martes, julio 26, 2005

"La Leona Furiosa: El comienzo", capítulo 2

Capítulo 2: Maestro Phantom

Aquel paisaje era una copia exacta de las altas montañas de la Antigua China, un lugar lleno de calma, idóneo para relajarse tras el duro trabajo.

Así parecía pensar Sekhmet. La Reploid había dejado el bosque de bambú cercano a una pequeña cascada. Se acercó a esta, depositando la gran garra metálica a un lado mientras se arrodillaba con cuidado. Una vez de rodillas, puso las manos sobre sus muslos y cerró los ojos. Y, aunque los Reploids no necesitaban de aire como los humanos, comenzó a respirar profundamente, como si ello le ayudara en su relajación.
Aunque más que eso, lo que de verdad le ayudaría sería el sonido de la cascada que tenía en frente y el piar de los pájaros que volaban sobre ella. Todo era adecuado, especialmente después de la última sesión de entrenamiento con Phantom. Necesitaba calma… algo que también se le exigía en su preparación.

A varios metros de ella, una pequeña figura se fue acercando lentamente, hasta quedarse a bastantes metros de ella. El Reploid con apariencia de mono blanco observaba la escena y sentía la misma paz que Sekhmet. Esa paz que no le permitió saber que había alguien detrás de él hasta el momento en que le dieron un golpe en la cabeza.
El Reploid mono se dio la vuelta para ver quién le había golpeado. Al saber quién había sido, se inclinó ante él y volvió a mirar a Sekhmet, que no parecía haberse percatado de nada.
- La distracción es una peligrosa debilidad – comentaba Phantom mientras se ponía al lado del otro Reploid -. Y se supone que eres uno de mis mejores guerreros, Hanumachine.
- Lo… lo siento, Phantom-sama - Hanumachine miró a su maestro y volvió a inclinarse -. Pero no podía evitar mirarla. Ha estado aquí durante un mes… ¿Por qué una simple soldado tiene que ser instruida por uno de los grandes Devas?
- Sekhmet no es una simple soldado. ¿O es que no recuerdas su combate con Phoenix Magnion?
- ¿Uke? Magnion es débil, Phantom-sama, no creo que…

Phantom no dejó que Hanumachine terminara su frase. Comenzó a andar hacia Sekhmet, de forma tan silenciosa que nadie pudiese oír dar sus pasos. Incluso Hanumachine simplemente le veía andar, pero no escuchaba ni uno de sus pasos. Casi parecía que se hubiese creado una burbuja de silencio alrededor de Phantom.
El Reploid ninja se iba acercando lentamente a la pequeña cascada, con su mano derecha sobre la empuñadura de su fiel kodachi. Hanumachine, sorprendido ante lo que hacía su maestro, se limitó a observar la escena, para ver qué pasaría a continuación. Tenía sus sentidos alerta, antes cualquier cosa que pudiera ocurrir, pero su atención se centraba en aquellos dos Reploids…

Al poner el pie sobre la roca más cercana a la cascada, Phantom comenzó a acercarse lentamente hacia donde estaba Sekhmet. Se podía sentir lo relajada que aquella Reploid se encontraba. Cualquiera podría decir que su relajación le impedía notar la presencia de Phantom a pocos metros de ella. Ni tan siquiera abrió los ojos cuando Phantom se puso delante de ella, aún sujetando con la mano la empuñadura de la kodachi.
Phantom miró de nuevo a Sekhmet, que seguía sin inmutarse. Bajó un poco la cabeza y cerró los ojos y sentía cómo el agua de la cascada caía sobre él, empapándolo. Notaba como parte de aquella agua caía sobre sus hombros y cómo trataba de escurrirse por dentro de su casco.
Volvió a abrir los ojos, para mirar a Sekhmet una vez más antes de que su kodachi saliera de su funda. La espada se estaba dirigiendo rápidamente hacia Sekhmet en un arco letal en apariencia imparable.
Pero casi antes de que Phantom hubiese sacado su espada, Sekhmet ya estaba lista. Cogió la garra que tenía cerca de ella y la empleó para bloquear la kodachi de Phantom. El sonido del choque entre metales rompió con la tranquilidad y el silencio que momentos antes había visto Hanumachine en aquella escena. Toda relajación había terminado. Ahora, Sekhmet y Phantom se miraban a los ojos mientras empujaban sus armas el uno contra la otra.

