cara. Era una lección que había aprendido y no pensaba olvidarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom volvió a repetir la orden, pero seguía sin hacer caso. No iba a dejar que Phantom le engañara otra vez. Tras la tercera vez, Phantom vio que realmente había aprendido el secreto del truco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Reploid ninja sonrió y asintió. Lentamente, ambos dejaron de empujar sus respectivas armas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo has hecho bien – dijo Phantom, mientras guardaba la kodachi -. Recuerda que incluso entre los mejores guerreros de Neo Arcadia hay traidores – Phantom iba explicando esto mientras veía, con disimulado asombro, cómo los ojos de Sekhmet volvían a su rojo natural -. Has de confiar en todos y en nadie… No te preocupes si suena contradictorio, algún día entenderás su significado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo haré, maestro Phantom – contestó Sekhmet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Has aprendido mucho, Sekhmet – proseguía el ninja -. Aun habiendo pasado sólo un mes desde que empezaste a entrenar conmigo, tus habilidades y sentidos se han desarrollado a un nivel que muchos otros que he entrenado han tardado incluso años en alcanzar. Me enorgullezco de ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Gracias, maestro Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Mañana empezarás tu entrenamiento con Fefnir. Él piensa que eres una guerrera insignificante. Debes demostrarle que eres digna de defender Neo Arcadia… incluso con tu vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, maestro Phantom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sekhmet se inclinó hacia Phantom en señal de respeto y se fue con su garra de nuevo al bosque de bambú. Hanumachine saltó y se colocó cerca de Phantom, haciendo que el agua de la cascada salpicara en todas direcciones. Sin importarle el agua que le cubría, Phantom miraba el bosque de bambú frente a ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- He de admitir que estaba preocupado, Phantom-sama – trataba de explicarse Hanumachine -. No esperaba algo así. Creí que ella estaba distraída, como me pasó a mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tú estabas distraído, Hanumachine… Ella, sin embargo, estaba concentrada. Pero… ¿qué era ese brillo en sus ojos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Ukeke? ¿Hay algo que le preocupa, Phantom-sama? ¿Algo de ella?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No, nada importante… Creo que quien se va a preocupar de ello es Fefnir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Preocuparse de ‘ello’? ¿De qué habla, Phantom-sama?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Es algo que tú no tienes que saber, Hanumachine – fue la tajante respuesta de Phantom -. Ahora ve con los nuevos reclutas de la Unidad Zan'Ei. Estaré con ellos más tarde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Oh… ¡sí, Phantom-sama!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hanumachine dejó a su maestro solo. Phantom se cruzó de brazos, aún absorto en sus pensamientos y mirando fijamente el bosque de bambú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Ese brillo… esa fuerza… toda esa ira… No lo había mostrado cuando luchó contra Phoenix Magnion… Pero ¿qué era eso en verdad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Minutos más tarde, en el laboratorio de Sergeus Grant…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así que… Fefnir va a entrenarla ahora… - murmuraba Sergeus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom asintió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Fefnir puede ser un idiota, pero es un gran luchador – comentaba Phantom sin apenas variar su apática expresión -. Le enseñará a Sekhmet cómo emplear su fuerza correctamente. Le he enseñado a ser más rápida, más hábil...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Yo le he enseñado que debe lealtad al Maestro X y a la sociedad de Neo Arcadia. Ahora tendrá que aprender el arte de la guerra. Después será entrenada por Leviathan y Harpuia. Cuatro meses de entrenamiento en total… con los Shitennou.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Pero general Phantom… ¿por qué tiene que ser una guerrera? ¿Por qué no…?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Dr Grant… cuando esta guerra termine y no haya Mavericks sobre la faz de la Tierra, ella tendrá su vida como cualquier otro ciudadano. Hasta entonces, la necesitamos… X-sama la necesita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Entiendo… general Phantom – contestó Grant, notándosele cierta molestia ante lo dicho por Phantom -. Tendrá que servir a Neo Arcadia hasta que haya paz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Phantom miró a Sergeus y luego al laboratorio. Ambos estaban solos y éste había sido el momento propicio para mantener aquella conversación. También era el momento de que Phantom hiciera la pregunta que le daba vueltas a su cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Qué oculta Sekhmet?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sergeus alzó la mirada a Phantom pero no respondió. Simplemente suspiró y se dirigió hacia su ordenador. Phantom entendió que el científico no se encontraba en su mejor momento. No estaba dispuesto a complicarle más las cosas, así que decidió reservarse la pregunta para más tarde. Phantom caminó lentamente hacia la puerta. Cuando salió, Sergeus dejó el ordenador y volvió a suspirar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“Los Mavericks desaparecieron hace décadas” pensaba Sergeus. “Y mi querida Sekhmet no merece matar a otros Reploids. Debería tener la vida de cualquier persona normal y corriente. Y nadie debe saber el secreto que esconde Sekhmet. ¡Ni tan siquiera X debe saberlo! Y si lo descubren… sería terrible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Dr Grant se fue a la máquina de café, asegurándose de que Phantom se había ido. Recordó que, aunque el Proyecto S estaba listo, aún tenía más cosas que hacer. El café le mantendría despierto el suficiente tiempo como para avanzar en sus trabajos. El café le ayudaría a no dormirse… pero no a librarse de sus dudas y preocupaciones.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112240709045062726?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112240709045062726/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112240709045062726&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112240709045062726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112240709045062726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/07/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-2.