Hanumachine no tenía la certeza de qué pasaría a continuación, pero pensaba que aquella muchacha que Phantom había estado entrenando durante cerca de un mes no podría derrotar a su maestro tan fácilmente. El Reploid mono se acercó a la pequeña cascada y subió por las rocas, para así tener una mejor vista del forcejeo. Siguió subiendo hasta llegar a unas rocas por encima de Sekhmet y Phantom.

Sekhmet se incorporó, aún empujando su garra contra Phantom y su kodachi. Su intención era hacer que Phantom cayese a la cascada y, con ello, declararse vencedora de aquel pequeño forcejeo entre ambos.
Phantom, por supuesto, no estaba dispuesto a dejarse vencer. Seguía empujando su, aparentemente, frágil espada contra el duro metal de la garra que ahora Sekhmet sujetaba con ambas manos.
Algo extraño notó Phantom en la mirada de Sekhmet. Aquellos ojos rojos habían adquirido un nuevo brillo. Era algo que Phantom no había visto antes. Ese brillo era casi el de la sangre fresca, algo que le hizo preguntarse que pasaba con Sekhmet. Pero recordó sus propias palabras: “la distracción es una peligrosa debilidad”. No iba a dejar que aquel extraño fenómeno le hiciera ceder.
La presión hacía que Phantom se echara un poco hacia atrás. Tenía intención de engañar a Sekhmet, de forma que se confiara y siguiera empujando; así, él se apartaría y Sekhmet caería en la cascada. Pero ella había averiguado sus intenciones. Dio un paso hacia delante, pero la presión no aumentó, de forma que la estrategia de Phantom quedó anulada. La garra aún seguía venciendo al kodachi… Y parecía que Phantom estaba satisfecho de ello.

Por encima de ellos, Hanumachine los observaba. Estaba muy nervioso, viendo cómo su maestro parecía ceder ante una novata. Había incluso pensado en saltar sobre Sekhmet para ayudar a su maestro, pero sabía que Phantom se habría enfadado y la tomaría con el Reploid mono por su intromisión. Hanumachine sabía lo importante que era para Phantom un duelo mano a mano… eso no quitaba, sin embargo, que le preocupara que su maestro pudiese ser derrotado por una principiante.

- Muy bien… hemos acabado. Deja de empujar…
Pero Sekhmet ignoraba las palabras de Phantom y seguía empujando. Al igual que el truco que la habría podido llevar a la cascada de cabeza, Sekhmet también conocía este otro. Se lo había hecho Phantom días antes: obedeció a Phantom y dejó de empujar, momento que aprovechó el Reploid ninja para darle una patada en toda la cara. Era una lección que había aprendido y no pensaba olvidarla.
Phantom volvió a repetir la orden, pero seguía sin hacer caso. No iba a dejar que Phantom le engañara otra vez. Tras la tercera vez, Phantom vio que realmente había aprendido el secreto del truco.
El Reploid ninja sonrió y asintió. Lentamente, ambos dejaron de empujar sus respectivas armas.
- Lo has hecho bien – dijo Phantom, mientras guardaba la kodachi -. Recuerda que incluso entre los mejores guerreros de Neo Arcadia hay traidores – Phantom iba explicando esto mientras veía, con disimulado asombro, cómo los ojos de Sekhmet volvían a su rojo natural -. Has de confiar en todos y en nadie… No te preocupes si suena contradictorio, algún día entenderás su significado.
- Lo haré, maestro Phantom – contestó Sekhmet.
- Has aprendido mucho, Sekhmet – proseguía el ninja -. Aun habiendo pasado sólo un mes desde que empezaste a entrenar conmigo, tus habilidades y sentidos se han desarrollado a un nivel que muchos otros que he entrenado han tardado incluso años en alcanzar. Me enorgullezco de ti.
- Gracias, maestro Phantom.
- Mañana empezarás tu entrenamiento con Fefnir. Él piensa que eres una guerrera insignificante. Debes demostrarle que eres digna de defender Neo Arcadia… incluso con tu vida.
- Sí, maestro Phantom.