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 2'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112177186874707983</id><published>2005-07-19T13:17:00.000+02:00</published><updated>2007-06-03T20:52:13.508+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 1</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bien, ahí vamos con la historia en sí... No os preocupéis si algo os suena extraño, no dudéis en preguntarme para resolver vuestras dudas. ;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;u style="font-weight: bold; font-family: times new roman;"&gt;Capítulo 1: El nacimiento&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El joven científico se acercó a la máquina de café mientras trataba de ordenarse un poco su descuidado pelo rubio. Mientras esperaba a que el café se preparara, pensó en lo que había estado haciendo durante estos tres últimos días. Todo había sido trabajo y más trabajo, sin una sola noche de sueño, sólo comiendo ramen y bebiendo agua y café. Estaba ya cansado de estar trabajando día y noche sin parar. Si seguía así, su cuerpo ya no podría resistirlo más. Sin embargo, tenía una reputación que mantener y debía seguir con el trabajo duro.&lt;br /&gt;En cuanto el café estaba listo, cogió el vaso, dio un pequeño sorbo y fue de vuelta al laboratorio para continuar con el proyecto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;La puerta del laboratorio se abrió y el joven científico entró, dejando que la puerta se cerrara tras él. Se lo conocía palmo a palmo. Aquel laboratorio había estado antes al cargo de su padre, pero ahora era él su encargado, el jefe de aquellos científicos que estaban trabajando duramente en este proyecto. Miró a su alrededor, sin perder ni un solo detalle. Todos los ordenadores y sistemas electrónicos parecían funcionar a la perfección. Eso era gracias a los compañeros de trabajo que estaban bajo sus órdenes en ese instante.&lt;br /&gt;Todos sus compañeros eran Reploids, o mejor dicho, "Reploids puros". Ése era el calificativo que se daba a todos aquellos Reploids libres de cualquier sospecha de rebelión. Miró su café unos segundos pensando en aquello. Llevaba días pensando en ello, antes incluso de ponerse con estre proyecto.&lt;br /&gt;Mientras los científicos Reploids seguían comprobando los sistemas antes de continuar con su trabajo, el joven se acercó a la silla que estaba situada casi en medio del laboratorio, frente a una consola conectada a múltiples terminales y con varias pantallas. Todas estaban encendidas y mostraban mensajes de "listo" en letras verdes. Se reclinó sobre la silla, viendo lo que había justo delante de aquella consola y los terminales. Allí se encontraba el fruto de tres días de duro trabajo sin un solo momento de descanso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergeus respiró profundamente cuando observó la cápsula. Dentro de ella, sumergida en un extraño fluido verde, se encontraba una mujer de extraña belleza, una belleza antinatural. Parecía dormida en aquella cápsula y sólo estaba vestida con un traje ajustado de color marrón claro. Su larga cabellera castaña se mecía suavemente dentro del líquido. El único rasgo más significativo de esta bella durmiente eran las marcas atigradas en su cara, dos en cada mejilla.&lt;br /&gt;Los distintos cables que se conectaban a la cápsula tenían un único destino: aquella mujer. Sergeus dio un sorbo más a su café, pensando en la información que había ido pasando a través de aquellos cables, haciendo que poco a poco aquel proyecto que parecía escapárseles de las manos fuese cada vez más real.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;El joven tecleó la contraseña en su consola. Los monitores sobre ésta se encendieron simultáneamente. El monitor central mostró lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;NOMBRE: Unidad SEK-000&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ALIAS: Sekhmet, la Leona Furiosa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;PROGRESO: 79 %&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando el café sobre un posavasos de la consola, Sergeus se levantó y miró a todos los presentes que, casi a la vez, habían terminado las últimas comprobaciones y lo observaban expectantes.&lt;br /&gt;- Bien, chicos... ¡hemos de trabajar duro! - dijo finalmente el joven científico -. Ahora viene lo más complicado, así que quiero que todos deis lo mejor de vosotros mismos, ¿entendido?&lt;br /&gt;Muchos asintieron, otros simplemente decían "Entendido, Dr Grant", pero todos se pusieron de inmediato manos a la obra.&lt;br /&gt;Sergeus Grant, jefe del Proyecto S, estaba también listo. Se sentó en la silla en la que, años atrás, se había sentado su padre, ahora retirado, y comenzó a comprobar todo el progreso que se había realizado en las últimas veinticuatro horas.&lt;br /&gt;Mientras seguía con la comprobación, las puertas del laboratorio volvieron a abrirse&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;. Unos Reploids entraron y dejaron cerca del doctor Grant un extraño cofre. Sergeus se giró un poco sobre su silla para observarlo con más detalle, si bien el cofre era totalmente liso, negro azabache y parecía que no tenía apertura alguna. Pero sí que había forma de abrir ese cofre y Sergeus ya sabía lo que contenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No sé por qué quieren hacer algo así", pensaba mientras acariciaba el cofre, para luego retirar bruscamente la mano."Se suponía que vivíamos en una época de paz. Y esto sólo hará que las cosas empeoren con todo el tema de estas persecuciones. ¿Por qué querrían...?"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Pero sus pensamientos fueron interrumpidos ante la llegada de una nueva persona. Tan pronto como aquellos Reploids de reparto se fueron, una mujer entró en el laboratorio, acercándose a donde estaba Sergeus.&lt;br /&gt;La mujer iba vestida con un traje de batalla Reploid azul y blanco, ajustado a su cuerpo. En conjunto con ello tenía un casco de las mismas tonalidades, con dos largas colas metálicas saliendo por la parte de atrás y cayendo como su fueran dos coletas sobre su espalda.&lt;br /&gt;Sus movimientos eran gráciles, y sus ojos, azules y profundos como las aguas del mar, recorrían todo el laboratorio, prestando atención a cualquier detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer observó la cápsula antes de colocarse justo al lado de Sergeus. Él, lentamente, se fue levantando, y miró a la mujer. Inclinó un poco la cabeza, tanto en muestra de respeto como para poder mirar a los ojos a la recién llegada, pues era bastante más baja que él.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Cómo va el proyecto, Dr Grant? - preguntó la mujer con una voz suave.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Estamos haciendo progresos, mi señora - contestó Sergeus -. Hay que tener en cuenta que ésta no es una Reploid corriente, así que sabrá que necesitaremos más tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Debe terminarlo lo antes posible. El Maestro X quiere resultados, y lo sabe muy bien. Si dejamos que el tiempo pase, la Resistencia se podría convertir en un serio problema y hay que demostrarle al mundo que Neo Arcadia no teme a un puñado de Irregulares -, y mostró una sonrisa muy confiada a Sergeus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí... mi señora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ahora prosiga con su trabajo... Volveré en seis horas junto a los demás. Seis horas es más de lo que se merece. Le estoy dando tiempo suficiente para que muestre algo interesante - se volvió hacia la puerta y miró con desprecio a la cápsula -. No sólo... eso..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí... mi señora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;La mujer se fue sin decir nada más. La puerta se cerraron tras ella y Sergeus suspiró, aliviado. Uno de los científicos Reploids se acercó a él y miró durante varios segundos la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Es hermosa, ¿verdad? - preguntó el Reploid&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, pero muy impaciente, igual que los demás Shitennou... Hace cuatro horas, ella y Harpuia vinieron para ver cómo iba todo... ¡Y por eso quiero terminar ya! Tantas visitas indeseadas, tanto trabajo... necesito un descanso de verdad, nada de cinco minutos para el café. ¡Necesito dormir!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Tiene razón, Dr Grant... Creo que podríamos terminarlo en cuatro horas. Y así podrá dormir todo lo que quiera. A veces olvidamos que es usted un humano...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- No te preocupes. Y... ¿has dicho cuatro horas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sí, Dr Grant.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Hmm... No es tan fácil, amigo mío - el doctor Grant miró de nuevo a la consola, se sentó y continuó tecleando -. Incluso seis horas no son suficientes, pero... - se detuvo y miró a la pantalla, señalando una serie de cifras y letras -. Bien, las rutinas de combate son la parte más sencilla, pero tendremos problemas con el traje y con las sinapsis neuro-virtuales. Esto último, lo de las sinapsis, es lo más importante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Cómo de importante?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Es la base de todo. Si no nos sale bien, en el mejor de los casos tendríamos simplemente una ciudadana Repliroid de segunda - luego miró a su compañero -. No podemos fallar... No querrás que la señorita Leviathan se enfade, ¿verdad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;El Reploid miró al cofre cerca de Sergeus y luego al líder del grupo. Entendiendo las palabras de Sergeus, asintió, miró a su reloj y luego a la cápsula conteniendo a aquella extraña mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Er... sí... mejor será que vuelva a mi asiento, Dr Grant. Tenemos mucho que hacer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Seis horas más tarde&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Aún no puedo creer que ese científico humano sea el máximo responsable del Proyecto S... - comentaba el Reploid de apariencia joven, vestido con armadura color verde esmeralda con un casco con unos destacables alerones a cada lado, a su compañera, la mujer que había ido a ver al Dr Grant horas antes -. ¿Sabes lo que quiero decir, Leviathan?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Los mejores científicos Reploids están ocupados con sus propios proyectos, Harpuia - respondió Leviatahan tras oír a su compañero -. Y este hombre es tal vez el mejor científico humano de Neo Arcadia. Hemos de confiar en él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Lo sé perfectamente, pero también sé que los humanos necesitan descansar. A este ritmo, ese hombre se va a morir del cansancio. Claro que... lo hace por el Maestro X, así que...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Sabía que lo entenderías, guapo. Bien, esperemos entonces a Phantom y al bestia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿El bestia? - se preguntó Harpuia, pero tan pronto como se formuló la pregunta ya se imaginaba a qué se refería Leviathan -. Ah, bueno... esperamos a Phantom y Fefnir pues.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos más tarde, a ellos dos se unieron Phantom y Fefnir.&lt;br /&gt;Phantom, un Reploid delgado y de estatura media, iba vestido de azul oscuro, casi negro, y blanco, pero los colores oscuros predominaban en su indumentaria. Una larga tela rojiza estaba atada alrededor de su cuello y se movía lentamente cuando Phantom caminaba. Su rostro estaba oculto bajo su casco y el antifaz de éste, sólo dejando sus oscuros ojos y su boca visibles. Una kodachi se encontraba a su espalda y Phantom a veces la acariciaba mientras andaba.&lt;br /&gt;Fefnir, por su parte, era mucho más alto y corpulento que Phantom. Vestido con una armadura magenta, en esta ocasión no llevaba su gran pistolón, generalmente acoplado a su brazo derecho. No le hacía falta en ese momento, pues sabía que no iba a haber acción, como el querría. De todas formas, su fuerza física era, de por sí, sorprendente y suficiente para lo que hiciera falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Phantom se detuvo cerca de Harpuia y miró a Fefnir. Luego se fijó en Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Así que... ¿cómo va el proyecto? - preguntó Phantom, con una voz que no expresaba sentimiento alguno -. ¿Hay progresos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- El Dr Grant está haciendo un gran trabajo, pero dudo que termine a tiempo - fue la respuesta de Leviathan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- X-sama no se alegrará entonces... - Phantom miró con detenimiento a los demás -. Creo que no tenemos más que hablar, así que...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Eh, eh, espera! - interrumpió Fefnir -. Hay algo que no entiendo... A ver, ¿por qué el Maestro X querría un estúpido proyecto como éste? Quiero decir... nosotros cuatro, los Shitennou, somos más que suficientes para machacar a esas ratas rebeldes, ¿no? ¡No necesitamos ayuda de ningún proyecto!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Es que tienes miedo del nuevo proyecto, musculitos? - preguntó Leviathan a Fefnir con sorna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡Leviathan, calladita! ¿Es que quieres que te dé una buena patada en el culo, imbécil?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Insultando y tratando de dañar a una dama? - Leviathan rió y miró de nuevo a Fefnir -. Hay que ver lo divertido que eres... musculitos.&lt;br /&gt;- ¡Te la has ganado...!&lt;br /&gt;- ¡Vosotros dos, parad ya! - les ordenó Harpuia, acercándose a ambos -. Bien, creo que hemos de mirar ese Proyecto S, esté o no terminado.&lt;br /&gt;Fefnir frunció el entrecejo, pero no tuvo más remedio que aceptar.