Sekhmet se inclinó hacia Phantom en señal de respeto y se fue con su garra de nuevo al bosque de bambú. Hanumachine saltó y se colocó cerca de Phantom, haciendo que el agua de la cascada salpicara en todas direcciones. Sin importarle el agua que le cubría, Phantom miraba el bosque de bambú frente a ellos.
- He de admitir que estaba preocupado, Phantom-sama – trataba de explicarse Hanumachine -. No esperaba algo así. Creí que ella estaba distraída, como me pasó a mí.
- Tú estabas distraído, Hanumachine… Ella, sin embargo, estaba concentrada. Pero… ¿qué era ese brillo en sus ojos?
- ¿Ukeke? ¿Hay algo que le preocupa, Phantom-sama? ¿Algo de ella?
- No, nada importante… Creo que quien se va a preocupar de ello es Fefnir.
- ¿Preocuparse de ‘ello’? ¿De qué habla, Phantom-sama?
- Es algo que tú no tienes que saber, Hanumachine – fue la tajante respuesta de Phantom -. Ahora ve con los nuevos reclutas de la Unidad Zan'Ei. Estaré con ellos más tarde.
- Oh… ¡sí, Phantom-sama!
Hanumachine dejó a su maestro solo. Phantom se cruzó de brazos, aún absorto en sus pensamientos y mirando fijamente el bosque de bambú.
“Ese brillo… esa fuerza… toda esa ira… No lo había mostrado cuando luchó contra Phoenix Magnion… Pero ¿qué era eso en verdad?

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Minutos más tarde, en el laboratorio de Sergeus Grant…

- Así que… Fefnir va a entrenarla ahora… - murmuraba Sergeus.
Phantom asintió.
- Fefnir puede ser un idiota, pero es un gran luchador – comentaba Phantom sin apenas variar su apática expresión -. Le enseñará a Sekhmet cómo emplear su fuerza correctamente. Le he enseñado a ser más rápida, más hábil... Yo le he enseñado que debe lealtad al Maestro X y a la sociedad de Neo Arcadia. Ahora tendrá que aprender el arte de la guerra. Después será entrenada por Leviathan y Harpuia. Cuatro meses de entrenamiento en total… con los Shitennou.
- Pero general Phantom… ¿por qué tiene que ser una guerrera? ¿Por qué no…?
- Dr Grant… cuando esta guerra termine y no haya Mavericks sobre la faz de la Tierra, ella tendrá su vida como cualquier otro ciudadano. Hasta entonces, la necesitamos… X-sama la necesita.
- Entiendo… general Phantom – contestó Grant, notándosele cierta molestia ante lo dicho por Phantom -. Tendrá que servir a Neo Arcadia hasta que haya paz.
Phantom miró a Sergeus y luego al laboratorio. Ambos estaban solos y éste había sido el momento propicio para mantener aquella conversación. También era el momento de que Phantom hiciera la pregunta que le daba vueltas a su cabeza.
- ¿Qué oculta Sekhmet?
Sergeus alzó la mirada a Phantom pero no respondió. Simplemente suspiró y se dirigió hacia su ordenador. Phantom entendió que el científico no se encontraba en su mejor momento. No estaba dispuesto a complicarle más las cosas, así que decidió reservarse la pregunta para más tarde. Phantom caminó lentamente hacia la puerta. Cuando salió, Sergeus dejó el ordenador y volvió a suspirar.