&lt;br /&gt;- Vaaaleee... Está bien, iremos a ver la S-cosa esa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;Los Shitennou, los Devas... ellos eran los cuatro Guardianes de X, generales de los ejércitos de Neo Arcadia. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aunque en el pasado sólo tuvieron como función purificar la Tierra, víctima de grandes desastres que la hacían casi inhabitable, su función actual era simplemente dedicarse a todo lo relacionado con detener los avances de la Resistencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Harpuia era el general de las Fuerzas Aéreas, Fefnir el de las Fuerzas de Tierra, Leviathan de las Fuerzas Marítimas y, finalmente, Phantom era el líder de la división de ninjas conocida como Unidad Zan'Ei o Shinobi, heredera directa de la Unidad Cero de los Maverick Hunters. Eran respetados y temidos por cualquiera que les conociera, incluidos los rebeldes. Pues si había algo que temieran, más que las marabuntas de androides Pantheon, eran los Devas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaban hacia el laboratorio, los humanos y Reploids que los observaban mostraban esa mezcla de respeto y miedo hacia ellos. Los cuatro entraron en el laboratorio, con Harpuia al frente de todos. Miraron a su alrededor, con todos los científicos de pie, mostrando sus respetos hacia los Guardianes. Sólo había una persona que no se había levantado aún.&lt;br /&gt;Harpuia se acercó a Sergeus Grant. El humano tecleó las últimas palabras y se alejó un poco de la consola. Se levantó y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;miró a Harpuia con sus ojos, cansados de tanto trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Señor... el Proyecto S... ¡está listo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se hizo a un lado, para dejar que los Shitennou miraran la cápsula, ahora vacía. La mujer que estaba contenida en ella se encontraba ahora fuera, silenciosa y con sus ojos, uno de ellos oculto bajo su pelo, mirándoles, sin moverse, carentes de vida alguna. Lentamente, aquella mujer se colocó una enorme garra oscura sobre el brazo derecho. Todo en silencio, y sin saludar siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto como estaba lista, se acercó con paso ligero a Sergeus y a los Guardianes. Con la mano izquierda, hizo un saludo militar a los Shitennou.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- Ésta es Sekhmet - dijo Sergeus con una gran sonrisa.&lt;br /&gt;Sekhmet simplemente asintió. Parecía casi una marioneta, silenciosa y carente de personalidad o de algo que pudiera llamarse alma. Harpuia la observó antes de mirar al Dr Grant. Con una sonrisa, miró a los demás Shitennou, que se acercaron a la nueva Reploid&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¡¿Y ésta es el "gran" Proyecto S?! - Fefnir se rió delante de Sekhmet -. Pero si no tiene nada de grande. Un par de Pantheons le darían una buena paliza.&lt;br /&gt;- Eso sólo demuestra que no sabes nada del proyecto - contestó tajante Phantom. El Reploid ninja miró a Sergeus -. Espero ver su potencial en breve. Y como acordamos, Dr Grant, me encargaré de su entrenamiento.&lt;br /&gt;El Dr Grant asintió. El Reploid ninja miró a Sekhmet.&lt;br /&gt;- ¿Estás lista?&lt;br /&gt;Todavía sin pronunciar palabra, Sekhmet levantó su brazo derecho, cubierto por la enorme garra, como señal de que estaba preparada.&lt;br /&gt;Alejándose con Sekhmet, los Shitennou abandonaron el laboratorio y, poco a poco, igualmente hicieron los científicos Reploids. Sólo Sergeus se quedó solo. Se sentó de nuevo y sacó su ordenador portátil. Estuvo trabajando con él durante unos momentos, luego apagó el ordenador y se fue del laboratorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ella no merece ser una soldado, no es una máquina sin corazón. Aún le queda mucho por aprender, pero espero que, a medida que madure, pueda elegir su propio camino en la vida y ser feliz. Nadie necesita violencia para sobrevivir en este mundo."&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112177186874707983?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112177186874707983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112177186874707983&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112177186874707983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112177186874707983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/07/la-leona-furiosa-el-comienzo-captulo-1.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, capítulo 1'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112125805918990255</id><published>2005-07-13T14:35:00.000+02:00</published><updated>2006-03-23T19:10:43.146+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa parte 1'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>"La Leona Furiosa: El comienzo", prólogo</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nota: Ésta es una historia de ficción no oficial y creada por un fan. Los personajes originales de Rockman/Megaman Zero son © Capcom. Sólo los fancharacters son míos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;u  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Prólogo: ¿Paz?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Tras el fin de las Guerras Maverick, todos pensaron que la paz era algo real, la gente creía que humanos y Reploids no tendrían que preocuparse nunca más de ningún peligro ni de ningún Maverick. Pero qué equivocados estaban y están...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Los ciudadanos humanos de Neo Arcadia no lo ven, al igual que yo en mi tiempo tampoco me di cuenta de ello, pero muchos Reploids inocentes son "retirados" por alguna extraña razón. La gente sólo sabe que esos Reploids cautivos son considerados Mavericks, pero ¿hay pruebas de ello? ¿Qué pasaría si no hubiese pruebas y todos esos Reploids no fuesen Irregulares, que no eran culpables de los delitos que se les imputaban?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Tengo mis dudas; he oído que la auténtica razón de esta nueva "guerra" es el control de las fuentes de energía, escasas en los tiempos que vivimos, como también indican esos rumores. Y si de verdad es ésa la razón... esta lucha nunca acabará, a menos que, tal vez, alguien consiga crear una energía alternativa. Tal vez, entonces, toda esta violencia sin sentido termine.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, estuve pensando en que tal vez la pacífica sociedad neoarcadiana no sea más que una quimera, un sueño... un sueño del que no se puede despertar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Tal vez esté empezando a ver cómo es el mundo real... Tal vez me esté convirtiendo como esa joven muchacha, Ciel, que pasó a convertirse en una rebelde. Suena extraño... una humana que defiende a unos supuestos Mavericks... Nadie lo habría imaginado, seguramente, aunque sigo sin creer que sean realmente Mavericks.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Sé que estos pensamientos míos no les agradarían a mis superiores, pero ¿qué pasaría si ser un rebelde es mejor que vivir en la falsa realidad que ofrecía Neo Arcadia? Si yo pudiera elegir mi destino en la vida... Pero no puedo. Los ciudadanos de Neo Arcadia no pueden elegir cómo llevar sus vidas. Están tan acostumbrados a las comodidades de esta utopía que no se preocupan por el mundo que les rodea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; Y ahora tengo un nuevo proyecto. El Maestro X está interesado en crear una nueva arma. ¿Por qué? La paz no se puede defender usando la violencia. Pero no puedo decir nada, sólo pretender que lo que hago es por el bien del mundo, aunque sea una gran mentira.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; No puedo hacer nada. Debo permanecer callado mientras más y más Reploids tratan de huir de su fatal destino. ¿Cuánto ha de durar esta pesadilla para los Reploids? ¿Por qué no pueden llevar una vida normal, como nosotros los humanos? ¿Por qué han de sufrir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;    Espero que algún día, la paz verdadera llegue. Aunque yo no vea nunca ese momento, creo... que la paz es posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Del diario del Dr Sergeus Grant&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112125805918990255?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112125805918990255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112125805918990255&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112125805918990255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112125805918990255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/07/la-leona-furiosa-el-comienzo-prlogo.html' title='&quot;La Leona Furiosa: El comienzo&quot;, prólogo'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112125693267789191</id><published>2005-07-13T14:15:00.000+02:00</published><updated>2005-08-15T01:10:32.450+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leona Furiosa'/><title type='text'>La Leona Furiosa: "Introducción histórica"</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno, finalmente me pondré con la versión en español de "La Leona Furiosa". Y sabiendo que muchos de por aquí no saben la historia de las sagas de Megaman (más que nada, porque no son muchos los que se fijan en las historias de estos videojuegos), aquí va un resumen, bastante extenso, que narra los hechos hasta un poco antes de lo que sería el comienzo de la saga Zero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ahí vamos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:times new roman;" &gt;Saga clásica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Año 20XX. El doctor Thomas Xavier Light, experto en robótica, crea varios robots para ayudar a la humanidad y también crea dos robots asistentes con forma humana, Rock y Roll. Un antiguo compañero y ayudante de Light, el científico loco Albert W. Wily, roba seis robots creados por Light y los reprograma para utilizarlos en sus planes de conquista mundial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Uno de los asistentes de Light, Rock, decide ponerse en marcha para detener los planes de Wily. Ligh accede a convertirlo en un robot luchador, y Rock se convierte así en Rockman / Megaman.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante varios años, Megaman detuvo los planes del Dr Wily, también en parte ayudado por lo que sería su "hermano mayor", Blues / Protoman, creado por Light bastante antes que Rock. En las luchas también tuvo que enfrentarse a los robots creados por el Dr Cossack, un científico ruso que estaba siendo utilizado por Wily mientras mantenía como rehén a su hija Kalinka.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando parecía que el Dr Wily pasaría el resto de sus días en la cárcel, fue liberado por varios de sus robots y mandó a Forte / Bass, su última creación, para engañar a Megaman y después tratar de eliminarlo. Pero Wily volvió a fracasar y él y Bass debieron huir por el momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Más tarde, Megaman se encontró con Duo, un robot del espacio exterior que buscaba una energía oscura para eliminarla. Wily resultaba tener esa energía, pero de nuevo fue derrotado y Duo pudo cumplir su misión gracias a Megaman.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante tantas batallas, Light construiría un nuevo tipo de robot, capaz de tener su propia personalidad sin que ésta estuviese programada de antemano. Había nacido así Megaman X, pero quedó confinado en una cápsula para hacerle pruebas antes de que estuviese listo. Pero Wily, entre derrota y derrota, tenía un as bajo la manga también...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:times new roman;" &gt;Saga X&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Año 21XX. Sin saberse que ocurrió en los años finales del siglo XXI, parece que todo rastro de Megaman y compañía ha desaparecido. En unas excavaciones en las ruinas del laboratorio de Light, el Dr Cain encuentra la cápsula con X en su interior. Tras estudiar los planos de Light en las ruinas, consigue la información necesaria para comenzar la creación de un nuevo tipo de robot, basándose en X, que pudiera convivir con los humanos. Con ello, Cain había creado a los Repliroids o Reploids.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La convivencia con los humanos era satisfactoria, pero algunos Reploids se rebelaron contra la sociedad humana. Estos Reploids se pasaron a llamar Irregulares o Mavericks y eran combatidos por un cuerpo especial llamado Maverick Hunters. X pertenecía a este grupo, aunque él no se consideraba a sí mismo un luchador (la verdad es que X es más de mentalidad pacifista).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ayudado por el misterioso espadachín Zero, hizo frente por primera vez a Sigma, líder de los Mavericks, si bien Zero cayó en combate. Más tarde, X tendría que luchar contra los X Hunters, un grupo de robots creados para luchar contra él, y recuperar el cuerpo de Zero para poder revivirlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con Zero de nuevo a su lado y Sigma otra vez creando problemas, ambos Hunters lucharon contra el Dr Doppler, que se había aliado con Sigma, si bien en el último momento trató de redimirse, sacrificándose para destruir a Sigma. Aunque no sirvió de nada...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="postbody"  style="font-family:times new roman;"&gt;Sabiendo que las relaciones del Gobierno humano con la Repliforce, un grupo de Reploids que colaboraba con los Maverick Hunters, no eran en absoluto buenas, Sigma trató de convencer al General de Repliforce para rebelarse contra los humanos, pero este plan falló. Eso no le detuvo y consiguió llevarse al bando Maverick al Hunter Magmar Dragoon. Sigma le prometió a Dragoon la pelea de su vida contra X (para Dragoon, luchar contra X era su razón de ser). También utilizó a Double, un Reploid de combate camuflado como un rechoncho asistente de mando, para destruir a los Maverick Hunters desde dentro.