“Los Mavericks desaparecieron hace décadas” pensaba Sergeus. “Y mi querida Sekhmet no merece matar a otros Reploids. Debería tener la vida de cualquier persona normal y corriente. Y nadie debe saber el secreto que esconde Sekhmet. ¡Ni tan siquiera X debe saberlo! Y si lo descubren… sería terrible.

El Dr Grant se fue a la máquina de café, asegurándose de que Phantom se había ido. Recordó que, aunque el Proyecto S estaba listo, aún tenía más cosas que hacer. El café le mantendría despierto el suficiente tiempo como para avanzar en sus trabajos. El café le ayudaría a no dormirse… pero no a librarse de sus dudas y preocupaciones.

8 comentarios:

Ozanu dijo...

Hum...Ese entrenamiento me recuerda al que se ve en Kill Bill vol. 2 (¡Ahora que me has dado tu brazo, quiero que sea fuerte!").
No está mal, no. A ver cuál es el secreto que esconde Sekhmet...
Espero el siguiente con ansia, a ver si es en la fecha prometida en los comentarios del anterior post ;).

Hîthwen Fëadür dijo...

aquella muchaca que Phantom
Esas erratas ;)

A mí lo que me recuerda es al estilo narrativo de Tolkien.... solemne y lento, quizás demasiado....eso ayuda a crear intriga! jeje

Eso ozanu, a ver q secreto nos reserva!

miguel dijo...

un poco confuso, pero ya lei el capitulo uno, me gusta, seguire visitando si no le moelsta....

Fëadraug dijo...

¡Gracias a todos! ^^

Oza y Hîthwen: En verdad, no me he basado en nada para esa escena del final del entrenamiento de Sekhmet con Phantom. Simplemente quise hacer una escena que fuese como una "graduación" dentro de lo que sería la Unidad Shinobi antes de pasar con Fefnir y las Fuerzas de Tierra.
De todas formas, me gusta ir poco a poco, lentito... para crear tensión y hacerte pensar "¿y ahora qué?". Tal vez sea cierto y voy demasiado lento, pero yo soy de extremos: o demasiado o me quedo corto. xD [Sí, es algo que, poco a poco, se tiene que ir corrigiendo]

Y gracias por mencionar la errata (ahora, Hîthwen, no esperes que te pague por corregirme xD).

Miguel: A mí no me molesta, cuanto más gente lo lea, mejor. De todas formas, si hay algo de confusión, hay un post donde se explica lo ocurrido en el Universo Megaman hasta el nacimiento de Sekhmet. Y si te siguen surgiendo más dudas, aquí estoy para resolverlas. ;)

Hîthwen Fëadür dijo...

No tiene q ser en metalico xd. Desde luego! Yo hago estas cosas por altruismo, no cobro! XD

Hîthwen Fëadür dijo...

y claro, la escritura se mejora como todo..¡PRACTICANDO! ya iremos viendo los progresos;)

Mirian_Deed dijo...

perdona la tardanza :)
yum... mola, mola bastante, sí señor...

a ver que secretos nos tiene preparados tu leona :3

PD: Estoy con Hit, el relato es pausado, pero bien llevado ^^

Anónimo dijo...

Hola mi nombre es marcysonic (aunque a veces me llaman con el pseudonimo de kyuubit foxtar) soy mujer.
Me encanta este fic y soy enamorada de phantom (no me lo preguntes) segui escribiendo soy de Argentina y pone màs accion y màs romance (yo hize un dibu de tu querid seckmet chapando (que en mi pais quiere decir besando) a fefnir)CHAN!!!!!!!disfruto todos los capitulos y AGUANTE MEGAMAN ZERO!!!!!