&lt;br /&gt;Nadie sospechó de la conversión de Dragoon y éste aprovechó la confusión creada en primer lugar por Sigma para secuestrar a Iris, la hermana del Coronel de Repliforce y también novia de Zero, y llevársela a la ciudad de Sky Lagoon. X, Zero y Coronel llegaron y Iris fue salvada, pero Sky Lagoon quedó destruida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se culpó a Repliforce de ello y se les tachó de Mavericks. Ante tal ofensa, la Repliforce decidió abandonar a la humanidad, no luchar contra ella, y tratar de comenzar su propia conquista espacial.&lt;br /&gt;Las cosas iban muy bien para Sigma: tras haber eliminado a varios oficiales de Repliforce, Zero mató a Coronel, lo que hizo que Iris se volviera loca. Ahí fue cuando Iris tuvo que luchar contra Zero, pero el Reploid rojo no tuvo más remedio que acabar con ella (lo cual lo traumatizó y le hizo replantearse su modo de vida y su lucha donde ningún muerto merecía su atención).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, X fue a detener al grueso Repliforce, una vez consiguió eliminar a los infiltrados de Sigma, Dragoon y Double. X llegó a una estación de combate, lugar al que había decidido ir la Repliforce para surcar el espacio y crear su civilización en algún otro planeta. X tuvo que luchar contra General y derrotarle, para luego vérselas, una vez más, con Sigma. Final obvio: la estación de combate fue destruida, Repliforce desapareció y Sigma juraba venganza una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo hubo una terrible batalla contra Repliforce. Zero también experimentó su propia batalla interna, donde se reveló, que Zero había sido la última creación del Dr Wily antes de su muerte y que él mismo era el origen de los Mavericks debido a un virus que había estado en su cuerpo, el virus Zero, y que una vez pasó a Sigma mutó en el virus Sigma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tiempo después, varias colonias orbitales empezaron a crearse alrededor de la Tierra y una de ellas, Eurasia, era la más grande de todas. Pero esta relativa paz se vio afectada por un inesperado ataque a Eurasia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En la Tierra, durante las investigaciones que arrojaran luz sobre este grave asunto, X y Zero se enfrentaron a Sigma, quien era el responsable de dirigir el ataque. Pero la explosión del líder de los Maverick hizo que su temido virus Sigma se esparciera por todo el mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero por si eso fuera poco, Eurasia comenzaba a caer sobre la Tierra, amenazando con destruirla. Se decidió emplear el rayo Enigma para destruir Eurasia antes de la catástrofe. X y Zero necesitaron buscar las piezas para que el rayo funcionase en menos de 16 horas. Consiguieron las piezas, pero el rayo Enigma no detuvo a Eurasia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Quedaba una solución: mandar una lanzadera suicida para destruir la estación. Zero sería el encargado de pilotar la lanzadera... pero aquello tampoco sirvió. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Zero había desaparecido, Eurasia colisionó con la Tierra y, si bien no la destruyó, la contaminación obligó a los supervivientes humanos a exiliarse a varias bases subterráneas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; X tuvo que enfrentarse a Sigma mientras trataba no sólo de evitar la infección por el virus Sigma, sino también por su origen: el virus Zero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aunque X derrotase a Sigma, gracias en parte a una aparición en el último momento de Zero, el líder Maverick dejó heridos de muerte a X y Zero... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pasó el tiempo y X fue reparado. Sin saber qué pasó con Zero, pronto se enteró de la aparición de unos extraños parásitos conocidos como Pesadillas. Algunos incluso dijeron que Zero les estaba ayudando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;X descubrió que todo era un nuevo plan de Sigma, aunque esta vez el cerebro tras estas operaciones era Gate, un científico que se había pasado al bando Maverick y que era el responsable de la vuelta de Sigma. X y Zero, que de nuevo volvía con los Hunters, lucharon, una vez más, contra Sigma y los suyos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las batallas continuaron, y esta vez X y Zero contaron con la ayuda de Axl, un Reploid capaz de convertirse en otros utilizando sus códigos de programación, similares al ADN humano (de hecho, para los Reploids también se le llama ADN). La colaboración de Axl es bastante agradecida, sobre todo en la lucha contra Lumine, un Reploid de última generación que defendía la evolución de los Reploids casi como un paso más cercano hacia Sigma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En la última Guerra Maverick, se crearon los llamados Ciber-elfos, unos programas con forma de hadas que consiguieron purgar al mundo de los virus Sigma y Zero (o eso se dice), sobre todo gracias a la llamada Elfa Madre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero el Dr Weil robó la Elfa Madre y la convirtió en la Elfa Oscura. Utilizando a ésta y a su creación, el Reploid Omega, trató de apoderarse de la mente de todos los Reploids. Pero los Hunters volvieron a oponérsele y fue X, tras la inesperada retirada de Zero, quien consiguió derrotarles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Weil fue exiliado y Omega fue encerrado en una cápsula y enviado al espacio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se creó la ciudad-estado de Neo Arcadia en la zona de Tokyo (es de suponer que existen muchas más ciudades-estado en el mundo), se prosiguió con la limpieza de la Tierra gracias a la colaboración de los Shitennou, Reploids basados en el ADN de X, y finalmente, tras décadas tratando de detener a la Elfa Oscura, X consiguió contener su poder.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero la desaparición de X no podía ser notada por los humanos y Reploids que vivían en paz en Neo Arcadia. Una joven muchacha llamada Ciel creó una copia de X, pero ésta salió defectuosa y comenzó a dirigir Neo Arcadia con mano dura. Extrañamente, muchos Reploids comenzaron a ser perseguidos, considerados Mavericks... Y nadie sabía que aquel X que les dirigía era una copia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Resistencia Reploid, dirigida por Ciel (que, curiosamente, es humana), trataba de buscar la forma de detener esta locura y traer de vuelta la paz...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y es en este marco donde comienzan la saga Zero y "La Leona Furiosa".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112125693267789191?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112125693267789191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112125693267789191&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112125693267789191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112125693267789191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/07/la-leona-furiosa-introduccin-histrica.html' title='La Leona Furiosa: &quot;Introducción histórica&quot;'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-112013618244224951</id><published>2005-06-30T14:55:00.000+02:00</published><updated>2005-07-05T23:36:28.763+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros relatos'/><title type='text'>Inspiración</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Cuántas veces había tachado aquel papel? Si seguía así, en vez de palabras, habría llenado esa hoja con líneas y líneas, no dejando ver las letras que habían sido tachadas continuamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No le salía nada. Trataba de escribir algo, no sabía ni tan siquiera de qué trataría. Simplemente necesitaba escribir. Para él, desde pequeño, la literatura era una simple evasión, le permitía viajar sin moverse a otros lugares e incluso a otras épocas. No sólo era lo que leía, sino también lo escribía. Poco le importaba el tema del que trataban los relatos que leyera o escribiera: tan pronto tenía una historia de amor en un instituto como hacía que su protagonista surcara el Universo en una fantástica nave espacial en un futuro lejano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero en aquella ocasión, no era capaz de escribir nada que le convenciera. Había vuelto a tachar una frase que quedó totalmente ilegible bajo la tinta. Seguía sin encontrar lo que quería... y eso que no buscaba nada en concreto, simplemente quería que le saliera una historia que le gustara. Buscaba esa inspiración que parecía huir de él, que no quería darle la historia que le agradara. En esto era un poco egoísta, pero la verdad es que se justificaba a sí mismo siempre diciendo que no podía hacer algo que no le dejase satisfecho. Ya después podría enseñarla a otras personas, como había hecho con las anteriores historias que habría escrito, y saber qué opinaban.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A la gente le gustaba lo que escribía, que era, precisamente, lo que pasaba sus "autocontroles de calidad". Era verdad que más de uno le reprochaba su narración simple, pero les gustaba el sentimiento que ponía en sus relatos. Además, aquellos críticos siempre trataban de ayudarle con su forma de narrar historias. Y bien le habían ayudado en ello. Especialmente una persona en particular...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero en ese momento se encontraba bloqueado. Trataba de sacar algo, pero no conseguía más que añadir un nuevo tachón. Finalmente, tras casi una hora sin saber qué escribir, se levantó de su silla, cogió las llaves y decidió salir de su apartamento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Caminaba lentamente por su barrio, el epítome de la tranquilidad para él. No pensaba buscar la inspiración aquí, simplemente necesitaba despejarse, que su mente se liberara para que, cuando volviera a casa, ésta se pusiera de nuevo en busca de la tan ansiada inspiración. El seguía andando y andando, sin darse cuenta de que había llegado al pequeño parque cercano al barrio que lo vio nacer y crecer. El sonido de los patos del estanque le hizo volver a la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sí, efectivamente, había llegado al parque que había visitado desde su infancia. El aspecto caduco de los árboles aún se conservaba en primavera, lo que le daba un toque muy triste. Y mucha gente evitaba el parque por eso, precisamente, no podían con la tristeza que, para ellos, emanaba. Pero él solía visitarlo, a veces inconscientemente, como había hecho en aquella ocasión. Había estado allí de niño, cuando aquel parque aún conservaba algo de vida que no fueran los patos del estanque, y luego seguía visitándolo en busca de paz. Aunque él seguía pensando que, bajo este aspecto, el parque conservaba su vitalidad, de alguna forma adormecida durante todos estos años. No sabía si alguna vez volvería a despertar, pero no perdía la esperanza y deseaba que algún día recuperara su color y se llenara, como en los viejos tiempos, de niños alegres que corrieran y jugaran y de personas mayores que pasearan con calma por aquel lugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se acercó a la barandilla que separaba el resto del parque del estanque de los patos. Él los miraba tranquilamente. Aquella familia de aves había ido creciendo y menguando con el paso del tiempo, pero todas aquellas generaciones tenían algo que parecía transmitirse de padres a hijos. Y eso debía ser la tranquilidad con la que nadaban en el estanque, una tranquilidad que parecía contagiosa, pues él también se sentía más relajado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Comenzó a pensar si, como otras veces que había llegado sin pensarlo al parque y había acabado mirando a los patos, fue su propio subsconciente el que le había llevado hasta allí, esperando encontrar la calma que, más tarde, le ayudaría a inspirarse y escribir. Y de nuevo había obtenido la misma respuesta a esta pregunta...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A su mente le vino el recuerdo de una tarde de verano. Había estado mirando el mismo estanque, con sus patos nadando de un lado para otro, sin apenas molestarse entre ellos y sólo revolviéndose un poco cuando alguien les tiraba unos trozos de pan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Recordaba que aquella tarde estuvo con su mejor amiga, antes de que decidiera irse a estudiar al extranjero. La recordaba muy bien: sus ojos marrones y curiosos tras aquellas simples gafas, su pelo largo y suelto de color castaño que descansaba tranquilamente sobre sus hombros y su espalda, las ropas holgadas y de tonos oscuros y la gracilidad de sus movimientos, todo ello lo veía como si hubiese vuelto atrás en el tiempo para revivir aquel momento. Realmente lo estaba reviviendo, aunque fuese en su mente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aquella chica había sido no sólo su mejor amiga, sino también su mejor maestra en las artes literarias. Él no dejaba de admirar sus relatos, incluso los que veía en Internet. Ella había creado su propia página donde publicaba sus relatos y aun estando a cientos de kilómetros de su hogar, ella seguía impresionando a propios y extraños con aquellas narraciones tan exquisitas, tan llenas de significado y que mantenían su frescura aun cuando pasaran meses desde que se escribieron.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El momento en que se vieron cara a cara por última vez y no había un ordenador de por medio era aquél que estaba recordando... Los dos miraban el estanque y sus emplumados habitantes. Él tenía que despedirse de su amiga, sin saber si volvería a verla algún día en persona, y ya que habían compartido tantos momentos en el mismo parque, frente al mismo estanque, no quería perder su oportunidad de desearle lo mejor allá a donde fuera y que esperaba volver a verla pronto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Contemplaban el estanque mientras hablaban, recordando los viejos tiempos. Recordó que en aquella ocasión habían estado hablando de sus relatos, de cómo habían ido cambiando. Él de siempre había tenido problemas con la inspiración, pero su amiga, en cambio, no parecía tener el mismo inconveniente. Recordó también aquellas palabras que le dijo su amiga:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;"Este estanque siempre me tranquiliza. Una mente despejada es lo que la musa de la inspiración busca."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sí, recordaba aquellas palabras. Toda una gran verdad, como muchas de las que ella solía decir y que seguía transmitiendo en sus escritos. Pero más que el mensaje de que ver el estanque, el tranquilo estanque, le ayudara, la cuestión estaba en que él siempre trataba de buscar la inspiración, cuando era ésta la que, finalmente, le encontraba a él. Siempre tropezaba con la misma piedra... Podía devanarse los sesos durante horas, pero si se quedaba unos minutos relajado la cosa cambiaba y las ideas fluían libremente. Claro que no siempre funcionaba y el estanque remataba la faena y se convertía en una gran ayuda para tranquilizarse del todo y obtuviera la idea que necesitaba. Idea que la propia musa le traía, sin que él saliera en su busca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y era precisamente eso lo que le había pasado ese día...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tal y como había dicho su amiga hacía tiempo, la musa de la inspiración había llegado a su relajada mente. Se separó lentamente de la barandilla, mirando aún a los patos. Con un casi silencioso "gracias", se alejó del estanque y recorrió el camino hacia casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aquel agradecimiento podría parecer que iba destinado a aquellos patos que no tenían en cuenta nada más allá de su pequeño estanque y de la comida que cayera en él... pero la verdad es que ese agradecimiento tenía una destinataria totalmente distinta...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y es que hay amistades que uno nunca olvidará y que hacen que nuestra vida sea mucho mejor. Aunque sea sólo en los detalles más pequeños, pero esa pequeña felicidad puede ser más que suficiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_____________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este relato está dedicado a todas esas personas que, de una forma u otra, me han ayudado a poder seguir escribiendo y a mejorar mi estilo, amén de ayudarme en otros ámbitos de la vida, por muy poco relevantes que parezcan. A todas esas personas, ¡gracias!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-112013618244224951?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/112013618244224951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=112013618244224951&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112013618244224951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/112013618244224951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/06/inspiracin.html' title='Inspiración'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13893520.post-111952384860146937</id><published>2005-06-23T12:50:00.000+02:00</published><updated>2005-06-23T13:22:46.636+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blog'/><title type='text'>Post introductorio</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No sé cuántas personas visitaran este blog... Pero bueno, eso ahora no es lo que importa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ante todo, a todo aquél que se pase por aquí, ¡bienvenido! Aunque algunos ya sabréis que tengo ya mi propio blog, &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: times new roman;" family="" times="" new="" roman="" weight="" bold="" href="http://feadraug.blogspot.com/" target="_blank"&gt;La guarida de Sekhmet&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;, éste que estáis viendo será simplemente un blog para ir colgando mis relatos. No es que sea un gran escritor, ni mucho menos, soy un simple aficionado, pero a veces la literatura de aficionado me despeja bastante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No puedo prometer gran calidad en lo que voy a ir poniendo por aquí, aunque siempre trataré de hacerlo lo mejor posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aunque lo que sí puedo asegurar es que iré colgando por aquí la traducción en español de mi fanfic basado en Megaman Zero, &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: times new roman;" href="http://www.fanfiction.net/s/2094799/1/" target="_blank"&gt;The Raging Lioness&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; (La Leona Furiosa). El fanfic ya está siendo publicado en &lt;/span&gt;&lt;a style="font-weight: bold; font-family: times new roman;" href="http://www.fanfiction.net/" target="_blank"&gt;Fanfiction.net&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;, pero en inglés y todavía no está terminado el primer arco de la saga (supuestamente, una trilogía).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por supuesto, la versión en español será casi una mejora de la original, pues aunque en inglés estoy algo limitado, el español es mi lengua materna, así que no debería tener problemas a la hora de adaptarlo. Y sabiendo que no todos los presentes conocen la historia de los videojuegos de Megaman, vosotros tranquilos, porque antes de cada arco de la saga se irá explicando todo (o al menos, la parte necesaria para ir pillando el argumento).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ya sólo queda que, próximamente, os ponga algo de interés por aquí. ;)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13893520-111952384860146937?l=relatosdedraug.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/feeds/111952384860146937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13893520&amp;postID=111952384860146937&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/111952384860146937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13893520/posts/default/111952384860146937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdedraug.blogspot.com/2005/06/post-introductorio.html' title='Post introductorio'/><author><name>Fëadraug</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08571495310734820012</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img.photobucket.com/albums/v725/feadraug/wee/draug_wwi_avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
